jueves, 13 diciembre 2018, 14:57
Martes, 11 Abril 2017 06:00

Víctor Hugo Morales: La democracia es una absoluta ficción en Nuestra América

Escrito por  Paquita Armas Fonseca/Especial para CubaSí
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Víctor Hugo Morales, periodista uruguayo-argentino, conocedor de nuestra realidad y voz en el enfrentamiento entre la izquierda y la derecha más recalcitrante, comenta acerca de la situación que se vive en esta parte del mundo.

Para todos los nacidos en América Latina, el triunfo de Lenín Moreno en Ecuador representó un respiro en el ambiente de asentamiento del neoliberalismo. Víctor Hugo Morales, periodista uruguayo-argentino, conocedor de nuestra realidad y voz en el enfrentamiento entre la izquierda y la derecha más recalcitrante, comenta acerca de la situación que se vive en esta parte del mundo.

 

Tres años atrás, en un editorial, refiriéndose a Venezuela, usted escribió: «Desde adentro, cipayamente, en cada uno de los países de América Latina, los medios de comunicación y los sectores privilegiados económicamente pugnan, a brazo partido, para voltear la democracia». Pienso que así mismo actuaron con Ecuador, ¿habrá influido esto en la apretada votación?

 

«No hay otra explicación posible. La democracia es una absoluta ficción en nuestra América, y cuanto puede hacerse es resistir.

 

«En Ecuador lo consiguieron porque el gobierno de Correa, y la firmeza de sus convicciones, pusieron un dique precario al neoliberalismo de las corporaciones que tienen como punta de lanza, las mediáticas.

 

«Pero habrá que apuntalarlo como cuando en la Edad Media se aseguraban las puertas desde adentro con inmensos postes inclinados para protegerse de las embestidas. Era un hombre de bien enfrentado a un corrupto. Un hombre de pueblo contra un banquero. Un ideal igualitario versus la élite económica. El estado vigoroso o el estado a merced de los negocios de los ricos.

 

«Y, sin embargo, siendo eso tan evidente, la victoria fue exigua. Para ello, una parte del propio pueblo hubo de traicionarse. No todo el pueblo tiene convicción de clase, como dice Correa. Y los poderosos, sí».

 

¿Cómo valora en el contexto de América Latina el triunfo de Lenín Moreno?

 

«Un alivio. El triunfo del otro candidato alargaba las ínfulas de estos Menelaos que han sitiado al mundo. Sus diarios y sus canales son caballos gigantescos de cuyo vientre salen a cada momento las mentiras más pavorosas, como esa del hijo que le inventaron a Evo Morales para que no ganase el referendo. Entonces, el triunfo de Lenín significa encontrar un oasis en la caminata por el desierto. Calmar la sed. No morirnos todos».

 

Algunos analistas opinan que ese desenlace representa un empuje a la resistencia a los gobiernos de Macri, en Argentina, y Temer, en Brasil. ¿Lo ve así?

 

«La gravitación solo se producía si el resultado era al revés. El neoliberalismo, victorioso como es en la creación de subjetividad, hubiera encontrado significados muy importantes.

 

«Por oposición, esa es la forma de gravitar de lo que sucedió en Ecuador, en Argentina. Evitar ese daño.

 

«La gente que no está con el gobierno vive una inmensa tristeza en este país. Entonces, en medio de la inundación, alguien encuentra la muñeca que perdió tu hija y por la que llora todo el día. La acaricias y sonríes».

 

Esta ficha de dominó que no se derrumbó en la ofensiva neoliberal, ¿será la contención de ese movimiento derechista que parecía no tener freno?

 

«La contención la imponen ellos mismos, tarde o temprano, con las desgracias que van sembrando.

 

«El neoliberalismo cae un rato cuando el hambre le llega también a la clase media, no cuando afecta a los más vulnerables. La esperanza es que el pinchazo sea rápido».

 

¿Cómo va la escritura de su último libro?

 

«Está terminado. Habla de la justicia avalando a la mafia mediática del país. No creo haber hecho nada mejor en mi vida. Estoy feliz con este libro, al que le falta ponerle la firma».

 

¿Tiene algún otro plan en el futuro, relacionado con la profesión y nuestro continente?

 

«De momento, estoy haciendo un programa para Ecuador, junto a una gran colega argentina, Cynthia García, y una periodista ecuatoriana de alto valor llamada Sofía Montoya. Ha transcurrido en la televisión pública y, quizás, un granito de arena aporto. Fueron 20 capítulos, restan solo dos y el último del que participé».

Visto 4670 veces Modificado por última vez en Viernes, 21 Abril 2017 10:59

Comentarios  

 
#1 del Centro 12-04-2017 08:48
solo fato preguntar,, para cuando editar el libro en Cuba...¿la próxima feria?
 

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