miércoles, 11 diciembre 2019, 09:05
Viernes, 03 Febrero 2017 00:08

MIRAR(NOS): De parafilias y ser uno mismo

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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Desde hace algún tiempo había pensado hablar de las parafilias.

Desde hace algún tiempo había pensado hablar de las parafilias. Entendidas en su concepto más amplio devienen patrón de comportamiento sexual donde la fuente mayor del placer no viene del acto en sí mismo, sino de otra actividad que complementa.

 

Mucha gente tiene sus reservas en torno al tema, llegando a considerarlas insanas y confundiéndolas con la perversión. Generalizar siempre puede acarrear errores y esta vez no es la excepción. Algunas sí son polémicas, pero las otras resultan un poquito más inofensivas.

 

Vale destacar que estas prácticas sexuales en ningún modo representan la única forma de alcanzar el goce pleno o, lo que es lo mismo, de llegar a un orgasmo. Soy del criterio de que, si este tipo de cópula no afecta ni física ni psicológicamente a ninguna de las dos partes, pues no hay motivo para censurar su puesta en marcha. En el sexo todo cabe y la creatividad, casi todas las veces, puede ser más que una invitada de honor.

 

Si hasta aquí no han entendido, lo pondré más simple, para que no tenga que volver a leer desde el principio. NO TODA PRÁCTICA ERÓTICA FUERA DE LO NORMAL ES UNA PARAFILIA. Aquel que guste de esposar a su pareja a la cama de vez en cuando no es parafílico, como sí lo sería aquel incapaz de tener relaciones si la persona no está esposada a la cama.

 

Hay un extenso listado. Algunas de las más sui géneris serían, por citar algunos ejemplos, la acrofilia, excitación por parejas sexuales muy muy altas. También la agrexofilia, en cuya práctica las personas se excitan por el hecho de que la actividad sexual que están llevando a cabo sea escuchada por otras personas.

 

Reconocida algofilia es donde únicamente el dolor conlleva al éxtasis. En la aloerastia la excitación de la pareja únicamente se consigue mediante la desnudez de un tercero.
 
La lista es muy extensa y no voy a mencionarlas todas. Mi exhortación de hoy, más que a conocerlas, es a dejar en claro, puesto sobre el tapete, qué es lo que queremos. Muchas personas experimentan situaciones de desagrado ante las primeras experiencias, y luego terminan aceptando todos los términos por puro conformismo, o peor, justificados en el temor de perder a quien creen querer.

 

Muchas serán por los siglos de los siglos las formas de expresar cariño. No milito en el bando de aquellos que sostienen relaciones con miedo. En más de un problema me he visto envuelta por declarar al mundo mis modos de pensar, sin muchas vueltas, porque no ando con rodeos.

 

Pero yo soy yo, no les pido que imiten ninguna de mis maneras. En el amor, más que en ningún otro lado, debiera existir una ley mundial donde se obligue a que seamos nosotros mismos y no un reflejo de alguien o un oasis de apariencia.

Visto 1712 veces Modificado por última vez en Viernes, 03 Febrero 2017 09:39

No sé cómo pero todavía hay gente que tiene capacidad sobrada para sorprenderme.

Si me lo hubiera dicho otra persona pondría en tela de juicio la veracidad. Tampoco hubiera escrito nada al respecto, por las dudas supongo.

Pienso en el miedo y en las decepciones humanas, mientras procuro inventar para él un sueño feliz.

Una breve encuesta entre algunos de mis allegados masculinos me ha permitido corroborar cuánta importancia reviste para los hombres este asunto de ser el primero.

Ya había leído del intercambio de parejas, el rubor de la aldea se me subió a las orejas ese día, con todo y que procuro mostrarme moderna en temas de sexualidad como quiera que cada viernes les llega esta columna sobre tales menesteres.

Imagine esta escena: cualquier amiga que me lee,  llega a su casa, sin fuerzas para sonreír debido a la intensidad de la jornada...

Me detuve a observarlos ahora que tengo tanto tiempo libre. No es lo que más me divierte, pero la naturaleza tiene sus moralejas por lo cual jamás entendí esto como una pérdida de tiempo.

Ante la tarea encomendada, en mi etapa de preuniversitario, muchos —dentro de los que me incluyo— pensamos en la confección de aquel mural como algo muy serio...

Lo cierto es que cuando uno habla de adaptación o convivencia, siempre se fruncen entrecejos. ¡Increíble!, a la gente le cambia el semblante.

Existe un trazo, una forma preconcebida para cada cual que, mucho antes de nuestro nacimiento, escribe la vida para todos, independientemente y sin favoritismos.

Comentarios  

 
#4 vangelys 04-02-2017 00:34
Todo no es en blanco y negro..... liz.... si fuera tan simple.... para que clasificar en parafilias las diferentes conductas humanas en relacion a la sexualidad que se creen anomalas..... cuidado con las interpretacione s... el disfrute pleno de la sexualidad no excluye diversidad pero incluye fronteras.... que son permeables.. pero no deben dejar de existir... para que la conducta humana no deje de tener su esencia ¨humana¨...
 
 
#3 chicho 03-02-2017 13:34
Claro que si... en el mundo de la sexualidad, siempre que provoque placer, vale cualquier método... no tenemos que imponer lo que se presume correcto o tradicional, claro, siempre y cuando no afecte o implique a terceros, lo cual ya se sale de la libertad para convertirse en relajo... según mi opinión...
 
 
#2 r@f@el echevarria 03-02-2017 11:46
todo esta dicho en el artículo, concuerdo 100% contigo.
 
 
#1 RONY9 03-02-2017 09:30
Genial Liz, como se postea en Facebook, ¨ME GUSTA¨
 

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