lunes, 18 junio 2018, 07:22
Miércoles, 21 Diciembre 2016 07:05

Para que no se acabe el querer

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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Si hasta el perro y el gato se dan cariño... Si hasta el perro y el gato se dan cariño...

Sería muy bueno que la sensibilidad humana, el hacer por los otros, por el de al lado, no se desdibujara bajo el peso de las problemáticas cotidianas.

Conversando con una psiquiatra a quien conocí fortuitamente en una cola, le pregunté cuán duro y a veces doloroso podía ser su trabajo en la sala de internos donde me dijo trabajaba.


Para mi asombro, la doctora respondió que no era tan así. Los enfermos, decía, eran muy cariñosos, a veces demasiado. Cuando ella, por alguna razón, no podía ir, al otro día enseguida le preguntaban qué le había pasado y si estaba bien de salud.


Sin embargo, me comentó con un dejo de tristeza, a veces mis propios compañeros, mis colegas, ni me preguntan. Eso es más duro y doloroso para mí que el trabajo que hago con los pacientes psiquiátricos.


Lamentablemente, a veces la cotidianidad y sus dificultades condenan a lo último de la gaveta a esa sensibilidad humana que siempre debería andar a flor de piel. Parece emerger un cierto egoísmo que hace de nuestros asuntos y problemas el único eje de atención, sin importar si el de al lado, sea compañero de trabajo, vecino, amigo, pariente, o incluso un desconocido, está necesitando de nosotros.


No hablo ya de una ayuda material. A veces una llamada, una pregunta, un abrazo, se vuelven la mejor de las ayudas.

Pero hay un «sálvese quien pueda», un «defiéndete tú y déjame a mí» que parecen andar lastrando la convivencia. No digo que sea la generalidad, pero no por gusto a la anécdota que encabeza estas líneas se suma también el amargo comentario que una conocida me hiciera:


«Llevo un mes de reposo médico y nadie de mi laboratorio ha llamado para saber si necesito algo. Ni Sindicato, ni Partido, ni nadie. En contraste, mi sobrino, que es masón, perdió la billetera con todo el salario acabado de cobrar, y al día siguiente estaban sus compañeros de logia llevándole una colecta que habían hecho entre todos. ¡Di tú!».


El camino no va por imitar a organizaciones fraternales o similares, sino por ser consecuentes en el entorno más inmediato con lo que hacemos en otros ámbitos. ¿O acaso puede olvidarse lo que tantos médicos cubanos han hecho y hacen en otras partes del mundo? ¿Puede olvidarse lo hecho por nuestros combatientes internacionalistas?


Sin salirnos de estas fronteras insulares, en el pedacito de cada cual, qué bueno sería que cada uno tuviera la misma disposición hacia el prójimo que tiene al lado que para partir a esas misiones en lugares lejanos.


Pero, paradójicamente, hay quien fue dispuesto a dar la vida por la independencia de algún pueblo africano y, sin embargo, no es capaz de un esfuerzo, un pequeñito esfuerzo, por el que tiene en la puerta de enfrente. Conozco de una señora a quien su familia ha comenzado a enviarle dinero desde el exterior y esas finanzas le alcanzan para contratar los servicios de una doméstica.


Esta mujer, tiempo atrás, también limpiaba pisos ajenos, y ahora resulta que apenas da los buenos días a quien lo hace en su casa y la mira por sobre el hombro. Eso sí, no se cansa de pavonearse ante quien quiera escucharla sobre «lo bien que le limpia la señora esa».


En cierta oportunidad, esta persona vanidosa se vio precisada a salir antes de la hora en que habitualmente llegaba «la señora que limpia» —de más de 60 años—, y me pidió le dijera si la veía que regresara dos horas después. A mi propuesta de que la llamara por teléfono para evitarle el viaje por gusto, ripostó con una media sonrisa: Que camine, que camine, para eso le pago.


«Ser tan humano, que se acerque a lo mejor de lo humano», instaba el Comandante Ernesto Guevara, y nuestros hijos siguen repitiendo «Seremos como el Che». Entonces, haría falta que les demos el ejemplo.

Visto 1142 veces Modificado por última vez en Jueves, 22 Diciembre 2016 07:19

Comentarios  

 
#15 adelis del Toro 23-04-2018 16:39
No podemos esperar de los demás aquello que no damos. Creo que sembrar da frutos y esa cosecha no puede fallarnos, pero ustedes tienen razón, los valores se transmiten cuando damos el ejemplo y muchas veces hay que inculcar en los hijos el amor a los otros, al vecino, al amigo, al familiar, así, cuando crezcan no les resultará raro visitar a un enfermo a ayudar a los demás. Buen artículo, les felicito a todos por reflexionar acerca de este tema que llama a la sensibilidad y al mejoramiento humano.
 
 
#14 Leo 26-12-2016 12:08
muy interesante ese articulo, lamentablemente es la pura verdad, la individualidad consume las personas en un yo y no en un nosotros, triste pero cierto
 
 
#13 jose 26-12-2016 10:11
Vladia, agradezco mucho tu trabajo. Es importante reflexionar sobre estas cosas, ojalá que reflexiones como estas, que sólo salen en los medios digitales también se publiquen en periodicos que puedan leer la gente de a pié.
Yo tengo miles de anecdotas que son todo lo contrario de lo que cuentas, gente buena que te da todo, gente que se desbordan de generosidad y atenciones, pero hay que hablar también de lo que es todo lo contrario. No podemos virar la cara ante esta realidad que nos machaca.
 
 
#12 Elvis 22-12-2016 14:44
Pero, paradójicamente , hay quien fue dispuesto a dar la vida por la independencia de algún pueblo africano y, sin embargo, no es capaz de un esfuerzo, un pequeñito esfuerzo, por el que tiene en la puerta de enfrente) Tengo un caso fresquecito, mi suegra tiene su casa detras del consultorio del medico de la familia ,lleva mas de 15 dias encamada producto de un infarto cerebral y la dra no se ha dignado a preguntar como esta la viejita siendo paciente de ella, solamente con asomarse por la ventana lo puede hacer, no tiene ni que molestarse al caminar y sin embargo no lo ha hecho, me refiero al consultorio que esta en la calle Alfredo Gutierrez Lugones entre 4 y 5 Rpto Vista Alegre en Ciego de Avila, hay te das cuenta que esa medica formada con la revolucion no tiene nada de humana.
 
 
#11 NHM 22-12-2016 09:59
"Las cosas buenas se deben hacer sin llamar al universo para que lo vea a uno pasar: Se es bueno porque sí; y porque allá dentro se siente como un gusto cuando se ha hecho un bien, o se ha dicho algo útil a los demás”.
José Martí
 
 
#10 NHM 22-12-2016 09:56
Felicidades Vladia por tan excelente artículo, totalmente de acuerdo con Manuel e Idania, ojala este artículo sirviera para despertar la conciencia de muchas personas que solo piensan en sí mismas, también creo en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud aunque esos son principios que se forman desde nuestros hogares, del entorno en se formó nuestra personalidad. Comparto la idea de Martí de que "Ser bueno es el único modo de ser dichoso". Un abrazo y que tengan muchas bendiciones para el año nuevo.
 
 
#9 juan carlos corcho v 22-12-2016 07:52
No me exijas que te escuche tu elocuencia impositiva, mejor déjame leerte en el bregar de tus días.
 
 
#8 juan carlos corcho v 22-12-2016 07:51
Todos lloramos y juramos ser Fidel, pues debiéramos mirarnos por dentro, conversar con uno mismo, no tiene que ser en voz alta, revisar y hurgar hasta el fondo de nuestras vidas y conciencias, estamos a tiempo, y cuba urge y necesita que todos seamos, sin excesos ni hipocresías ,Fidel.
 
 
#7 juan carlos corcho v 22-12-2016 07:35
Pero si el «sálvese quien pueda», y el «defiéndete tú y déjame a mí» va acompañado del toca toca, del soborno y la extorción hasta para aspirar a un trabajo, entonces las cosas son más jodida y más asquerosas todavía, miren para el turismo en sus relaciones comerciales con los artistas, el músico que no toque y no precisamente el instrumento, en el turismo y en las fiestas populares no trabaja, puede tocar muy mal su instrumento musical, pero si toca al que paga ,seguro que toca, para eso el que paga´´ manda´´, el que no toque se va o se caga en su madre.
 
 
#6 dubiel 21-12-2016 20:41
Mi papa hace hoy 16 días que falleció de cáncer de hueso y siempre tuvo aquel concepto de ayudar al que pudiera en lo que fuera. El chapeaba patios, pintaba casas hacia lo que podía, si le pagaban bien sino otro día me pagas o no me pagés ustedes son mis amistades. Mi papa estuvo en cama más de 4 meses sin poder moverse y solamente no tenía dolores cuando lo visitaba alguna de sus amistades que no fueron más de 3 en el tiempo que estuvo encamado. Ya al final de sus días hablamos de lo mierda que habían sido sus amistades y yo simplemente le esplique.” Tú eras amigo de todo el mundo, muy pocos eran amigos tuyo”
 

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