martes, 18 diciembre 2018, 07:42
Martes, 07 Febrero 2017 04:41

CRÍTICA DE CINE: La llegada

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
Fotograma de La llegada Fotograma de La llegada

Hay otros mundos, pero están en este, diría el poeta francés Paul Éluard. O al menos eso es lo que proyecta el director canadiense Denis Villeneuve con La llegada (2016), una cinta de ciencia-ficción que reduce todos los problemas de la humanidad a una sola palabra: comunicación.

Una vez más —ya lo hizo con Prisoners (2013) y, con ciertos matices, con Enemy (2013)—, Denis Villeneuve quiere crear una gramática nueva, instituir estilos allí donde solo hay una gran industria. Con La llegada intenta mezclar el arribo a la tierra de una serie de naves extraterrestres con temáticas tan complejas como son la maternidad, el estar en paz con uno mismo, el amor, la paz, la comunicación. ¡Todo a la vez!


Una de las mejores escenas de la película es cuando Amy Adams, la protagonista de La llegada, explica por qué deben intentar establecer parámetros de comunicación con los extraterrestres antes de preguntarles por qué han venido a la Tierra. Primero, explica su personaje, «deben entender qué cosa es una pregunta. Después deben saber razonar dónde está el límite de ellos y dónde el de nosotros; qué significa cada pronombre. Luego debemos asegurarnos de que cuando decimos Tierra, ellos saben qué cosa es Tierra».


Parece un juego de niños, pero invita delicadamente a la reflexión sobre el cómo nos hemos estado comunicando, tanto a nivel de países como en nuestras relaciones interpersonales, en nuestras vidas. La comunicación en esta cinta adquiere a ratos indicios de fiebre metafísica. Tanto es así, que la llegada de los extraterrestres a la Tierra se torna, con frecuencia, apenas una excusa para debatir este tema.


Basada en el relato Story of Your Life, de Ted Chiang, un escritor norteamericano no muy prolífico, pero con muchos premios importantes, La llegada se centra en las trabas de la comunicación y hace de ellas su leitmotiv.


Amy Adams destaca en esta cinta como lo que llamo actrices-oxímoron. Como Jessica Chastain en Interstellar y como Jodie Foster en El silencio de los corderos; son intérpretes que sacan su fuerza y coraje de una fragilidad latente… logrando una comparación —sin elemento comparativo— que crea personajes fascinantes.


Por lo demás… algo recuerda en La llegada al ambiente lacónico de El árbol de la vida (2011). De alguna manera, los seres que han llegado desde la otra parte de la galaxia terminan por dejarnos una descripción puntual de la parte más íntima de nuestra alma. Ya lo dijo el poeta: hay otros mundos, pero están en este.

Modificado por última vez en Lunes, 13 Febrero 2017 11:24

Comentarios  

 
#2 Aram Joao Mestre L 27-02-2017 08:26
La pude ver por fin en Arte 7, me gustó.
 
 
#1 Yunier Tilán 10-02-2017 11:10
Excelente película, de las mejores que vi durante el 2016. Y una crítica muy aceptada por su parte.
 

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