miércoles, 21 noviembre 2018, 06:59
Miércoles, 19 Octubre 2016 04:05

Música por altavoces, música para todos

Escrito por  Yuris Nórido / CubaSí
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Quizás no haya demasiada conciencia sobre el tema y a todas luces las medidas de control faltan, pero nadie tiene derecho a imponerle a los demás la música que prefiere…

Últimamente se habla mucho sobre un fenómeno cada vez más habitual: la gente que pone música en los espacios públicos, por todo lo alto, sin preguntar si los demás quieren o no escuchar lo que proponen.


Hay cierto debate: por un lado, los que piden que se regule la música que se difunde más allá de los ámbitos privados. Por el otro, los que reclaman respeto para el gusto personal de los que difunden esa música.


Pudiera parecer que son dos opiniones contrapuestas, pero no tanto. Hay que partir de una distinción: las claras diferencias entre los espacios privados y los espacios públicos.


En los espacios privados de cada quién, está clarísimo que nadie puede venir a regular nada, como no sea el volumen de la música, para que no constituya una agresión a la tranquilidad ciudadana.


Nadie puede decirle a usted qué música tiene que poner en su casa, en su fiesta particular, en su mp3 o celular… Usted no le está imponiendo nada a nadie, y nadie se lo puede imponer a usted.


Pero en los espacios públicos sí hay que tomar en cuenta algunos aspectos. Primero que todo la función social de ese espacio; las personas que acuden, que lo utilizan; la inserción de ese espacio en un contexto.


A nadie se le ocurriría poner una Sinfonía de Mozart en un bailable de carnaval. Tampoco deberíamos tener que escuchar un reguetón agresivo y vulgar en una cafetería o en un almendrón. Lo primero no pasa nunca. Lo segundo, más de la cuenta.


Lo más problemático de esta circunstancia es que hay que apelar al sentido común y la conciencia de la gente, porque no hay normas jurídicas para regular la música que se ofrece en cafeterías, restaurantes, parques, medios de transporte, centros educativos…


Solo se regula el volumen… y hay que decirlo con todas sus letras: esas leyes se violan constantemente, con una impunidad preocupante.


La contaminación auditiva de La Habana, por ejemplo, amerita hace rato la aplicación contundente de lo que está establecido.


En la práctica, es cierto que algunas empresas e instituciones han tomado medidas puntuales, pero generalmente no se toman en cuenta y aparentemente no pasa nada.


Un ejemplo: en los ómnibus urbanos o de transporte interprovincial no se puede poner determinada música a determinado volumen. Y eso lo ignoran muchísimos choferes.


En nuestra opinión no se debería poner ninguna música, imagínese el reto que implica tratar de complacer a todo el que viaja en un ómnibus. Y si alguien, por ejemplo, no quiere viajar con música, ¿hay que imponérsela?


Se impone otra aclaración, pues algunos no lo tienen claro. Si usted tiene una cafetería o una peluquería o un taxi o cualquier otro negocio… ese negocio no es su casa.


La respuesta que dan algunos choferes de almendrón está absolutamente fuera de lugar: “si no te gusta la música que pongo, puedes bajarte, este es mi carro”.


Nadie tiene derecho a poner un tema con malas palabras en un auto que ofrece un servicio público, aunque no esté escrito en una ley. Es cuestión de educación formal, de sensibilidad, de cultura.


Se supone que en una actividad de una escuela no se deba poner música a todas luces vulgar, inadecuada, lesiva a la sensibilidad… Y no hacen falta inspectores para velar por eso. Deberían bastar los directivos y los maestros de las escuelas.


Hay muchas subjetividades en juego. Son muchos los espacios, mucha la gente que decide, disímiles los niveles culturales.


Puede que alguien piense que puede poner “para todo el mundo” la música que tiene, la que consigue, la que le guste… Y eso tiene su lógica, indudablemente.


Pero hay que valorar más la opinión especializada, hay que tener en cuenta, a la hora de programar en los espacios públicos, que la política cultural del país es una sola y que está perfectamente definida.


Hay música para cada lugar y ocasión. Hay lugares y ocasiones que no admiten cierta música. El reto es establecer la diferencia.

Visto 6872 veces Modificado por última vez en Martes, 25 Octubre 2016 14:37

Algunos videoclip cubanos, sobre todo los de reggaetón, promocionan también un peculiar hombre de éxito. ¿Lo pulido y lo que brilla son las texturas del confort y la belleza?

Disminuir el ruido es una cuestión de educación cívica, significa preocuparse por el entorno, por lograr una convivencia agradable.

Comentarios  

 
#22 Nelsy 20-03-2018 08:43
Que bueno que mediante este espacio podemos hacer un llamado a las personar que en cualquier parte del país cometen indisciplinas de todo tipo, pero cuando se le va a poner fin a esto,cuando las leyes se van a ser cumplir. Sería bueno que todo no se quedara en escrituras. Yo pienso que el futuro de nuestro país está en nuestras manos,las indisciplinas sociales también desestabilizan a la población, debemos poner fin a esto ya. Muchas Gracias.
 
 
#21 Nelsy 07-12-2017 12:41
Saludos
Yo pienso que debemos hacer cumplir la LEY porque por todos los medios de difusión masiva hace unos años se habla el mismo tema y la gente no tiene conciencia. Las autoridades no quieren buscarse problemas porque si las personas se quejan algunos dicen el nombre de quien se quejó o lo sobornan. Es insoportable la música alta, malas palabras y los gritos a cualquier hora principalmente de la juventud, aunque pienso que la familia tiene un rol fundamental en esto porque no predican con el ejemplo. Hay que tomar medidas urgente con esta situación que afecta grandemente a la sociedad cubana. Gracias
 
 
#20 Amanda 28-10-2016 13:01
Ya el tiempo de tomar conciencia es historia. Las autoridades tienen que hacer cumplir la ley. Siguen las indisciplinas sociales. No es solo la música,sigue el problema de la basura. Hoy limpian y a los tres segundos se vierte basura. Y qué decimos de los que tienen poncheras, fregadoras, herrerias, talleres, rodeados de viviendas donde habitan ancianos, niños enfermos, con un ruido infernal y agreden el medio ambiente a diestre y siniestra. Cuando se impongan multas de miles de pesos, veremos como tomamos conciencia.
 
 
#19 ErnestoRR 21-10-2016 10:22
Lamentablemente en nuestro país hay muchas leyes que no se hacen cumplir ni por las propias instituciones que las promueven. El tema ruido siempre es objeto de un minucioso análisis de especialistas que al final determinan que el nivel de decibeles es aceptable y punto. Soy del criterio de que ante el ruido molesto y siempre despreciable lo que vale es imponer multa y una advertencia lo cual debe estar a cargo de la PNR. La próxima denuncia donde tenga que intervenir la PNR se debe decomisar equipos y conducir a los autores del ruido. Digo esto porque a los compañeros de la PNR hay que respetarlos todo el tiempo, por supuesto, estoy hablando donde hay buena actuación de los agentes del orden. Claro está que ningún vecino quiere denunciar porque no hay respuesta oficial contundente para estas indisciplinas sociales que están afectando a nuestra sociedad. A la 1, las 2 las 3 de la mañana no es hora para música alta en ninguna parte del mundo, solo en Cuba. Y digo más, en cualquier parte del mundo que molesta recibe respuesta inmediata de las autoridades. Ningún vecino está autorizado a decir al otro que no puede poner música alta y si lo hace casi siempre recibe por respuesta: lo hago porque estoy en mi casa y porque me da la gana. A nadie o muy pocos le interesa si hay un niño recién nacido, ni un enfermo encamado o si alguien simplemente necesita descanzar después de una intensa jornada de trabajo. Si hay un lugar donde muchos hacen lo que les da la gana y hablan todo lo que quieren hasta en contra del gobierno es en Cuba. Y después hasta dicen que aquí no hay libertad, que aquí no se puede ni hablar. Este problema quien lo puede resolver solo y solo es asunto de las autoridades a las cuales la ley otorga el privilegio de actuar conforme a normas establecidas. Ningún ciudadano permite que un vecino venga a su casa a poner orden sin que corra el riesgo de una respuesta violenta o con un lenguaje de la selva. Eso es una realidad.
 
 
#18 Drastor241 21-10-2016 09:50
Este tema es muy sensible y lo LAMENTABLE es que no hay conciencia de ello, partiendo de la autoridad que no ha sabido hacerse sentir y hacer cumplir la ley. Usted llama al 106 y cuando llegan los infractores bajan la musica y saliendo la patrulla retorna el escandalo y se torna el cuento de nunca acabar. Las multas son risibles, y en ocasiones ni median. Resulta alarmante los escandalos nocturnos cuando somos muchos los que tenemos que madrugar para trabajar. Por favor es necesario que la autoridad y otros factores revisen los historiales de quejas y reclamaciones por este tema a traves del 106 y otras vias para poder acorralar el tema y asi lograr la anhelada tranquilidad ciudadana.
 
 
#17 David Velazco 20-10-2016 15:35
Todos los medios dicen que hay leyes para estas indisciplinas sociales de los ruidos, lo único que dicen estas leyes para personas naturales es “no hacer ruido que perturbe a los demás”. …. , y en una sola es que dice que te pueden poner una multa de 5 o 10 pesos, una ley de los años 80 que cada vez que hay una mesa redonda dicen que tienen que cambiar pero nadie lo hace. Este tema lo que hay que vivirlo en carne propia para darse cuenta que ninguna ley de este país protege a los ciudadano con relación a los ruidos, todo es llamando a la conciencia de las personas y ya ese problema hace años que no se resuelve con conciencia. Desde el 2009 tengo problemas con unos vecinos que empezaron con dos bafles por la ventana, como al año fue que decidieron quitarlo después de quejarnos en varias ocasiones y nunca le pusieron ni una multa, todo queriéndolo resolver con la conciencia. Después de la música empezaron a dar golpes en su piso que es mi techo porque vivimos en un edificio multifamiliar, a cualquier hora del día o de la noche. Todo esto lo tienen que soportar mis padres que son dos personas mayores jubilados y se pasan el día en la casa. Hemos ido donde quiera y nadie le da solución al problema desde el 2009. Empezamos por el consejo de vecino, CDR, PNR, Vivienda municipal y provincial, el Poder Popular Provincial, el PCC Provincial nadie tenía una ley que lo amparara hacer algo contra estos vecinos y poner orden, y “nadie“ de estas personas quería buscarse problemas tampoco, todo el mundo se sacude y dice que eso no es de él que lo tiene que resolver otra persona. En el 2014 lo llevamos a los tribunales pensando que el problema iba a tener solución. Todo el proceso duró como un año, llegó hasta el Supremo, al final cuando llegó la sentencia en diciembre del 2015 para los vecinos fue “…se abstendrá de emitir fuertes golpes que perturben la tranquilidad….” , como no hay leyes que castiguen estas indisciplinas sociales severamente como se merecen, todavía hoy 20 de octubre de 2016 estos vecinos siguen con la tortura de ruidos contra mis padres. Solamente me falta ir al Consejo de Estado para ver si se resuelve esta violación de los derechos humanos que tienen contra mis padres estos vecinos, porque si sigo esperando las nuevas leyes para darle solución al problema, van a terminar muertos del susto a causa de los fuertes golpes que provocan estos vecinos. Vivo en la ciudad de Bayamo, provincia Granma.
 
 
#16 Argelio 20-10-2016 07:49
A menudo leo o oigo decir "Existe la ley, pero no se cumple o nadie la hace cumplir" y yo pregunto ¿Si nadie va a cumplir una ley y además nadie la va hacer cumplir para qué se hace esa ley? En este país existe un número indeterminado de leyes, Decretos, Decretos leyes, etc. unas se cumplen al momento y otras ni siquiera se conocen que existen, otras si se conocen, pero estan ahí por gusto, realmente no sé cómo se determina el nivel de prioridad en aplicar las leyes.
 
 
#15 david 19-10-2016 17:55
Qué decir y comparto criterios de los que se han pronunciado por eliminar este tipo de invasión a la privacidad personal y la tranquilidad ciudadana, pues aunque en menor escala, todavía circulan ómnibus con la música excesivamente alta y sobre todo incitadora a crear conflictos entre los pasajeros abrumados por el clima natural y corporal dentro de ellas. Bien de tu parte Yuri por esta reflexión.
 
 
#14 elvira guilarte 19-10-2016 17:06
DIAGNOSTICO. MUSICA ALTISIMA PARA QUE EL BARRIO ENTERO SEPA QUE TIENES UN EQUIPO BIEN POTENTE REGALADO POR PAPA POR HABER OBTENIDO CERO EN EDUCACION MORAL Y CIVICA. CANCER INOPERABLE PORQUE YA HIZO METASTASIS EN TODA LA FAMILIA Y NO HAY QUIEN LO PARE. Asi las cosas. LO DIJO SOSA CAUSTICA.
 
 
#13 yaima 19-10-2016 13:52
Es bueno que tengamos este espacio para hacer un llamado a las personas ,que tomen conciencia del daño que con el alto volumen ya sea de musica o de ruido de algunos vehiculos u otros nos hacemos daño a nosotros mismos. Todo seria diferente si cada persona meditara y reflexionara, se siente tan bien la tranquilidad, lo que hay es que preocuparnos por el bienestar de todos ,no de nosotros mismos.
 

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