viernes, 16 noviembre 2018, 16:07
Viernes, 25 Noviembre 2016 10:02

Aprendiendo a ser papá: En la piel de muchos hombres cubanos

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
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El autor y su bebé El autor y su bebé

El amor de padre es trascendental, no tiene fronteras, y en Cuba, puedo atrever a asegurarme que los hombres somos mucho más expresivos exteriorizando ese sentimiento.

 

La noche del martes 22 de noviembre, exactamente a las 10:56 de la noche, me convertí en el hombre más feliz de la galaxia. Sí, es cierto, muchos me dirán que ya experimentaron esa sensación, me previnieron sobre el sueño y las deudas en madrugadas interminables, sobre realizar 9 flatt en busca de culeros desechables, trazar la carta náutica de la malanga “dorada”… en fin.

 

Coincido con casi todos esos puntos de vista, no sé si me sucederá en el futuro, o mejor aún, estoy convencido de que así será. Hasta ahora, mi alma no había experimentado sensación comparable con la de mi primer contacto con mi hijo Enzo Samuel, pasadas las 11, después de travesía relámpago de ida y regreso a Micro X, Alamar, de hora y media interminable, y de casi un centenar de llamadas telefónicas para seguir todo el proceso milimétricamente. Y se hizo la luz, sonrisa y lágrima conjugadas…

 

El amor de padre es trascendental, no tiene fronteras, y en Cuba, puedo atrever a asegurarme que los hombres somos mucho más expresivos exteriorizando ese sentimiento.

 

Lo cierto es que desde el mismo martes en la mañana, cuando acompañé a Made a una consulta de rutina y la dejaron ingresada por presentar síntomas de parto, he deseado luchar por un empleo transitorio en el hospital Ramón González Coro. Mi idea, sin margen de error, es compartida por muchos.

 

En la espera, después de descender la rampa del cuerpo de guardia, es el nicho fértil de socialización de papás impacientes. Todos en algún momento hemos maldecido a los custodios, buscando resquicios para escaparnos y subir a ver a nuestros benjamines como si de “pac-man” se tratase, hemos recorrido todas las cafeterías, tiendas de artículos infantiles, violado horarios de visita, siempre intentando que nada les falte a nuestras compañeras, pendientes del más mínimo detalle.

 

Sucede que esa es la mejor manera de mostrar nuestro apoyo y amor, tras un largo proceso de nueve meses. Así, de forma permanente en lo adelante, iremos avanzando por la vida como hombre nuevo. ¡Vaya si te la cambia!!!

 

FLASHAZOS DE BIENVENIDA

 

Enzo Samuel llegó en la noche, con 8.6 libras de peso y 53 centímetros de talla. La madre se comportó estoicamente en el parto. Después de verlo soñé como un nené ingenuo la noche del martes, me desperté tres veces en la madrugada, imaginé llevarlo a los estadios, vestirlo de pelotero, narrarle la batalla de Waterloo o adentrarlo en la tenue luz de la Sala de las Banderas en el Palacio de los Capitanes Generales… inclinarlo hacia la literatura infantil de Martí, Herminio Almendros, Emilio Salgari, los hermanos Grimm… todo eso pasó por mi mente en la última noche de sueño a solas, antes de renacer.

 

Sí, porque desde que lo vi por primera vez, supe que había renacido, que el curso de mi vida cambiaría por completo, que ahora tenía en mis manos, la razón más fuerte por la cual levantarme cada mañana a enfrentar la vida.

 

De golpe me puse en la piel de mi madre y mi padre, de tíos, primos, amigos, porque ellos igualmente nutren la esencia de estas líneas.

 

Garbey, un socio de mil cruzadas en la Lenin, cuenta los días cada año cuando se aproxima su viaje desde España para ver a su hija. La distancia los golpea, pero me confiesa que no pasa un día sin que la piense. Mientras ansía cada nuevo encuentro, alimenta ese amor de padre con imágenes, videos, la voz de su nena y miles de gratos recuerdos. Ese mismo vacío los experimenta Alfredo Guillermo Casañas desde la lejana Australia. A Richard le sucede otro tanto en Estados Unidos. Ansía la llegada de cada fin de semana para poder estar con su bebé. Yasser Fernández, otro escudero de tardes de baloncesto y conversaciones de automovilismo, catarsis sobre economía en la Cuba de hoy y vecino de oficinas, me asegura que no hay nada tan reparador como llegar a casa y que te reciba con una sonrisa, o ponerlo a juguetear sobre tu pecho: “Es lo máximo brother, ya lo vivirás”, sentenció.


Tengo dos amigos entrañables, Yasser y Luis Bencomo, hermanos, a quienes me unió primero la Universidad, el dominó, y ahora la paternidad. Tienen cinco hijos entre los dos: Amalia, Adriana, Franco, Silvestre y Flavia. He hecho, desafiando mi escasa destreza con las manualidades, muñecos de plastilina, ojo, plastilina a su lado, pintado caballos, vacas, carros y barcos, jugado dominó, corrido y pateado balones, visto un maratón de películas de muñequitos… todo eso en un día de casa en la playa juntos señores. Sumamente gratificante.

 

Lo que sencillamente estoy convencido de que me sucederá, es que desde ese primer contacto visual, incluso desde mucho antes, desde que Made y yo recibimos la noticia, Enzo Samuel nos tiene hipnotizados, mucho más después de la primera mirada. El brillo ha cambiado, con él, todo pensamiento o acción futura. Padres, compañeros de tripulación en esta travesía, así, como poseído por la ingravidez, ando.

 

LO QUE SE AVECINA…

 

En el plano de la espiritualidad, en lo sensorial, basta con cargarlo, ayudar a cambiarle el culero, arroparlo o ponerlo a dormir en la tarde a su lado, para borrar de súbito toda imagen negativa. Pero la carrera de paternidad es de resistencia, un maratón perenne sin más meta visible en el horizonte que la de la realización, el orgullo y el amor.

 

Cruzar el estambre implicará múltiples sacrificios. Unos de carácter económico, otros en el plano del seguimiento, realizar tareas, contactar y “casarnos” con un buen pedriatra. En ese sentido he pensado en Eugenio, camarada entrañable de la Lenin en los 90.

 

La cruzada con los culeros desechables ya la inicié, en el frente opuesto de batalla también blanden sus espadas el acorazado Nam y la tímida leche en polvo. Sin perderse el baile hace su entrada la señorita malanga… que cada libra lo baile, vestuario, juguetes con precios de Alicia en el País de Maravillas, salidas sin que la noche asedie, estocada y captura de boteros… en fin, pero no se trata de agobiarnos.

 

Salir ilesos será sencillo. A todos mis compañeros de tripulación en esta travesía eterna, la brújula de nuestro camino la guardan en su lado izquierdo unos pequeñines. En mi caso, Enzo Samuel ya dictó las coordenadas. Realidades aparte, su sonrisa me guiará siempre.

Visto 1224 veces Modificado por última vez en Viernes, 25 Noviembre 2016 10:36

Comentarios  

 
#10 Zuleimy 02-12-2016 10:39
FELICIDADES y muy ciero todo lo que escribes pero lo material pasa siempre y se olvidan los obstaculos con solo el recuerdo de la sonrisa de nuestros pequeños, felicidades nuevamente
 
 
#9 Milagros 28-11-2016 14:23
Muy lindo mi sobrino será un gran padre
 
 
#8 Luis Bencomo 28-11-2016 11:51
Sentimiento inexplicable hay que sentirlo para saber en realidad que se siente por un hijo FELICIDADES colega.
 
 
#7 daylyn 27-11-2016 18:34
Muy emotivo y realmente hermoso el artículo. Mi esposo y yo también esperamos un bebé, ansiado por más de cuatro años. Con el favor de Dios y la ayuda de los médico, seremos partícipes de una experiencia similar a la del autor próximamente, de seguro no podremos compartir nuestra vivencia, pero de antemano les digo será el momento más importante de nuestras vidas y por mucho el más feliz.
 
 
#6 ebatista 26-11-2016 11:22
bueno yo me combertí en papá en el pasado año en el mes de julio dia1 y es ua experiencia que jamas he sentido desde hase un año y cuatro meses soy el hombre mas feliz del mundo
 
 
#5 gladys regina 25-11-2016 20:41
Felicidades Harold,Made y toda la familia.Ahora sabran lo que es amor de hombre!,les diria.
En julio del 2012 me converti en una abuelaza,llegue justo cuando mi nieta tenia predestinado nacer,no porque le tocaba pues aun faltaban varias semanas aunque ya su madurez pulmonar le permitia vivir en esta atmosfera.
Nacio un domingo,igual que su madre.Las dos al mediodia,como pasan cosas que nos hacen regresar treinta años atras!
Siendo medico,pense me dejarian estar presente en el nacimiento,pero no....el papa era quien debia acompañar a la esposa y esperar a su bebe cuando asomara la cabecita,que normalmente es lo primero que aparece...solo que Ana Paula enseñó otra cosa,jajaja,que ahi esta la foto que su papa atinó a tomar.
Lo siguiente es la griteria porque al parecer habia frio en el salon,alli corrio su papa a taparla y enseguida ella se engancho de su dedo meñique mientras el le hablaba dulcemente,por lo que obediente, hizo silencio.Al parecer porque reconocio la voz que tanto le hablo mientras se movia y daba pataditas intrautero.
Salen del salon cogidos de la mano,ella en la cunita termica, la llevan al cunero,y pasan junto a mi,que es el momento en que la puedo conocer y saludarla,que ternura!!!...es mas emocionante que ser madre,o al menos se revive el sentimiento de hace treinta años.
Tampoco el papa puede alejarse de su retoño,debe estar presente durante el baño y las mensuraciones de su hijita,a quien engalanan con la ropita que le llevaron,gorrit o,medias,etc,Se nota que somos cubanos,digo.
Ahora ya el papa puede cargar a su bebe y conducirla a la habitacion adonde en cualquier momento su mama hara la entrada para los tres,digo los cuatro,disfruta r de un amor especial,con un denominador comun: AP,como cariñosamente le llamamos luego de inscribirla.
Creo que todavia no tenemos las condiciones creadas para que los hombres ,que tienen su fama de cobardes,se atrevan a asistir al nacimiento de sus hijos aunque siendo este un momento tan especial en sus vidas,la parte tragica de un parto quedaria para ellos en segundo plano ya que estarian enfocados en el advenimiento de su mas querido anhelo.Ojala esta oportunidad la pudieran vivir todos los futuros papas porque ademas de querer mas a sus hijos,tambien considerarian mas a sus esposas,a sus madres y algunos hasta cambiarian para mejor despues de esto.
Hoy 25 de noviembre,dia en que tantas mujeres en el mundo levantan su voz por un mundo sin violencia de genero,creo que mi comentario es una buena razon para comenzar por casa a cambiar actitudes;que nazca, al igual que un niño,una nueva manera que querer y creer en las nuevas generaciones de hombres amantes de la Paz,la armonia familiar y el Amor por sobre todas las cosas!
 
 
#4 Ania 25-11-2016 14:50
Felicidades papa, has llegado a un punto sin retorno, será propietario de un "medio básico" que no teien amortización, ni numero de inventario, solo no podras jamas desprenderte de el, y ser absolutamente MARAVILLOSO. Disfrutalo y solo piensa en que sea saludable y feliz, el resto siempre llega.
 
 
#3 Jhoan 25-11-2016 14:42
Amigo, excelente artículo, sobra la ternura y el amor ahí, gracias por compartir tu historia, como dices, no es única, pero la verdad que lo que se siente es único, yo espero a mi bebé también y ya siento lo mismo, no ha llegado y mi vida ha cambiado, no hay un momento del día que no piense en mi bebé, cuantas cosas por enseñarle, en fin, sin dudas, una linda historia y que VIVAN LOS PADRES CUBANOS!!!!
 
 
#2 pili 25-11-2016 12:45
Este artículo, te quedó, sencillamente BELLO, esa experiencia que has vivido y que vivirás por siempre ES MARAVILLOSA, tambien la estamos esperando de tu colega Liz Martínez Vivero que nos regala sus vivencias del embarazo en su columna de los jueves y que en estos días estará estrenándose de Mamá, para tí, para Made, para Liz y para "L", FELICIDADESSSSS SSSSSSSSSSSSS
 
 
#1 Marta 25-11-2016 12:22
Felicidades, se comienza así una carrera que nunca culmina y solo transforma las preocupaciones y las metas. Nunca defraude a su hijo, mantenga siempre en su mente, este día y estas sensaciones y trate siempre de ser el amigo y compañero de su hijo.
 

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