jueves, 13 diciembre 2018, 16:21
Sábado, 25 Febrero 2017 06:00

Ecuador: Necesaria cohesión de la izquierda

Escrito por  Arnaldo Musa/Especial para CubaSí
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Actas robadas y sustituidas fueron parte de los sucios manejos para obligar a una segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Ecuador el venidero dos de abril.



Actas robadas y sustituidas fueron parte de los sucios manejos para obligar a una segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Ecuador el venidero dos de abril, en las que la derecha tratará de ir unida, apoyándose en las finanzas giradas del exterior y en las propias, ya que algunos de los candidatos de la primera vuelta, como Guillermo Lasso, son sindicados como poseedores de fuertes sumas de dinero en los paraísos fiscales, con el fin de eludir impuestos.

Aunque Alianza País se preparó para triunfar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales con el candidato Lenin Moreno, solo por centésimas de votos no alcanzó el 40%, que hubiera sido suficiente, ya que obtuvo más de diez puntos de ventaja, equivalente a más de un millón de votos, sobre su más cercano opositor, Lasso.

Precisamente, no todo fue adverso, porque, además de mantener Alianza País la mayoría legislativa, fue aprobado el referendo que planteaba que ningún servidor de cargo público puede tener cuentas en los paraísos fiscales o tendría que renunciar.

En fin, una votación que de desarrollarse honestamente hubiera tardado menos de 72 horas, con el triunfo del candidato oficial, se vio demorada por los sucios métodos empleados comúnmente por la reacción para tratar de desbancar a las fuerzas progresistas en América del Sur, y Ecuador no fue la excepción.

Tal como ha caracterizado su proceder, campañas tergiversadoras, control casi completo de los medios de información y acciones violentas, como en Guayas, coadyuvaron a mermar una votación que sería decisiva para la esperada victoria de la izquierda, de la Revolución Ciudadana y de un candidato que se propone mejorarla.

No es la primera vez que decimos que cuando no hay una verdadera formación ideológica ni conciencia de clase la persona puede ser influenciada por cuestiones que aunque circunstanciales, no dejan de tener importancia, y así lo admitió el presidente Rafael Correa, al calificarla de asignatura pendiente.

Así, en un anterior y reciente comentario apuntamos que una campaña de los medios informativos, siempre con control mayoritario de la derecha, ha explotado ladinamente todo lo relacionado con la crisis económica de los últimos tres años, en la que mucho ha tenido que ver la caída de los precios del petróleo; las terribles secuelas del terremoto y sus fuertes repercusiones telúricas que destruyeron una parte de la nación; y la ya indicada campaña de odio tergiversadora.

Un año de acción

En el caso específico de Alianza País, a pesar de lo anterior, no se cruzó de brazos, tuvo que salir de la zona de confort en que había caído erróneamente y pasó a la acción directa en el último año. Se fue a la lucha de calles, impulsó un gran diálogo nacional sobre la equidad y la justicia y también impulsó asambleas ciudadanas en todos los territorios alrededor de la enmienda constitucional que planteaba la posibilidad de la reelección del presidente Rafael Correa, quien, finalmente desechó la posibilidad de ser reelecto.

De todas maneras el proceso significó la posibilidad de tener una acumulación de fuerzas que también construyó posiciones adecuadas y necesarias para el enfrentamiento del escenario electoral.

Obviamente todo esto significó una gran dinamización de las estructuras y la creación de mejores condiciones de cohesión, de unidad interna.

Por supuesto, la victoria en la primera vuelta hubiera sido muy importante, para evitar nuevos manejos de la reacción en la segunda. De ser así, Rafael Correa anunció que volvería a la palestra política, para rehacer lo que los aliados neoliberales del imperialismo destrozaran de los logros revolucionarios.

Lenin, consecuente

Lenin Moreno, a su vez, afirmó que va a luchar hasta el final y, al efecto, recordemos que ha sido consecuente en su trayectoria revolucionara.

Moreno fue vicepresidente durante el primer período de gobierno de Rafael Correa. En Ecuador, el régimen político es un régimen presidencialista, el Presidente terminó las funciones de vicepresidente y, en este caso, se le entregó a Lenin la posibilidad de manejar la misión Eugenio Espejo, que básicamente estuvo orientada a reposicionar a las personas con discapacidades.

Lenin hizo un trabajo extraordinario en este campo, dentro de lo que es su espíritu, humanista, de apertura, inclusivo, de diálogo, y éstas son las características de su personalidad y evidentemente también de su conducta política, lo cual marca también el posicionamiento frente a la ciudadanía.

Cuando dejó la Vicepresidencia de la República tenía el 93% de aceptación y eso es muy significativo, porque planteó un punto de partida muy sólido en el escenario electoral.

Nació políticamente dentro de la izquierda radical, perteneció a una célula del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, con la pretensión de ser una organización política militar que de hecho lo fue durante los años 70', que es la época durante la que Lenin militó y su pensamiento y su mirada ideológica tiene también esa base.

 
Lenin Moreno fue un militante en su época de estudiante; posteriormente sufrió un accidente muy serio, fue asaltado por un delincuente, lo que provocó que quedara con una parálisis como producto de una lesión que no es reversible en la columna vertebral. Esto, al frente de la misión Eugenio Espejo no le imposibilitó recorrer todo el país: estuvo en la selva, los páramos, los barrios más populares, lo cual demuestra tiene una capacidad de movilidad que independientemente de sus limitaciones físicas, no le van a limitar sustantivamente en el ejercicio de sus funciones como gobernante.

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