miércoles, 21 noviembre 2018, 09:18
Martes, 07 Marzo 2017 04:43

¿Desamparados?

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
Valora este artículo
(11 votos)

El cubano que va en busca de una mercancía o servicio continúa percibiendo una lamentable sensación de desamparo o atropello.

Como respuesta, a veces es la ira, a veces el dejar hacer, pero al gato no acaba de ponérsele su cascabel.

El amable chofer que hoy me dio botella venía contando de su disgusto y, al mismo tiempo, desolación, por lo que le acababa de ocurrir en la farmacia.


Había ido en busca de un medicamento «porque estaba rabiando del dolor en la pierna», y la persona que le atendió tras el mostrador le dijo que no, que no había, pero que la otra dependienta sí podía resolverle.


El hombre se vio precisado a comprar «por la izquierda» la dichosa medicina, pero me comentaba cuánta furia sintió al hacerlo. Dice que él sabía que estaba muy mal, que no debía haberlo hecho, porque era indignante hacerse cómplice de un proceder tan malsano.


«¿Cómo tú vas a negociar con la salud de la gente, chica?», apuntaba mientras las orejas se le ponían rojas, no sé si de rabia o de vergüenza por haber sido cómplice de tal mezquindad.


Mientras frenaba en seco ante una luz roja, que casi no advirtió por lo imbuido que andaba en tales vapores, el chofer se preguntaba y respondía él mismo: «¿Es que en esa farmacia no hay un administrador que se dé cuenta de que están robando al descaro las medicinas?, ¿o es que el propio administrador anda también en la jugada?


«En cualquiera de los dos casos, ¿para qué iba a quejarme o a denunciar el asunto, la corrupción?, si, en definitiva, al administrador no le importaba o le importaba demasiado porque su bolsillo se estaba beneficiando. Lo único que iba a conseguir yo era pasar un disgusto y quedarme sin el medicamento. De todas formas, al rato, otra persona iba a llegar y lo iba a comprar.


«Y todo está igual —me decía, mientras chirriaba gomas furibundo, quizás a modo de desahogar tensiones, pero a riesgo de acabar con nuestras vidas—. Mire, el otro día fui a comprar carne de puerco, y cuando llegué a mi casa y la pesé en una pesa que yo tengo, le faltaban dos libras.


«Viré, se lo dije al tipo, y con tremenda cara de inocente me contestó que no se había dado cuenta. Así de sencillo. Pero nunca se equivocan dándote de más en el peso o en el vuelto; eso sí que no».


Refirió que tampoco en esa oportunidad se quejó, «porque era buscarse un lío, y ya uno tiene bastante con sus problemas para comprarse otro más».


Que levante la mano el cubano de a pie que no ha chocado con una situación similar a las descritas. O con otra aún peor.


Es cierto que se ve a los inspectores por la calle, se hacen auditorías y son insistentes las apelaciones a aumentar controles y enfrentar la corrupción. A ello llaman en reuniones de trabajo, por los medios de comunicación o por otras vías, más o menos persuasivas.


Se habla de atención al cliente, de buzón de quejas, pero, en la práctica, la desprotección continúa, acompañada a veces por conductas muy deshumanizadas, como la narrada por el chofer que da inicio a este texto.


Pero ¿están todos los directivos, en todas las instancias, empeñados realmente en hacer bien las cosas?, ¿los incentivos que para eso tienen están en verdad funcionando?, ¿los trabajadores —juez y parte, porque en una oportunidad ofrecen y en otra reciben servicios— se encuentran a ciencia cierta persuadidos de la urgencia de arreglar estos entuertos?, ¿son eficaces los ejemplos que reciben, los argumentos a su disposición?


¿A dónde fue a parar aquella máxima de «pobre, pero honrado», repetida con orgullo por abuelos y bisabuelos? ¿Cuáles vientos la han desdibujado y por qué?


Son preguntas que no pueden responderse a vuelapluma. Corresponde a sociólogos, economistas, parlamentarios… llegar al meollo de la cuestión de la mano de las ciencias sociales.


¿No somos acaso un país de hombres de ciencia? Pues que sean estas las que sirvan de brújula para desentrañar tan importantes cuestiones, hacer públicas las razones encontradas, y ayudar, debate ciudadano mediante, a diseñar y poner en marcha estrategias que favorezcan a todos y eviten al chofer protagonista de esta historia un accidente o un infarto por tanto estrés.

Visto 5266 veces Modificado por última vez en Martes, 14 Marzo 2017 08:07

Comentarios  

 
#17 loly 19-06-2017 11:35
no quiero sonar rara, pero en otros países los que ofrecen servicios siempre tratan bien al cliente y buscan complacerles, ofrecer sus productos con excelente calidad, lo que quiero decir es que saben vender, no así en muchos lugares cubanos donde se ofrecen: malos tratos, cero sonrisas, como si le estuvieran haciendo un favor al cliente o se les debiera algo.
 
 
#16 maguero 14-03-2017 15:23
Trabajo en Farmacuba entidad que se dedica a realizar contratos para la importacion de medicamentos y piezas de repuesto para los laboratorios que producen una parte de estos medicamentos en CUba , ya que la otra parte se importa y si ustedes supieran cuanto cuesta un medicamento en el exterior y los esfuerzos que muchos de nosotros hacemos para lograr que llegue a Cuba seguro que considerarian a esas personas que estamos trabajando a veces hasta las 8 pm en una computadora desde las 7.30 am para lograr que lleguen los medicamentos . muchas de estas personas viven lejos y a veces no tienen transporte para llegar a la empresa y por si fuera poco la mayoria pasa de los 30 anos y a pesar de todo luchan para que su pueblo no le falte la medicina , mientras otros revenden el medicamento y algunos medicos inescrupulosos le regalan recetas a los farmaceuticos para que luego vendan lo que tanto cuesta importar.El Pais invierte dinero para garantizar la salud de nuestro pueblo y gente como esta, que solo le interesa el dinero se aprovecha para revender a un enfermo el medicamento . No se trata de salario se trata de perdida de valores ya que nosotros trabajamos pensando en los enfermos no en el salario imaginen que sucediera si pensaramos solo en eso el bloqueo nos obliga a importar de paises lejanos con altos precios . Ojala nuestro pueblo supiera cuanto cuesta lograr que llegue una aspirina o un naproxeno de paises lejanos. No OBstante luchamos porque no le falte el medicamento.
 
 
#15 laloqui 13-03-2017 15:00
hola la solucion no es coger los nombres de las personas q trabajan en las farmacias pues de una forma u otra cada cual se gana su vida q halla mas ofertas q entren los medicamentos en grandes cantidades para q todos puedan alcanzar. en miles de farmacias han votado al personal y q se ha resuelto?? esto es mas arriba y los perjudicados quienes son... y es en las farmacias, hospitales, mercados da igual a donde uno vaya q siempre hay su rejuego..
 
 
#14 Arquero 09-03-2017 12:13
!!!Amigos y las quejas pueden ser peligrosas!!! Hace unos días realice una sobre un centro desastre cercano a mi hogar y al otro día tenia en la puerta de mi casa al regente (casi dueño) y un miembro de su personal con caritas las que le cambiaron rápido pues yo no soy chiquitico ni flaquito y tampoco estaba de buen humor.
 
 
#13 Ernesto. 09-03-2017 11:56
El artículo hace referencia a los inspectores, dónde están? y si te lo encuentras son tan pasivos y tolerantes que su función puede quedar empañada por los sobornos que aceptan como bien sabemos todos.
Se hacen necesario medidas drásticas, multas severas amén de otras para que la situación no siga en su avance vertiginoso.
Se burlan de todo, en las pesas los robos, los productos de los agros estatales los desvian para los de oferta y demanda y los precios allí suben diariamente sin que nadie les pueda poner freno, y a quién denuciarlo? si nadie quiere buscarse problemas.
 
 
#12 lazaro 09-03-2017 10:55
no y eso que ustedes no saben nada de las farmacias aqui en pinar....
 
 
#11 Tatiana 08-03-2017 08:55
Y volvemos a lo mismo, mientras mas nos demoramos en resolver el problema salarial, que no es precisamente subir el salaro, si no aumentar su nivel de compra, o sea disminuir el valor del CUC y que todos los que trabajan vean que el dinero cubano es importante para su vida y no inventen mas para subsistir.
 
 
#10 cadillac 07-03-2017 17:26
cubana... la gente de la empresa electrica, arreglan las averias desde el contador HACIA AFUERA...las conexiones dentro de la casa, ya es cosa del dueño de esta....
 
 
#9 Jose Antonio 07-03-2017 15:26
Hace años tuve un amigo, que había sido antes de la Revolución, Secretario del Sindicato de Dependientes del Comercio (bodegueros) y me contaba que en aquella época había que pulirla para estafarle media onza a un cliente. No eran santos, pero si el dueño te atrapaba, ibas derecho a la calle, por lo que preferían ser pobres, pero honrados, antes de quedar desempleados.
El viejo Sautié, era uno de nuestros paradigmas y nos insuflaba, desde su ejemplo personal, toda la ética de un verdadero comunista.
Hoy quiero aprovechar para rendirle un homenaje personal y con él, a todos los trabajadores honrados del sector de los servicios, que los hay, aunque ahora haya que buscarlos con un telescopio.
 
 
#8 arisbel 07-03-2017 11:23
estos comentarios son ya reiterativos y no acaban s\de resolverse, hace poco lei el problema de la distribución de papa para las provincias orientales por la transportación pero como permitimos que personas sin escrupulos la vendan en la calle a 20 pesos la libra y todo lo justificamos con problemas de transportación y almacenamiento pero nadie trata de resolver lo que pienso se puede hacer y no tratar de decir siempre lo que siempre oímos y vemos las justificaciones
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar