miércoles, 26 septiembre 2018, 04:27
Jueves, 22 Septiembre 2016 05:14

DE CUBA, SU GENTE: La oveja verde de mi familia

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Mi familia se ha pasado la vida esforzándose porque yo sea lo más normal posible. A estas alturas, ya debían haber perdido un poco de fuerza en su empeño y haber asumido que soy la oveja verde de la camada familiar.

No obstante, a cada rato veo esfuerzos aislados por someterme a los cánones de la normalidad.


¿Que qué consideran ellos por normal y qué no? Bueno, no les gusta cuando camino descalza y de madrugada por Quinta Avenida. Ni cuando escribo poemas sobre grifos torcidos. Ni que esté soltera y en celibato. Para ellos, debería estar reuniendo dinero para comprar culeros desechables desde hace mucho tiempo, y eso de caminar descalza, ¡uy, solo bajo la ducha!


Ayer el esfuerzo se volcó, una vez más, en buscarme pareja. Les cuento:


Fui a comer a casa de mis padres, pensé que sería una cena más entre tantas, inocente yo… Cuando llegué, me estaba esperando sentado a la mesa un muchacho judío, hijo de unas amistades de toda la vida de mis padres, al que me presentaron como la gran octava maravilla del mundo. Se lo juro: estuvieron como dos horas contaditas por mi reloj emocional hablándome de las cualidades intelectuales del muchacho, que si había acabado de llegar de una maestría en la Sorbona, que si era pianista con dotes histriónicas. Puede ser que hasta le hicieran subirse la camisa para que yo pudiera admirar los «cuadritos» de su abdomen.


Resultó que este muchacho había viajado todo el mundo y conocía la Fuente de Trevi, donde una vez se bañó Anita Ekberg (ya saben, la de la película La Dolce Vita, de Fellini); había dado clases de masaje shiatsu en Argentina, e incluso había pasado cierto tiempo trabajando en Alaska. La casa que se mandó a hacer en La Habana, me comentó enseguida, estaba equipada con lo mejor de la tecnología del mundo en diseño del hogar.


—No me digas —pronuncié, impertinente—, seguro las luces no se apagan y encienden con interruptores en la pared, sino a golpe de palmaditas.


—Así mismo es —parecía sorprendido de mis conocimientos sobre el tema—, das par de palmadas y lo mismo las enciendes, que las apagas.


Ahí mis padres no perdieron la oportunidad de comentar cuán preparada yo estaba, que si un diplomado en Madrid, que si par de idiomas, artista marcial, bla bla.


A lo mejor el judío —quién sabe— hubiera preferido menos parafernalia y más cultura en cómo prepararle su comida, pensé, porque noté, en ese momento de la noche, que él no había probado bocado.


—¿Es porque no es comida kósher? —quise saber.


—No, qué va. No soy ese tipo de judíos; no sigo mi religión al pie de la letra.


—Entonces… ¿No te gusta el congrí con pescado canciller y yuca con mojo?


—Es que… no como pescado. Cuando lo hago, siempre pienso que ese pescado fue el hijo de alguien.


Sentí de repente cómo la noche se ponía interesante.


—¿Hijo de… otro pescado? —atiné a decir.


—Por supuesto —su lógica era incuestionable.


Mis padres, que son los dos hijos de campesinos cuyos sueños apenas alcanzan la descendencia y las estaciones, miraron a su gran octava maravilla como quien ve a un elefante en una cristalería. Pero solo fue un segundo.

Enseguida retiraron todo el pescado de la mesa, fueron al refrigerador y prepararon de la nada par de platos con abundante ensalada y con ceviche de pulpo (sin pulpo, que dejaron en la cocina, por el aquello de que el pulpo servido era hijo de otro pulpo, ya saben).


Resultó que el judío tampoco probó la ensalada.


—¿No comes vegetales? —le pregunté.


—Es que las plantas… —explicó— tienen personalidad… y estas de aquí —señaló a un preparado de lechuga, acelga y zanahorias— no estaban emocionalmente listas para ser comidas.


Ahí el judío se dedicó a contarnos lo que comía y lo que no, los granos que sufrían con la cocción y a los que esta les era indiferente. Yo, sinceramente, no le presté mucha atención a él, sino a mis padres. Su gran octava maravilla del mundo se les había desmoronado. Como me dijo mi mamá después de la cena de esa noche:


—Queríamos presentarte a alguien normal y terminamos encontrando otra ovejita verde. ¿Quién lo hubiera pensado?


—Bueno, mami —intenté tranquilizarla—, cada oveja encuentra su pareja más tarde o más temprano. Si no es una verde, será de otro color.


Pero mi mamá movió, negando, la cabeza. Suspiró medio resignada, y marcó en el teléfono el número de los padres del muchacho judío, para contarles lo agradable que había sido la cena con su hijo.

Visto 2882 veces Modificado por última vez en Jueves, 22 Septiembre 2016 22:16

Cuba está cambiando. El otro día entré, por pura curiosidad, a un hotel que queda en las afueras de La Habana, casi llegando a la Novia del Mediodía. Resultó ser un hotel privado.

Ella me ha pedido que si cuento esta historia, no ponga su verdadero nombre; quiere que la llame Virtud.

Qué puede pasar cuando un adolescente blanquísimo como la espuma y plagado de lunares…

La madre de Marcos es tetrapléjica desde que Marcos tiene doce años. Tetrapléjica significa que no mueve ni brazos ni piernas.

Tengo una vecina que tiene una maestría en psicología y que, sin embargo, este fin de semana le clavó a su novio un cuchillo en la nalga.

Se llama Carlos y me contactó por Facebook. Me dijo que tenía una historia que necesitaba contar, pero que no podía, a pesar de ser dramaturgo, escribirla él mismo. Que necesitaba que yo lo ayudara.

Comentarios  

 
#27 Yoe Suárez 04-10-2016 15:44
Rebueno el trabajo Di! No me arrepiento de mi desición ;)
 
 
#26 Leandro 03-10-2016 11:08
Muy interesante el artículo. Sobre todas las cosas muchas felicidades por ser verde, y orgullosa de serlo. No todo el mundo tiene el valor de ser verde cuando el resto es blanco sin querer aparentar tonalidades blanquecinas que no tienen nada que ver con su personalidad.
 
 
#25 myke 26-09-2016 12:09
ando x la capital x trabajo y entre las encomiendas ke me impuse estaba intentar invitar a Diana a tomar un jugo... esta claro a estas alturas ke no hice ni el intento, ya luego entendere x ke.

En el contexto en el ke me muevo, centrohabana, y leyendo esta entrada agradeci ke la protagonista fantaseara con caminar descalsa x 5ta avenida sino correriamos el riesgo d perderla... hay cosas ke no cambia aca, la insalubridad es una alegoria perpetua a la decadencia... salu2
 
 
#24 Lilo 26-09-2016 09:57
creo que es una ficción muy distante de la realidad cubana, al menos de la generalidad. Parece como si leyera la vida de otro país. una cosa si, te saca de los gris común de alrededor
 
 
#23 r@f@el 25-09-2016 14:02
oakenshield se le nota a distancia su irónico comentario sobre el artículo, además no entiendo por qué tanto en el artículo anterior como en este no aparece mi respuesta a su comentario de llamarme hijo de Nietzsche, así sin más. ¿Por qué censurarme cuando lo único que hago es responderle? ¡Ah! pero déjeme decirle una cosa, sé quien es Friedrich Nietzsche, filósofo alemán que junto a otros como Freud y Marx, entre otros fueron conocidos como los filosófos de la sospecha ¿por qué? porque no creían en nada. Que decir de Nietzsche que hasta ponía en dudas hasta la propia existencia de Dios a tal punto de afirmar que Dios había muerto. Es bueno estudiar a los filósofos, desde los clásicos como Sófocles, Aristóteles, Tácito, Ectión, Platón, entre otros; así como aquellos que en cada etapa de nuestra historia han dejado su aporte para la historia valga la redundancia. Lo contrario de usted que es pura envidia lo que siente por Diana, ¿por qué no escribe algo como ella? porque con tantos premios que usted dice que se ha ganado ni lo conozco ni a usted ni a su obra, además que no quiero conocerlo, no vale la pena conocer a personas como usted, sin embargo le agradezco que me haya llamado hijo de Nietzsche, al que leo y ciento por el cierta admiración, a pesar de morir totalmente demente, cuando tenía un ápice de cordura, daba unas dicertaciones que para que, así lo recogen las personas que estudian su obra.
 
 
#22 DUBAI 24-09-2016 08:12
Hola Diana me encanta tu estilo..eres TU"... solo eso no hay que darle explicaciones excusas o pretextos a todo..porque simplemente cada persona es unica e intransferible. ..aunque hayan rasgos patrones que nos asemejen incluso a nuestros progenitores... me encanto este articulo como todos los que he leido..con lo del celibato no estoy muy a favor pero lo de ser soltera es entendible porque se hace increiblemente dificil encontrar pareja aceptable estos dias..todos hemos cambiado las mujeres y los hombres..no me interesa saber si son reales o no tus historias...que mas da..desde que encontre este sitio ha sido como un regalo para mi..mis dias son mejores..Gracia s Diana!!!..
 
 
#21 ALFREDO GARCIA RUBIO 23-09-2016 11:50
Desde mi punto de vista muy personal.... el toque de distinción de Diana..... que es lo que le convierte...... en favorablemente diferente...... y en tan atractiva...... radica precisamente en esto..... en exponer realidades de nuestra cotidianeidad.. .. a traves de historias fictícias...... . de lo contrario..... de no ser así...... estos relatos podrían convertirse en insípidos y monótonos.... pues en definitíva..... la mayoría de ellos .....lo que hacen es contarnos...... lo que estamos viendo todos los dias.
Diana...... de algún modo ya eres un personaje público..... ¿lo sabias?...... el pueblo de Cuba..... de algún modo ya te conoce..... y contígo está pasando..... lo mismo que con un artista, deportista o funcionario famoso..... que tienen admiradores.... . pero tambien detractores.
Te corresponde tener valentía e inteligencia... ... para saber sortear el acoso de quienes no te comprenden o envidian...... y creo que inteligencia te sobra.
Adelante!!!!!..... la mayoria..... siempre vamos a estar esperandote.
 
 
#20 IPA 23-09-2016 10:06
Solo transcribi parte de una entrevista q le hicieron a Diana a proposito de la veracidad o no de sus historias porq realmente pienso q el disfrute de lo q escribe va mas alla de cuestionar donde empieza o termina la realidad.. al fin y al cabo la vida es asi.. solo quisiera q siguiera escribiendo todas las semanas
 
 
#19 oyi 23-09-2016 10:04
Muy bueno lo que escribes... me gusta mucho leer esta sección... me dio gracias tu artículo de hoy... interesante.... no pierdas el toque.
 
 
#18 r@f@el 22-09-2016 15:28
¡ah! lo olvidada, Diana, yo quiero ser tu oveja arcoiris.
 

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