viernes, 21 septiembre 2018, 10:11
Sábado, 12 Noviembre 2016 07:00

Corea del Sur: Vitrina de la corrupción

Escrito por  Arnaldo Musa, especial para Cubasí
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La presidenta de Corea del Sur Park Geun-hye La presidenta de Corea del Sur Park Geun-hye

Tal como Estados Unidos reconstruyó a todo tren la Alemania derrotada y el Japón destruido durante la Segunda Guerra Mundial, se propuso y logró a presentar a Corea del Sur como ejemplo del capitalismo más avanzado

Lo hizo tras no poder vencer en la agresión al Norte que construía el socialismo, la República Popular Democrática de Corea.

De allá para acá, las siete décadas de gobernanza sudcoreana bajo la bota estadounidense, con bases, más de 30 000 soldados y oficiales y sofisticadas armas, incluso la nuclear, apenas ha conocido un régimen que no haya estado involucrado en graves y multimillonarias casos de corrupción, que ha hecho estremecer hace unos días a la presidenta Park Geun-hye.

Miles de sudcoreanos han inundado día tras día las calles de varias ciudades, sobretodo en Seúl, la capital para exigir la renuncia de la mandataria, y la situación ha tomado tal cariz que ya se ha comenzado a remover todo el personal que fluctuó alrededor de ella, algunos de los cuales habían logrado ensalzarse, luego de aprovechar la renuncia hace un año, también por corrupción, del entonces primer ministro, Lee Wan-koo.

Los problemas empezaron cuando se descubrió que Choi Soon-sil, una amiga cercana de la Presidenta desde hace años, haría tenido acceso a documentos confidenciales y, además de haber usurpado el poder, lo había hecho con la intención de beneficiarse.

La acusación es muy grave, porque se especula que Park Geun-hye, cuya popularidad ha caído del 57% al 5%,  habría sido la fachada del gobierno de Choi Soon-sil, quien era la que tomaba las decisiones importantes en ese país.
Esto se evidencia porque ya hay pruebas de que diversas compañías  habían sido presionadas para que donaran decenas de millones de dólares a fundaciones sin supuestamente fines de lucro que ella controla.

PICA Y SE EXTIENDE

Pero el embrollo no se detiene ahí, y ya se comenzó el registro del principal conglomerado financiero y comercial o carbol del país, la empresa Samsung, ante la creencia de que envió 2,8 millones de euros (3,1 millones de dólares) a una compañía que está a nombre de Choi en Alemania para financiar el entrenamiento ecuestre de su hija, de 20 años. Se cree que Choi, a la que se ha apodado como la “Rasputina coreana”, se apropió después ilícitamente de parte de esos activos.

Choi Soon-sil es hija del fallecido líder de una secta religiosa que se convirtió en el mentor de Park hace décadas. La relación entre Park, hija del dictador Park Chung-hee (que gobernó entre 1961 y 1979), y el líder religioso comenzó cuando ésta contaba solo 22 años y después de que la madre de la hoy presidenta, la entonces primera dama Yook Young-soo, fuera asesinada en 1974. El vínculo aparentemente se estrechó aún más, cuando el propio Park Chung-hee fue asesinado cinco años después por el jefe de su aparato de inteligencia.

Este presidente como la inmensa mayoría de los que le antecedieron y sucedieron han estado involucrados en casos de corrupción, expuestos, pero no castigados, y para ello solo han bastado algunas que otras contriciones y arrepentimientos públicos, tal como la mandataria actual está realizando.

La corrupción en Corea del Sur ha estado muy entronizada, al tiempo que ha permanecido impune, porque los realmente culpables no son expuestos a la luz y gozan del total respaldo de su mentor norteamericano.

El propio sistema del país lo promueve, con la existencia de los chaebols, un modelo empresarial basado en grandes conglomerados con presencia en distintos sectores económicos, Las compañías que presentan esta peculiaridad se caracterizan por su fuerte crecimiento, desarrollo tecnológico, diversificación y una fuerte dimensión empresarial. La palabra en coreano significa "negocio de familia", aunque también se utiliza para referirse a un monopolio.

El modelo surgió después de que el gobierno otorgó a distintas empresas nacionales un fuerte apoyo político y financiero para que lideraran el despegue económico del país, mediante la inversión en distintos campos como industria, siderurgia, tecnología y construcción entre otros. La labor de estos grupos contribuyó al crecimiento económico del país en la segunda mitad del siglo XX, hasta situar a Corea del Sur como uno de los "cuatro tigres asiáticos".

El chaebol goza de fuerte influencia en la vida social surcoreana, hasta el punto de que algunos cargos procedentes de estas empresas, como Lee Myung-bak, han llegado a la presidencia de la República de Corea. Sus detractores critican el modelo de crecimiento, la existencia de prácticas contrarias a la ley, falta de transparencia y un trato de favor de las administraciones surcoreanas, con escándalos de sobornos y corrupción.

Muchos quizás no lo recuerden, pero algunos de ellos estuvieron implicados hace algunos años en el desplome de por lo menos ocho puentes y otras varias edificaciones, con saldo de muertos y heridos, porque habían sido erigidos con materiales de muy baja calidad, para apoderarse de fuertes sumas de dinero.

Pero siguen predominando y dando a Sudcorea ese aspecto de vitrina, cumpliendo un modelo económico auspiciado por el Imperio, cumplido plenamente en los aspectos político y militar.

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