domingo, 16 diciembre 2018, 10:09
Miércoles, 09 Noviembre 2016 04:08

DE CUBA, SU GENTE: ¿Te gusta que te susurren al oído?

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Reinaldo es profesor de radio en el ISA. Su asignatura se llamaba Psico-exaltación Auditiva y trata sobre el efecto psicológico que provocan los sonidos en las personas.

Para ejemplificar los conceptos de su clase, Reinaldo escoge siempre a las muchachas más bonitas del aula. Apaga la luz, cierra las ventanas y lo deja todo en penumbras. Entonces empieza a hablar suave y pausado en los oídos de las adolescentes. Sin querer, les roza con su barba rala la nuca; a alguna que otra le acaricia el cuello.

A veces, si la muchacha vive lejos, Reinaldo la lleva a su casa en su lada 2107. A veces, si la muchacha se deja, Reinaldo le hace el amor sobre los asientos de cuero del lada, mientras le murmura sobre cómo a cada sonido le corresponde una gama de colores determinada. Cuando la muchacha y Reinaldo terminan todo acto amoroso y están ya a punto de despedirse, él, invariablemente, le recuerda que existen colores y sonidos que los humanos no perciben, que incluso no deben percibir, por su propio bien.

Por ejemplo, está el color ultra violeta, que existe, pero que no se ve a simple vista. Si la muchacha es inteligente, asiente, entendida. Si no ha ganado aún en la perspicacia de la vida, Reinaldo le recuerda que él es un hombre casado, con cuatro hijos, con cuentas y conceptos tradicionales.

Hasta hoy, esas muchachas del ISA a las que Reinaldo habla al oído no han jamás roto el trato de silencio. En realidad, fue la propia esposa de Reinaldo la que rompió el trato. Reinaldo, que habla en sueños, le contó sobre sus muchachas y sus sonidos… guturales en el sexo.
 
La esposa, con resolución poco común para quien no tiene casa en La Habana, recogió maletas y se llevó a sus cuatro hijos para casa de sus padres en Sancti Spíritus. Le dejó a Reinaldo un papel donde le decía que «odiaba todo lo referente a la psico-exaltación auditiva y a sus demás patéticos intentos de conquista», que parecía «un pez aleteando en pecera semivacía» y que le daba pena ver cómo lo había puesto la crisis de los cuarenta.

Cuando Reinaldo leyó este papel, salió corriendo a la terminal de ómnibus, para detenerla. Ahí fue cuando me encontró a mí. Yo escribía sobre un árbol del parque enfrente de la terminal, y dice él que nada más por lo atónito que lo dejó verme allá arriba encaramada, se le olvidó por un momento lo ultra mal que le iba en ese momento de su vida.

Cabe decir que conozco a Reinaldo hace muchos años, cuando aún no le había dado el infarto en el miocardio que le cambió la vida. Porque después del infarto Reinaldo quiso tener sexo, mucho sexo. Con hombres, con mujeres, con animales y hasta con alguna que otra mata de plátano.

—¿Sabes una cosa? —me expone, después de que me ha hecho la historia de los últimos meses que hemos dejado de vernos—, las madres dicen que aman a sus hijos porque los llevaron dentro. Pero la verdad es que se siente más con un consolador de menta que llevando un hijo dentro. ¿Tú qué crees?

—Yo creo que… sería genial si me dejas escribir esta historia.

—Chica, tienes el corazón en la nevera —me suelta, pero enseguida lo olvida—. ¿Sabes qué voy a hacer? La voy a llamar por teléfono a Sancti Spíritus. Le voy a hablar por teléfono bajito y pausado. Hasta ahora eso no me ha fallado.

Visto 3129 veces Modificado por última vez en Jueves, 10 Noviembre 2016 04:58

Años sin ver a Yalina, sin saber de ella y sus tenis raídos, y entraba ahora en El Floridita, con el mismo viejo de antaño en silla de ruedas.

Hace unos años me enamoré de Darío Grandinetti. No de Subiela ni del personaje de El lado oscuro del corazón, ese que le llamaba nutria a su pene. No. De Darío Grandinetti, cuando aún tenía pelo.

Se llama Mariela y es autista. No del estilo Dustin Hoffman, que cuenta la cantidad de fósforos que han caído en el suelo de un vistazo y que grita «¡Rain-Man! ¡Rain-Man!».

Mi primo, trago en la mano, me confiesa lo que le pasó en la última consulta de fertilidad que tuvo.

Cuando estudiaba Periodismo, valoré durante un tiempo la posibilidad de cambiarme de carrera para Psicología. ¿Por qué?

El día en que no escribo al menos par de páginas, todo mi cuerpo se pone tenso, como en espera, y me es imposible dormir, por muy tarde que sea. He intentado de todo para, en esos casos, relajarme, pero es en vano.

Mi familia se ha pasado la vida esforzándose porque yo sea lo más normal posible. A estas alturas, ya debían haber perdido un poco de fuerza en su empeño y haber asumido que soy la oveja verde de la camada familiar.

Cuba está cambiando. El otro día entré, por pura curiosidad, a un hotel que queda en las afueras de La Habana, casi llegando a la Novia del Mediodía. Resultó ser un hotel privado.

Comentarios  

 
#9 Rolex 19-11-2016 08:41
Todo intento de seduccion es ridiculo en si. Pero me encanta el asunto del simulacro profesoral. Empatizo con el. Por alguna que otra razon mu evidente. Tambien fui docente. Tambien seduje a mis alumnas. A las que les interesaba el asunto. Ahora evoca el asunto con civismo. Sigue sin parecerme mas. Gracias Diana. Por susurrarme al oido.
 
 
#8 LANY STGO 18-11-2016 08:38
Me encantan tus historias, lástima q casi no tenga tiempo para leerlas, pero trato siempre de aunque sea 1 vez a la semana hecharle una ojeada porque siempre encuentro algo impresionante, gracias por ser tan especial con cada una de las disimiles y complejas personalidades que existen. Nunca nos abandones......
 
 
#7 Leandro 11-11-2016 09:28
Excelente . Seicillamente.
 
 
#6 Ray 10-11-2016 16:03
Me encantan tus historias por lo original de los temas, no mucha gente se atreve a escribir de lo que tu lo haces, sin complejos e imnibiciones, sencillamente son sensacionales.. ... siguenos deleitando con tus articulos..... gracias
 
 
#5 Snake 10-11-2016 15:06
Nesbys buenas tardes eres la misma que publico una foto en la seccion de la foto del veranO?
 
 
#4 Nesbys 09-11-2016 15:33
Jajajaj sensacional!!!!
 
 
#3 myke 09-11-2016 10:36
Diana x estos días está como una moto... parec ke el arribo dl invierno le sienta...
 
 
#2 Luxor 09-11-2016 09:44
Diana el poder de tus historias es impresionante, tú sabes hacer sentir siempre al lector complacido con tus vivencias, imaginarias o reales, eso lo deciden los que leemos cada semana tus artículos, pero que siempre agradecemos tu hermoso arte para narrar historias que nos enseñan los colores de la vida.
 
 
#1 joelluis 09-11-2016 09:06
Muy interesante como siempre, me encantan, simplemente, todas tus historias... sigue escribiendo...
 

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