viernes, 21 septiembre 2018, 21:42
Martes, 13 Septiembre 2016 07:56

Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular: ¿Cambios para bien?

Escrito por  Paquita Armas Fonseca/CubaSí
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Es un crimen que un centro de referencia, con brillantes profesionales, se vea hoy cuestionado por quienes vamos allí,  que ya no sentimos el adecuado recibimiento de pocos años atrás.


El  17 de diciembre del 2010 fui operada en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, ICCC. Resulté ser la número veinte en las intervenciones quirúrgicas, luego de que reabrieran los salones, que junto a otras áreas de esa institución fueron remodeladas. Me devolvieron la vida, como a centenares de cubanos que se han tratado (y tratan) allí.

La parte nueva del hospital se edificó con los cuidados necesarios para que no desluciera con la edificación levantada desde 1960, la Clínica Antonetti, premiada en ese año por el colegio de arquitectos con la medalla de oro, y que fue concebida por los arquitectos Raúl Álvarez Rodríguez y Enrique Gutiérrez.

Juan de las Cuevas, historiador de la construcción, en su libro 500 años de construcciones en Cuba dice de tal instalación en su etapa original: “Cuenta con seis plantas más el sótano. En la planta baja se encuentra la amplia sala de espera para las consultas externas, la Dirección, la Administración, un amplio salón de conferencias, el laboratorio y el departamento de rayos X. En la segunda planta están los salones de operaciones, en el resto de los pisos las habitaciones para los enfermos (cada una con baño privado), cuarto de cura, local para las enfermeras, pantry y servicios generales. Tenía, además, sala de maternidad y salón para niños. En el sótano se encontraba de un lado el parqueo para las ambulancias y del otro cocina pantry y almacenes. La estructura de la clínica fue realizada toda en hormigón y estaba preparada para recibir hasta cuatro pisos adicionales. La entrada por la calle 17, con una moderna rampa y una gran marquesina volada, para proteger el acceso en los días de lluvia”.

La remodelación, repito, tuvo en cuenta esas características y el amplio lobby siguió siendo uno de los más confortables de los hospitales cubanos. Para mi asombro, el lobby no voló a bolina, sino que no se usa como tal y si usted no llega en una ambulancia, tiene que utilizar PARA todo, la puerta de la calle A, esperar hacinado en un saloncito de tres por tres metros (con la cantidad de personas que va allí, desde a preocuparse por un familiar ingresado o ver a un especialista).

Cerrar la entrada original no es solo un ataque a la estética y molestar a los pacientes, sino a las decenas de profesionales, altamente especializados, que laboran en el Instituto, y una buena parte tiene más de 65 años. A ver: en el Asclepio funcionan las consultas, el gimnasio y otras dependencias, entonces ya no basta con cruzar la calle 17 y entrar por la puerta del cuerpo de guardia, no, tienen que caminar una cuadra, con el sol y las temperaturas por los  cielos (o la lluvia), porque alguien con el sofá votó al niño.


¿Existía descontrol en la entrada y salida del Instituto? Que se le exíja a los custodios, que los pobres, algunos ni saben tratar bien al público cardiópata que asiste allí. Me imagino a los trabajadores de ese centro. Quien cambió PARA MAL el fluido de personas por el ICCC no tuvo en cuenta que sus arquitectos lo diseñaron de una forma lógica y confortable,  si no hubiera sido así, la remodelación capital que se le hizo en la década del 2000 no habría mantenido el diseño general.

Es un crimen que un centro de referencia, con brillantes profesionales, se vea hoy cuestionado por quienes vamos allí,  que ya no sentimos el adecuado recibimiento de pocos años atrás. La frase de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado no es hacer borrón y zas, sino aplicar la dialéctica y tomar lo bueno de lo que debemos modificar.

Visto 7208 veces Modificado por última vez en Viernes, 16 Septiembre 2016 14:01

Comentarios  

 
#8 Francis 19-09-2016 12:09
Trabajé en esa institución como enfermera de Cuerpo de Guardia desde 1985 hasta 1994, y en aquella etapa les aseguro que a pesar de ser un centro de salud pequeño, las atenciones desde las empleadas de limpieza, recepcionistas, porteras (así se les nombraba), las cuales no contaban ni con uniforme, ni pago adicional tenían una conducta ética, responsable y humana que daban una prestigiosa imagen a ese centro de referencia, en el cual se atendían a pacientes no solo de la capital habanera sino también de otras provincias, además en el se formaron muchos especialistas de toda la isla. Esto sin excluir la preparación de los médicos, enfermeros y el resto de los profesionales de la salud que allí laboraban, que recibíamos a los pacientes por las puerta de la calle 17 o por la calle A, pero en horas de la noche esta se cerraba para no molestar a los familiares que pasaban largas noches en vela esperando por la mejoría de su paciente ingresado, abriéndose así solo la puerta de la calle A para todo personal: enfermos, trabajadores, las urgencias. Espero que recuerden esa etapa del Cardiovascular. Hago este preámbulo, para recordar como era el prestigioso ICCV, porque sinceramente no entiendo de criticas destructivas, y Martha de Cuba hace sus comentarios aclarando que NO ES TRABAJADORA DE LA INSTITUCIÓN, es decir que la defensa no se relaciona con su compromiso con este centro como obrera, sino como paciente. Pero en mi caso, aunque ya no laboro en el, SI ME SIENTO COMPROMETIDA POR LOS LARGOS AÑOS QUE DEDIQUE MI PROFESIÓN EN ESE CENTRO, por tanto soy de la opinión que debemos ser justos y analizar muy bien los pormenores antes de ofrecer una opinión, pero hacerla como plantea el compañero Jorge en su comentario sin hacer resistencia al cambio, porque en ocasiones censuramos las medidas que toman los demás, los errores que cometen pero no miramos el comportamiento social y moral de aquellos que están criticando. También considero que los implicados en la medida deben revisar las ventajas y desventajas que estas ocasionan, porque a veces se mal interpretan las frases y no la aplican adecuadamente, lo que puede traer consigo quejas e inconformidades , y es triste como lo ha sido para mí leer estos comentarios de un centro TAN DISTINGUIDO COMO HA SIDO EL ICCV, por su diseño constructivo y la atención que en este se recibe. Fidel lo dijo: CAMBIAR TODO LO QUE DEBA SER CAMBIADO. Por favor, revisen esa parte de la frase: LO QUE DEBA SER CAMBIADO.
 
 
#7 Manolo 16-09-2016 07:45
Las puertas se hacen para dar acceso (entrada o salida), no para tenerlas cerradas. Y solo se refiere a la puerta de A … Que sentido tiene tener una puerta cerrada de las dos pequeñas puertas que estan a la entrada de Urgencias??? URGENCIAS!!!! Pero eso es un mal no solo del hospital Cardiovascular sino de todos nuestros edificios publicos. Quien no recuerda hace tiempo atras la entrada del Ministerio de Comunicaciones con una miserable puerta abierta del monton que tiene en su fachada principal?? (por suerte hace tiempo se dieron cuenta y ya estan casi todas abiertas). Y asi en todos lados, en detrimento de la poblacion o de los pacientes y familiares. Los motivos? Ah!! “la seguridad de las instituciones, evitar los robos”, etc, etc. Y los que tienen que velar por ello que hacen? Simplemente garantizan trabajar menos!! Como? Cerrando todo, limitando todo aunque se afecte el trato a la poblacion, a los pacientes y hasta a los mismos trabajadores!! No parece importarles!!! La cuestion es que ellos, los que se tienen que ocupar de cuidar, quieren trabajar lo menos posible!!! Ese es el quid de la cosa. “Todo cerrado, menos que vigilar”!!! De todas formas, en la practica, no se resuelve nada y los robos siguen a mil en todos lados a pesar de limitar el acceso a una miserable puerta y tener custodios (cuya educacion deja muchisimo que desear!!!!!!). Al parecer la periodista se ha dado cuenta ahora de que el Cardiovascular ya no es el mismo del 2010 cuando la operaron. Si usted lo hubiera conocido muchos años mas atras, digamos en los finales del 70, principios de los 80 y hasta en el periodo especial, se sentiria muy defraudada!! El Cardiovascular de hoy no tiene ya nada que ver con lo que fue. Lo que es inconcebible es que todavia haya personas (como en este foro) que defienden lo indefendible, justifican lo injustificable. Yo, por suerte (y toco madera!!!) no tengo que ver con nada de corazon y fuera de aquella epoca de gloria de esa institucion, no paso por alli a nada!!! Y para aclararle algo a “Marta de Cuba”: tengo amistades que han intentado pedir explicaciones y reclamar en ese hospital y el trato recibido ha sido muy malo. Quizas la periodista tuvo miedo de ser, ademas, maltratada directamente!!! A ver tambien como “Marta de Cuba” logra que le den buen trato eh!!! Pero lo mas importante de todo es que nadie parece darse cuenta del tremendo riesgo (violacion de normas de proteccion quizas) que representa la cerradera de puertas!! Se imaginan una situacion de emergencia en un hospital atestado de gente y que tiene una sola media puerta abierta?? Se imaginan un incendio? Un desplome? Una fuga de gas? A VER, ESOS DEFENSORES DE LAS PUERTAS CERRADAS COMO RESOLVERIAN EL PROBLEMA DE SACAR A LA GENTE RAPIDAMENTE POR UNA MEDIA PUERTA ABIERTA????? Y que no me digan que las llaves aparecen enseguida eh??? A saber a que distancia de la puerta estan guardadas porque de lo que si estoy seguro es que el custodio no las tiene!!!!
 
 
#6 Beatriz 15-09-2016 13:24
A principios de este mes mi tío estuvo ingresado en el ICCC y la atención fue maravillosa, pero el tema que se trata en este artículo llega a convertirse en un problema. Que todo sea por la entrada de A no tiene mucho sentido y más cuando uno ve que no se cumple para todos. Yo misma el primer día que estuve en el hospital entré por 17 y nadie me dijo que no podía hacerlo. Esa noche me quedé de acompañante y a la mañana siguiente ya no se podía salir ni entrar por 17, había que hacerlo por A y para mal de males estaba lloviendo muchísimo. Otro muchacho que también estaba de acompañante le preguntó al que le indicaron que era el jefe que autorizaba a entrar por 17 si en esas condiciones no se podía hacer una excepción, pero no obtuvo más que silencio por respuesta y ver como delante de nosotros procedía a acceder al hospital por esa misma puerta y no por la de A. Entonces cabe preguntar, ¿se cumple la misma ley para todos? ¿Será cierto eso de que detrás de todo extremista hay un oportunista? Además de eso, pude presenciar como llegó un carro perteneciente al Ministerio de Salud Pública, cuyo chofer para protegerse del agua parqueo en la rampa por la que acceden las ambulancias y entró al hospital por esa misma puerta de 17, sin embargo nadie le prohibió entrar, y mucho menos le dijeron que apartara el carro. Entonces, ¿se puede o no se puede?
 
 
#5 Arquero 14-09-2016 14:59
Doña Paquita si le duele el corazón corra para otro lado no se arriesgue a poner un pie en ese Instituto.....b roma¡¡¡¡ Las palabras de Fidel que alguien cita aqui muchas veces se interpretan como Cerrar lo que debe ser cerrado...en muchos lugares públicos se opta por cerrar puertas y hasta espacios para sacarse de encima la tarea de controlarlos, limpiarlos,etc. Preguntenles a las puertas del Salvador Allende (Covadonga) y ellas les dirán si Paquita tiene o no razón.
 
 
#4 vangelys 14-09-2016 11:35
gracias por su articulo paquita....mas alla de hablar de la atencion medica que se recibe en el centro...que se realiza siempre con el corazon por parte de sus profesionales.. .las decisiones administrativas siempre son debatibles..... es un centro que recibe pacientes en su mayoria por encima de los 60 años algunos en conciones de locomocion con dificultad...no veo por que tener un lobby cerrado....tene r pacientes hacinados en una entrada lateral para el laboratorio...y luego el persoal del hospital tambien debe ser obligatorio su entrada y salida por la calle A...con el respeto de los comentarios ya expuestos...nad a tiene que ver con atencion que reciben los pacientes.....e s correcto separar el cuerpo de guardia de los pacientes que vienen por otras razones.....per o un lobby cerrado? los medicos tambien dentro de la medida?
 
 
#3 Lory 14-09-2016 08:03
Botó, botó al niño.....
 
 
#2 jorge 13-09-2016 16:56
ES BUENO QUE UNA PEFRSONA ESCRIBA Y DE SUS OPINIONES SOBRE LO QUE VE Y PIENSA, SOBRE ALGO QUE ESTE O NO DE ACUERDO, PERO A MI DE NIÑO SIEMPRE ME ENSEÑARON QUE UD. DEBIA DECIR TODAS LAS VERDADES Y NO PARTE DE ELLAS.
ES OPINION DE MUCHAS PERSONAS ENFERMOS, ACOMPAÑANTES, VISITANTES E INCLUSO DE TRABAJADORES QUE EN ESE CENTRO SE RESPIRA MAS DISCIPLINA, LIMPIEZA, ATENCION, A PARTIR DE MEDIDAS QUE HAN SIDO NECESARIAS TOMAR PARA QUE LOS ENFERMOS QUE ASISTEN AL CUERPO DE GUARDIA TENGAN MAS TRANQUILIDAD Y CONFORT.
PASO DE LOS 60 AÑOS Y LA VERDAD QUE NO ME PESA TENER QUE TRASLADARME DESDE EL ASCLEPIOS HASTA LA CALLE A PARA ENTRAR AL HOSPITAL, LO QUE NOS PASA A VECES A NOSOTROS COMO SERES HUMANOS ES QUE HACEMOS RESISTENCIA AL CAMBIO, Y EN ESO NUESTRO COMANDANTE ESTUVO CLARO CUANDO DIJO "CAMBIAR TODO LO QUE DEBA SER CAMBIADO".
LO QUE SI COMPAÑERA PAQUITA PUEDE ESTAR UD. SEGURA QUE EN ESTE INSTITUTO SE TRABAJA DIA Y NOCHE POR BRINDAR UNA MAYOR Y MEJOR CALIDAD A LA ALTURA QUE NOS PIDE LA REVOLUCION, EL PARTIDO Y LA DIRECCION DEL MINSAP.
 
 
#1 Marta de Cuba 13-09-2016 15:51
Qué bonito hubiese sido si la periodista, que por demás es paciente de esa prestigiosa institución hospitalaria, se hubiese dirigido a personas con aptitud y actitud para que le explicara el porqué de las "supuestas arbitrariedades para mal de la remodelación del ICCC".
En todos los hospitales existe una entrada única para el acceso al cuerpo de guardia y la rampa para las ambulancias y el ICCC no es ajeno a esto; la entrada de 17 y paseo es para ese servicio que no es poco; la entrada de A es para los pacientes que asisten a hemodinamia, laboratorio, sala, tac, etc; que cuenta con un salón de espera y que el acceso no rebasa los 100 pacientes; la otra puerta de 17, en su momento reabrirá, pues si algo tiene la salud publica cubana es lograr el confort de las personas que tenemos que visitar los centros hospitalarios, que en su mayoría no satisfacen las expectativas de algunos y que por razones de limitación de recursos tienen que ser moderados; eso sucedió cuando se cerró el acceso al Calixto García por la calle G, que hubo muchas críticas, pero al final, la cotidianidad dio la razón que era necesario hacerlo. Opino que el ICCC es uno de los hospitales que mejor atención brinda en todos los aspectos y sí en ocasiones los agentes de seguridad y protección no saben tratar al público, se debe remitir a sus jefes y dar la queja, no hacer una publicación generalizada de falta de educación y ética. Ahora existe control estricto de las personas que van a las salas y a las oficinas, eso antes no exstía; ahora hay que pedir autorización, claro, eso a veces incomoda y molesta, pk queremos entrar como pedro por su casa. Dialéctica es la que sobra en ese instituto, cambios para bien tb, lo único que es zas es la mala intención de algunas personas que lejos de aplicar el concepto de Revolución de cambiar todo lo que deba ser cambiado para bien, lo aplican para criticar sin argumentos sólidos. Ocurrió en una ocasión en una publicación relacionada con el auto del prestigioso profesor Paredes, de esa institución. Quiero aclarar que no trabajo en ese instituto, sólo que soy paciente desde hace 17 años de allí y ese hospital dio vida a mi difunto padre x 5 años de más; a mi difunto esposo por 3 años, o sea, que lo conozco como la palma de mi mano y cuando he tenido alguna preocupación o he recibido algún mal trato, he sabido dirigirme correctamente a la dirección y/o administración de ese instituto.
 

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