jueves, 20 septiembre 2018, 18:44
Miércoles, 22 Marzo 2017 06:00

¡Llegó la primavera! ¿Llegó la primavera?

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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-“Primavera o Descanso”, así tituló su obra del pintor cubano Jorge Arche Silva. -“Primavera o Descanso”, así tituló su obra del pintor cubano Jorge Arche Silva.

De acuerdo con los primaverólogos y demás aurigas, este 20 de marzo comenzó para el hemisferio norte la estación de las flores.

De acuerdo con la vieja libreta de abastecimiento de los mayas, a partir de este 20 de marzo nos correspondía nuestra ración de primavera. Sin embargo, te toca, pero no hay; o hay, pero no te toca; no me queda claro.


Lo cierto es que mientras en un buen número de países del hemisferio norte se alistan para recibir flores y alergias, en este pedacito de mundo que es Cuba andamos todavía faja'os con ramalazos de invierno que gustan de asomarse por las madrugadas y en las primeras horas de la mañana.


Tan desquiciados andan los termómetros, que por eso te encuentras en la calle a gente que lo mismo lleva una enguatada que una camiseta, unas botas hasta la rodilla que chancleticas.


Pero bueno, de todos modos, llegó la primavera. Y con ella, ese bulto de imágenes bonitas: hojas verdes y tiernitas retoñando; flores abriendo de a poco, como enseña la cámara lenta; cotorritas —esos insectos diminutos, rojinegros y gorditos, tan conmovedores en su inocencia, que deja de ser tal cuando por casualidad se meten en el oído.


altDecir primavera es también decir colores, renacer.


La llegada de esa estación del año da trabajo a mucha gente. Pitonisa, lectores del aura, de la cábala, de líneas kármicas, de la astrología y de periódicos viejos han pinchado duro de cara a esta primavera porque «cuando el sol llega al punto Vernal, comienza el nuevo año cósmico»; «el sol, ingresando a los 0 grados del signo de Aries, da inicio al nuevo año astrológico». Di tú, y no es de pollo, sino de horóscopos y seres astrales.


«Cuando los planetas pasan por el centro galáctico, la realidad se reorienta hacia nuevas líneas temporales y nacen nuevas formas y estructuras de conciencia». Así anuncia la manada de astrólogos, y me gustaría creer que sí, que sería buenísimo que acabaran de florecer esas «nuevas formas y estructuras de conciencia», al menos con el pretexto del equinoccio de primavera, para ver si en el mercado no me siguen tumbando con el peso y el precio, para ver si por fin puedo coger un almendrón sin tener que sentirme como pirata al abordaje, para que el ser sea más importante que el tener y así bajar a tanto carnicero, a dueño de restaurante y de casa rentada de sus tronos de billetes.


Qué bueno sería que el tránsito llegado con la primavera que anuncian esoteristas y otro personal de ese equipo pusiera en su lugar a la solidaridad humana, y más nunca nadie le pasara por arriba a la viejita que trata de subirse al P4, y que la vecina no siguiera vociferando al nieto desde el octavo piso a las once de la noche o a las seis de la mañana, que la puntería mejorara y las bolsitas con basura cayeran dentro del contenedor y no en las esquinas, que al soborno lo sustituya el abrazo, que al «invento» lo desplace el trabajo honrado…


Es innegable que la primavera ha sido venerada por los antiguos con monumentos y ceremonias varias. Incluso, algunas culturas celebran el Nouruz, que es el año nuevo del calendario persa y coincide con el equinoccio de marzo.


El equinoccio es el momento del año en que el día dura lo mismo que la noche en todos los lugares de la Tierra, porque el eje del planeta queda perpendicular a los rayos del sol. Ello acontece dos veces al año: en marzo y septiembre.

 

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Miles de personas recibieron este lunes al equinoccio de primavera en zonas arqueológicas prehispánicas de México, con rituales para recargar la energía, conectarse con la madre Tierra y obtener tranquilidad espiritual, según reportó Telesur.


Eso lo sabían y calculaban los astrónomos mayas con una precisión envidiable, también porque era el inicio del tiempo para las siembras. Todavía hoy se celebra en la Pirámide del Sol, en Teotihuacán, y también en Chichén Itzá, donde la serpiente emplumada de Kukulcán, dibujada por el sol, desciende las escaleras de la pirámide. Dicen que es un espectáculo hermoso al que acuden muchas personas.


También en Japón es celebrado el equinoccio vernal o Shunbun no Hi, como allí le llaman. Dedican la jornada a admirar la naturaleza y exaltar el amor a los seres vivientes; ese día comen ohagi, una torta tradicional japonesa hecha de masa de arroz y cubierta con mermelada de kinkan.


A pesar de tener tantas implicaciones, algunas esotéricas y otras no, el advenimiento de la llamada estación de las flores, cuando se teclea «primavera 2017» en Google Imágenes, no aparecen capullos abriéndose ni árboles cargados de hojas verdes, sino fotos de modelos exhibiendo nuevas y coloridas colecciones.


Vaya con el oportunista mercado, que se aprovecha de la primavera —y también del verano, del otoño, del invierno y de cualquier cosa— para poner a circular billetes, para que los adinerados seguidores de la moda vacíen sus armarios y los llenen de ropa nueva, cuando tanta gente hay en el mundo sin un pantalón decente que ponerse.


El equinoccio de primavera terminará el 21 de junio, en el hemisferio norte, con la llegada del solsticio de verano, lo cual equivale a que tendremos un total de 92 días y 18 horas primaverales. Será un período sin eclipses, pero sí con dos lunas llenas y una lluvia de meteoros.


Ojalá nos alcance ese puñado de días, aguaceros y florecimientos incluidos, para que crezcan buenos retoños en todos los órdenes y repetir junto con Neruda que «podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera».

Visto 5107 veces Modificado por última vez en Lunes, 27 Marzo 2017 12:41

Comentarios  

 
#2 NHM 24-03-2017 09:18
Hola Vladia, muy interesante tu artículo, especialmente por el mensaje que transmites de cambiar con esta etapa o cualquier otra del año la mentalidad humana, crear nuevas conciencias que reviertan la situación actual del vivir por el ser y no por el tener, poniendo siempre en primer lugar los sentimientos y la sensibilidad humana. Gracias por tocar estos temas.
 
 
#1 Rolo 23-03-2017 10:45
Con esto del cambio climático ya ni se sabe cuándo es primavera. En lo personal, tengo una conexión con la primavera, que en mi mente está aquel momento en que mi abuelo comenzaba las siembras.
 

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