martes, 19 junio 2018, 16:41
Sábado, 28 Abril 2012 20:13

Judas de Miami contra el arzobispo Jaime Ortega

Escrito por  Nicanor León Cotayo
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Lo sucedido ahora es continuación de la venganza anticatólica llevada a cabo durante esos días por los ultraderechistas de origen cubano que radican en Miami, pública y tenazmente opuestos al viaje del Sumo Pontífice.

 

Otra vez elementos ultraderechistas de origen cubano de Miami lanzaron grotescas diatribas contra el arzobispo de La Habana, Jaime Ortega Alamino.

Ahora porque el martes al hablar en los Estados Unidos hizo pronunciamientos que contradicen invenciones fabricadas en esa urbe para afectar la imagen del país caribeño.

Ortega Alamino intervino en el foro Iglesia y Comunidad: un diálogo sobre el rol de la Iglesia Católica en Cuba, auspiciado por el Centro de Estudios Latinoamericanos David Rockefeller, de la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachussétts.

Según explicó a los asistentes, la ocupación de la Basílica Menor de la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad, ubicada en Centro Habana, el pasado 13 de marzo, fue organizada desde Miami. También afirmó que hay grupos “que dañan mucho a cualquier tipo de oposición o disidencia”.

A renglón seguido agregó: “No fueron sacados a la fuerza. Ellos eran un grupo que, me apena mucho, pero todos eran antiguos delincuentes” (…) “había toda una gente allí sin nivel cultural, algunos con trastornos psicológicos”.

¿Cómo reaccionó El Nuevo Herald frente a esa revelación del prelado?

El viernes desplegó en su primera página un gran titular que enunciaba: Rotundo rechazo de opositores a palabras del cardenal Jaime Ortega.

Luego, chocando de frente con lo dicho por este último en Harvard, señaló que el desalojo de esas personas, a las que llamó “opositores pacíficos del Partido Republicano de Cuba”, tuvo lugar en medio de “golpes, empujones y patadas”.

El rotativo además opinó que la ocupación del mencionado templo representó “una de las más significativas acciones de la oposición en vísperas de la visita del papa Benedicto XVI a Cuba, realizada del 26 al 28 de marzo pasado.

Lo sucedido ahora es continuación de la venganza anticatólica llevada a cabo durante esos días por los ultraderechistas de origen cubano que radican en Miami, pública y tenazmente opuestos al viaje del Sumo Pontífice.

Son tan dogmáticos y odian tanto, que el arzobispo Ortega Alamino dijo en Harvard que cuando en 1995 estuvo en Miami, el entonces obispo auxiliar, Agustín Román, le recomendó no mencionar en sus homilías la palabra “reconciliación”.

  Alineado en cuerpo y alma a ese pensamiento y actuación se encuentra El Nuevo Herald, cómplice ilustre de los judas de Miami.

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