domingo, 24 junio 2018, 09:08
Lunes, 03 Octubre 2016 06:00

El plebiscito en Colombia: una oportunidad perdida

Escrito por  Atilio A. Boron
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El resultado del plebiscito colombiano reveló la profundidad de la polarización que, desde el fondo de su historia, caracteriza a la sociedad colombiana. También, la grave crisis de su arcaico sistema político...

 

 

El resultado del plebiscito colombiano reveló la profundidad de la polarización que, desde el fondo de su historia, caracteriza a la sociedad colombiana. También, la grave crisis de su arcaico sistema político incapaz de suscitar la participación ciudadana que ante un plebiscito fundacional -¡nada menos que para poner fin a una guerra de más de medio siglo!- apenas si logró que una de cada tres personas habilitadas para votar acudiera a las urnas, una tasa de participación inferior a la ya de por sí habitualmente baja que caracteriza a la política colombiana. La del día de ayer fue la mayor abstención en los últimos veintidós años y su resultado fue tan ajustado que hizo que la victoria del NO, como hubiera ocurrido ante un eventual triunfo del SI, sea más un dato estadístico que un rotundo hecho político. Los partidarios del SI habían dicho que lo que se necesitaba para consolidar la paz era una amplia victoria, que no bastaba simplemente con superar en votos a los partidarios del NO. Lo mismo cabe decir de sus oponentes. Pero nadie logró ese objetivo, porque la diferencia de un 0.5 % a favor del NO podría sociológicamente ser considerada como un error estadístico y que un nuevo recuento de votos podría eventualmente llegar a revertir.  


    
Es prematuro brindar una explicación acabada de lo ocurrido. Habría que contar con información más pormenorizada que por el momento no está disponible. Pero no deja de ser sorprendente que el anhelo de la paz, que era algo que cualquiera que haya visitado Colombia podía percibir a flor de piel en la gran mayoría de su población, no se haya traducido en votos para ratificar esa voluntad pacifista y refundacional de un país sumido en un interminable baño de sangre. En lugar de ello la ciudadanía reaccionó con irresponsable indiferencia ante la convocatoria para respaldar los acuerdos trabajosamente conseguidos en La Habana. ¿Por qué? Algunas hipótesis deberían apuntar, en primer lugar, a la baja credibilidad que tienen en Colombia las instituciones políticas, corroídas desde largo tiempo por la tradición oligárquica, la penetración del narcotráfico y el papel del paramilitarismo. Este déficit de credibilidad se expresa en una retracción del electorado, tanto más importante cuanto más alejadas se encontraran de las zonas calientes del conflicto armado las regiones en las cuales el NO triunfó con holgura. En cambio, aquellos departamentos que fueron teatro de operaciones de los enfrentamientos se manifestaron mayoritariamente a favor del SI. Para decirlo en otros términos: allí donde los horrores de la guerra eran experimentados sin mediaciones y en carne propia –principalmente las regiones agrarias y campesinas- la opción por el SI triunfó de manera aplastante. Tal es el caso del Cauca, con el 68 % votando por el SI; el Chocó, con 80 % por el SI; Putumayo, 66 % por el SI; Vaupes, 78 % por el SI. En cambio, en los distritos urbanos en donde la guerra era apenas una noticia que divulgaban los medios, satanizando de manera implacable a la insurgencia, quienes acudieron a las urnas lo hicieron para manifestar su rechazo a los acuerdos de paz.

 

Lo anterior remite a una segunda consideración: la debilidad del esfuerzo educativo hecho por el gobierno colombiano para explicar los acuerdos y sus positivas consecuencias para el futuro del país. Esta falencia había sido señalada por diversos observadores y protagonistas de la vida política de ese país, pero su llamado de atención al presidente Juan M. Santos fue desoído. El confiado optimismo que primaba en los círculos gubernamentales (y también en algunos sectores cercanos a las FARC-EP) unido a la imprudente confianza puesta en los pronósticos de las encuestas -que, una vez más, fracasaron escandalosamente- hizo que se subestimara la gravitación de los enemigos de la paz y la eficacia de la campaña basada en el visceral rechazo a los acuerdos promovida por el uribismo. El papel desempeñado por la derecha vinculada al paramilitarismo y los medios de comunicación, mismos que reprodujeron sin cesar las acusaciones de “traición” dirigidas al presidente Santos, galvanizaron un núcleo duro opuesto a la ratificación de los acuerdos que pese a ser minoritario en el conjunto de la población logró prevalecer porque sus adherentes acudieron masivamente a las urnas, mientras que sólo una parte de los que sí la querían se atrevieron a desafiar las inclemencias del tiempo y fueron a votar. Persuasiva resultó ser pues la “campaña de terror” orquestada por la derecha, que en sus ominosas caricaturas presentaba al comandante Timoshenko ya investido con la banda presidencial y presto a imponer la dictadura de los “terroristas” sobre una población indefensa y sumida en la ignorancia, misma que encontró en el voto por el NO el antídoto necesario para conjurar tan pavorosa amenaza.

 

En suma: es imposible abstraerse de la sensación de frustración que provoca este resultado. Como se dijo una y mil veces, la paz en Colombia es la paz en América Latina. Tremenda responsabilidad le cabe a las FARC-EP ante este deplorable resultado electoral. La sensatez demostrada por la guerrilla en las arduas negociaciones de La Habana deberá ahora pasar por una nueva prueba de fuego. Y es de esperar que la tentación de retomar la lucha armada ante el desaire electoral sea neutralizada por una actitud reflexiva y responsable que, desgraciadamente, no tuvo la ciudadanía colombiana. Las declaraciones del comandante Timoshenko ratificando que ahora las armas de la insurgencia son las palabras permiten albergar una semilla de esperanza. Lo mismo las manifestaciones de la dirigencia del ELN y la alocución del presidente Santos poco después de conocidos los resultados del plebiscito. Ojalá que así sea y que esta guerra de más de medio siglo, que a lo largo de estos años tuvo un costo equivalente a casi la mitad del PBI actual de Colombia; que despojó de sus tierras y desplazó de sus hogares a casi siete millones de campesinos; que produjo 265.000 muertes oficialmente registradas; que victimizó por la vía indirecta a dos millones y medio de menores de edad; que esa pesadilla, en suma, que ha enlutado a la entrañable Colombia pueda hundirse definitivamente en el pasado para abrir esas grandes alamedas evocadas por el heroico presidente Salvador Allende por donde habrán de pasar los hombres y las mujeres de Colombia para construir una sociedad mejor. Ayer se perdió una inmejorable oportunidad para avanzar por el camino de la paz. Habrá otras, sin duda alguna.

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Comentarios  

 
#5 SUSANA 04-10-2016 19:03
QUE PENA QUE EL ODIO Y EL RENCOR HAYAN TRIUNFADO EN EL HERMANO PAIS DE COLOMBIA DONDE DEBERIA HABER SIDO LO CONTRARIO DONDE EL AMOR LA MISERICORDIA Y LO QUE ES MAS ESPECIAL EL PERDON QUE TRISTEZA ME DA AHORA LOS DEL NO QUE DEN SOLUCIONES RAPIDAS
 
 
#4 noelvis 03-10-2016 14:24
saludos.
Para ROBERTO, creo que me perdí algo de información... ETA EN COLOMBIA?, sabes lo que es el ETA?, pues te lo digo, Euskadi Ta Askatasuna (en castellano «País Vasco y Libertad»), es un grupo terrorista de ideología nacionalista vasca (en españa) que se proclama independentista . Actualmente está inactiva, tras el cese de su actividad armada en 2011.
Ahora explícame como llegó ETA a la guerrilla colombiana. me parece que hay algo enrevesado en lo que has querido decir.
 
 
#3 noelvis 03-10-2016 14:18
saludos
vergonzoso este resultado y parece que es la nueva moda en america del sur. 63% de abstencionismo, solo el 37% vota y el 19% de ellos vota NO, es decir 19% + 63% igual a 82%, ese es el % de los colombianos que quieren la guerra, el narco-paramilit arismo, los asesinatos masivos, los desplazados.
En argentina, despues de mas de 10 años de kichnerismo que con virtudes y defectos puso al pueblo por delante y lo benefició, votan por el apatrida de macri, entreguista y fiel servil del norte y representante de la burguesía, y ahora DISFRUTAN de sus tarifazos, politicas neoliberales, altos niveles de desempleo.
En venezuela, con tantas misiones favoreciendo al pueblo, salud, viviendas, escuela, 3 aspectos esenciales y le dieron la mayoria del parlamento a la MUD, ahora disfrutan de que esos lacayos del imperio buscan como enriquecerse, privatizarles las viviendas que les entregaron, los intentos de derrocar por la fuerza al gobierno legitimamente electo, la especulación económica que abruma por sus exhorbitantes precios de productos de primera necesidad y que ni los aumentos salariales pueden cubrir, haciendo subir mas la inflación monetaria.
Brasil fue totalmente incapaz de detener y derrocar el golpe parlamentario que se tejió contra dilma rouseff, 54 personas se impusieron sobre el voto de 54 millones, ya están disfrutando de medidas neoliberales, discriminacione s, aumento del desempleo, eliminación de logros sociales.
En bolivia, aún con evo en el poder, grupos de por vida oprimidos como los mineros, se reviran contra el gobierno, asesinando a un vice ministro, reclamando hoy lo que nunca le pidieron a otros gobiernos que los llevaron a la extrema pobreza. da pena que sean ellos los que hagan estos pedidos, es como morder la mano que te alimenta.
Creo que es algo crudo decirlo, pero algunos pueblos de america del sur se han convertido en carneros analfabetos, ojalá los que quedan puedan razonar a tiempo y darse cuenta a donde conduce un camino de derecha y neoliberal.
 
 
#2 Roberto 03-10-2016 09:48
A mi entender creo que el pueblo colombiano que voto por el no se debe a que no estan de acuerdo con lo pactado entre las FARC-Ep y el gobierno (no quieren impunidad con los guerrilleros vinculados al narcotrafico, con la ETA, y tampoco quieren que se convierta en un partido politico de extrema izquierda), algo que es lamentable pues es preferible el voto en las urnas a la insurgencia en el campo, que provoca aun mas daño. Confio en el pueblo colombiano y que puedan encontrar una solucion pacifica a este conflicto.
 
 
#1 ricardo.rivero 03-10-2016 09:39
Increible que existen personas contrarias a la PAZ, esta votación era para que el 100 % pueblo colombiano votara a favor de la paz, este resultado demuestra que falta mucho para crear una conciencia social de paz
 

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