martes, 18 septiembre 2018, 11:11
Martes, 17 Enero 2017 07:00

Hablemos de propina: ¿Cómo ganarla con honradez?

Escrito por  Alina M. Lotti/CubaSí
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Hablemos de propina: ¿Cómo ganarla con honradez? Anabel Diaz Mena

No resulta difícil, si quienes ofrecen servicios lo hacen con agrado, teniendo presente la filosofía de que «el cliente siempre tiene la razón».

Decía un amigo que había trabajado en importantes bares neoyorquinos que: «la propina hay que ganársela». Contaba la importancia de tener siempre la «sonrisa a flor de labios» y de conocer gustos y determinadas particularidades de los clientes, sin inmiscuirse en lo privado. 

Sin embargo, hoy muchas personas en nuestro país que laboran en la esfera del comercio y los servicios creen que siempre son merecedoras de ella.


La propina —que en muchos lugares del mundo opera como una especie de compensación de los bajos salarios— no es (salvo excepciones) de obligada retribución, por lo que debe acompañarse del buen trato y la complacencia de los usuarios.

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Alicia, una vecina, me comentaba sobre el tema: «si yo fuera camarera o dependienta de una tienda o de un restaurante, me fuera todos los días con una buena cantidad de dinero, pues me esforzaría para satisfacer los gustos y las necesidades de quienes serviría».


Y tiene razón. Ni robarla, ni pedirla; la propina se gana detrás de un mostrador o de una mesa de algún lugar que ofrezca servicios. Y de esto deben estar bien «claros» quienes allí laboren.


Luego de un rato placentero en un restaurante/cafetería —por poner un ejemplo—, la gente se pone «circunspecta» cuando llega la hora del pago. Sin embargo, se hace con placer cuando «todo ha salido a pedir de boca». Es decir, una atención personalizada y una comida (o merienda) exquisita.


Sin embargo, puede ocurrir que usted no se va satisfecho, pero en la propia carta de menú queda establecido el descuento del 10% por el servicio. ¿Qué hacer entonces?


Si esto sucede, hay dos opciones: quejarse ante el dueño (o el gerente); no ir más al lugar, ni aconsejar a los amigos que lo visiten.


Opiniones sobre el tema abundan y prefiero poner sobre el tapete una que resulta recurrente y que tiene relación con el tipo de propiedad bajo la cual funciona el establecimiento, de cualquier tipo que sea.


«Prefiero las paladares o los particulares para ir a comer». Tal afirmación no deja de tener razón. De hecho, la política del Estado en tal sentido es ir incrementando el sector cuentapropista en este tipo de prestación.


No obstante, existen ejemplos de buen trato en tiendas y en comercios, también en restaurantes. «No abundan, pero son reales», como me comentaron dos colegas que visitan de manera habitual los departamentos de perfumería (pura casualidad) en las tiendas 5ta. y 96 y en la del hotel Tritón, y siempre salen complacidos, no solo por lo que llevan, sino por la amabilidad que allí reciben.


De carácter privado o no, lo cierto es que quienes laboran en el sector del comercio y la gastronomía —u otros— no deben perder de vista que, precisamente, su razón de ser es dar servicio. Por eso están en la obligación de satisfacer la demanda de los clientes, así sea enseñar una prenda de vestir, aunque el usuario no la lleve después.


Las reglas sobre las propinas varían de un país a otro, también de uno a otro sector. Mas no pasan de moda, ni son un hábito en desuso. Muy al contrario. Es una forma de «agradecer» cuando el trato es personalizado y los detalles se ubican en un primer plano. Por eso no hace falta «inventar» para llevar un «dinerito» de más. La propina no es difícil ganarla con honradez y profesionalidad.

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Comentarios  

 
#12 YUNIEL PÉREZ GARCÍA 18-01-2017 13:06
Aca por mi zona las compañeritas de las tiendas TRD ponen carita cuando le exijes los 5 o 10 centavos del vuelto, yo no soy rico y dejo las propinas si quiero, esos centavos me sirven para después completar un javón o lo que me de la gana. En una ocasión les dije que con el medio que me sobraba me dieran un caramelo, se miraron y al parecer les molestó, por eso no les dejo nada aunque pueda, porque en ocasiones se puede, pero con mi cara bien dura se los pido porque si no lo pides atienden a otra persona y no te lo dan. YO en particular he dejado propina en algunas tiendas pero como ya dije antes dejo la propina si es mi deseo. Salu2
 
 
#11 leodavinci 18-01-2017 11:50
Que me dicen de ciertas empresas que brindan servicios donde el cajero no puede disfrutar de la propina que el cliente quiere dejar por la buena atención o porque le da el deseo simplemente, donde el cajero debe declararla y entregar el 100 % y no puede ni decirle al cliente que no puede aceptarla porque hay una cámara grabando todo.
 
 
#10 tato 18-01-2017 11:24
es cierto k la propina esta en el buen servicio k se brinda k a mi criterio eso se ha perdido en este pais salvo en los lugares privado
 
 
#9 carlosvaradero 18-01-2017 11:01
Desafortunadame nte tenemos un concepto erroneo de lo que es brindar un buen servicio, de ahi que creemos siempre que el cliente "tiene" que darnos propina, por el servicio.
Hay algo que se llama "excelencia en el servicio" y los cubanos, salvo algunas excepciones, estamos muy lejos de conocer su significado.
Es cierto, la propina hay que ganarsela, brindando siempre un buen servicio, con una sonrisa a flor de piel, y que el cliente sienta que es importante para nosotros, al final es para quienes trabajamos.
No todos quienes prestan un servicio en cuba interiorizan este concepto de "excelencia en el servicio que se presta, y màs bien van a dar lo que pueden, sin pensar que quien recibe nuetro servicio es al final el que paga es el cliente que merece toda nuestra atenciòn.
Los cubanos alguna vez aprenderemos eso???
Saludos.
 
 
#8 david 18-01-2017 09:55
Y lo peor es cuando hasta muestran desagrado si no le dejamos una propinita o cuando la misma no cubre sino un caramelo o un chiclet. hay muchos lugares en que a los dependientes el directivo les exige una esmerada atención y piensan que ya son merecedores de la propina, error de concepto pues la buena atención es una obligación de quien ofrece el servicio y no es sinónimo de recibir propinas pues para esta hay que simplemente ganarla.
 
 
#7 Amanda 17-01-2017 16:48
Es muy cierto que la propina se gana. Es una verguenza ver hoy como en muchas de nuestras tiendas se toman el derecho de no devolverte el vuelto cuando son 5 o 10 centavos. ¿Por qué? Hay que pasar la pena de decirles dame mi dinero, yo te lo dejo si yo quiero, pero no me lo quites. No hablemos de las multas que tienen los productos y además te roban en el vuelto. Por ejemplo en el Palenque que fue antes un Restaurante de excelencias, la propina está incluida en el precio y el servicio y la calidad de la comida se ha vuelto pésima y por mucho que des las quejas y digas lo malo del servicio te cobran la propina. Eso está mal, es una falta de respeto.
De estos temas estamos ya manidos y no se avisora la solución.
 
 
#6 Andrés R 17-01-2017 13:40
Muy interesante el articulo, esta práctica se ha perdido en Cuba por el mal servicio que brindan las dferentes dependencias, sean cafeterías, tiendas o cualquier otro, además que hace años se prohibió en las redes de servicio y luego se implementó como algo colectivo y perdió su esencia. Hay que aprender de otros países donde lo más importante es el cliente. Su lema es ¨Mejor se pierde dinero y no un cliente¨.
 
 
#5 Yo 17-01-2017 13:00
Robert, ampliando sobre el tema te comento que el cobro del 10% en algunos establecimiento s no solo está relacionado con el financiamiento indirecto de la fuerza de trabajo. Todos los trabajadores por cuenta propia del Régimen General de Tributación, que incluye Paladares, Cafeterías, están obligados a pagar mensualmente el 10% de los ingresos brutos que obtengan en el mes, por lo tanto cobran un 10% por encima, que es el que aportan a la ONAT por concepto de Impuesto sobre los Servicios y así les queda la ganancia "limpia" de lo que hacen en el día. Hasta el momento no hay nada que pueda frenar esto, pues rige la ley de oferta demanda. En otras palabras: lo tomas o lo dejas. Saludos.
 
 
#4 estre 17-01-2017 12:56
Realmente hay que trabajar fuertemente con los trabajadores del comercio, recibir cursos de superación, sobre todo los que prestan servicios en restaurantes del gobierno, el maltrato, la mala calidad de la comida, un lugar donde uno va a vivir momentos placenteros, se convierte en un stress y es posible que en un es 4 por eso la población prefiere ir a uno particular pues la acogida desde la llegada, el buen trato, una comida exquisita te reconfortan y no digo yo si son merecedores de propina, también del reconocimiento con una frase bonita y gustosa, una felicitación bien merecida. Por otro lado si expreso mi opinión relacionado con las tiendassss mejor ni escribir, las dependientas no te miran a la cara, no te explican acerca del producto, les falta la magiaaaa para que el cliente se sienta satisfecho y la compra sea tan agradable donde sean capaces de robarte el cariño y nos permitan acceder siempre a ellos y como es natural agradecerles.
 
 
#3 Robert 17-01-2017 11:39
Interesante tema que ha sido hasta polémica sindical en nuestro país e incluso asociarse a la colaboración para determinadas obras sociales que ha quedado omitido en este trabajo por razones que no conozco. Como también considerarlas como no afín a nuestro sistema social de una manera politizada y no como una acción relacionada al comercio y los servicios con calidad muy ausentes en nuestras redes comerciales y de servicios desde hace muchos años, aspecto que nunca ha tenido el consenso como medida popular para ser eliminada aunque incluso llegó a prohibirse, que también está omitido en el tema que analizo. Tal vez haya sido ex profeso o la redactora omitió la historia como valor metodológico.
Realmente se vincula a la satisfacción que se siente cuando la calidad de los productos cumple nuestras expectativas y a su vez están acompañados con una atención esmerada, y sobre todo respetuoso y culto. Y nada tiene que ver si es de izquierda o derecha, pues ambos la dan en determinados momentos. También está ligada a las posibilidades económicas del que se trate. Le pasó por alto la redactora.
En nuestro país hasta se han inventado fórmulas de distribución y en muchas ocasiones tema de discusión sindical para establecerlos, cuando esto debe ser únicamente un asunto muy específico atendiendo a factores obvios. Uno de los sistemas más rechazados es el de la propina colectiva, donde se iguala a todos sin atender a las cualidades individuales para las gestiones de ventas o de otro tipo. O situar tasas para aportar como contribución económica, que se convierte en un refugio como contrapartida a la obligatoriedad en casi todos los casos.
También está la copia fiel del original y se pretende trasladar métodos de otros sistemas económicos como es fijar una obligación sobre lo gastado a modo de propina, que generalmente es el 10%. Aquí no se tienen en cuenta el criterio del cliente ni su solvencia porque se dan por aceptados como complacencia de lo que se brinda. ¿Será 100% así? Para evaluar un mal servicio solo bastaría esperar más de un tiempo prudencial por un vaso de agua o la elaboración de un plato. ¿Puede suceder por ser altamente relativo?
Por supuesto se está persiguiendo el financiamiento indirecto de la fuerza de trabajo –en cualquier parte- que sigue siendo barata en nuestro país para el sector privado con ese 10% incluido. En lo estatal no funciona y ojalá no se establezca aunque la fuerza de trabajo también es barata.
Debe ser de libre decisión del cliente, muchos lo aceptan así, y no ser una obligación sobre el que paga. ¿Gustará a alguien que lo obliguen a pagar? Si realmente el buen trato de los servicios y la calidad de los productos se deben corresponder 100% con el precio de lo que se oferta como una dicotomía inseparable. El resto debe ser resultado de una gestión que sobrepase estos los límites.
Creo que para escribir es muy importante tener cultura e investigar para no ser superficiales
 

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