domingo, 23 septiembre 2018, 02:12
Jueves, 08 Septiembre 2016 10:13

DIARIO DE UNA ESPERA: Sin preocupaciones al respecto

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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Alguien (espero me lea también hoy) se preocupaba por el nombre de mi hijo y la identidad de su padre, mi esposo.

Confieso algo: a unas horas de este jueves, sonrío mientras escribo para ustedes. No es una risa burlona, antes bien, es como un tatuaje que no puedo evitar después de haber leído sus comentarios de la pasada semana. Siempre los leo con muchísima atención y respeto, tantísimas veces he pensado intervenir, pero luego recuerdo que tengo siempre la oportunidad de la próxima columna para responder cualquier inquietud.

 

Alguien (espero me lea también hoy) se preocupaba por el nombre de mi hijo y la identidad de su padre, mi esposo.

 

Hace poco yo leía, de la pluma de ese colega y coterráneo que responde al nombre de realeza de Luis Sexto, que escribir era como desnudarse. Alegaba que nadie puede negar quién es a lo largo de tanto tiempo. Y digo yo que va a ser cierto, porque durante más de dos meses resulta improbable esconderse. Siempre he defendido la tesis de que lo que uno es, le acompaña a donde quiera que vaya.

 

Por tanto, quienes me siguen han de saber ya que soy una persona sincera. Absolutamente transparente, y también muy sensible. No podría escoger como padre de mi hijo (aunque cualquiera se equivoca) a alguien contrapuesto. Confíen en mí, su nombre es lo menos importante. Estoy a salvo, de nada tienen que preocuparse, pero agradezco toda buena intención. En serio, gracias.

 

Sobre el nombre de mi hijo, ya decidido, prometo contarles más adelante. Paciencia, mantengan la expectativa.

 

Los niños crecen muy rápido, ha dicho alguien muy cerca de mí. En menos de lo que esperas, ya irá a la escuela, y luego, más pronto todavía, se convertirá en un adulto. He sonreído, sin dejarme ver incrédula. Sin ánimo de ofender, el trayecto hasta aquí me ha parecido largo, y en ningún modo recuerdo todos los detalles de cuando era niña; evidentemente, no fue ayer.

 

La persona en cuestión se refería, pienso, al estiramiento físico. Argumentaba luego que debido a esa misma causa, no era menester comprarles tanta ropita. Y aunque faltan algunos meses para la llegada de mi hijo, yo tengo como premisa insoslayable disfrutar cada segundo a su lado.

 

En los primeros años, puesto que me necesita, haré uso de «mi poder» para tenerlo tan cerca como me sea posible. No importa que crezca y luego sea tan grande, que ya no quepa en mi útero nuevamente. Por estos días, donde intuyo sus respuestas, pataditas y hasta empujones mediante, la felicidad en casa se multiplica. Porque es inevitable, porque nadie puede estar triste cuando viene un niño en camino. Se roban todos los espacios y trastocan todas las emociones.

 

Esa habilidad sí será para nosotros más duradera. Incluso cuando asista a la escuela, en cualquier momento que la puerta se abra anunciando su llegada, la alegría inundará la casa. Pero antes, los primeros gorjeos, pasos, gestos, todo eso llegará para cambiarnos del todo. Dicen que un niño cerca nos vuelve mejores personas, y no únicamente por el deseo de ser mejores en su reflejo o por la intención de librarlo de los peores caminos. No.

 

Siempre he creído, desde las dos rayitas en el test de embarazo, que mi hijo, como todos los hijos deseados, es un enviado de paz, una oportunidad de hacer las cosas mejores para que defienda el mañana con su mejor carácter, pero igualmente dotado de valentía, y si en alguna batalla cayera, espero en su mochila lleve el esfuerzo necesario para volver a intentarlo.

Visto 1320 veces Modificado por última vez en Viernes, 09 Septiembre 2016 09:36

Ahora que ya no puedo dormir como no sea de frente, hemos iniciado el complicado trayecto de escoger un nombre. De lejos pensábamos (notará que no hablo solo por mí) que era un asunto menor, no tan complicado.

Ya son casi seis meses al lado de mi hijo, en este ir y venir de sensaciones que se multiplican con el paso inevitable de los días.

Hemos empezado a comprar las cositas para el bebé...

Algo ya es seguro: mi hijo nacerá en un año olímpico, si bien no precisamente en el contexto de los Juegos.

Pongo 200% de mi parte, pero casi siempre van -incluso mis temores- mucho más allá.

Quiero suponer que la mayor responsabilidad va a recaer en mi esposo pero estoy consciente del tiempo restante.

Más de una vez yo me he puesto a pensar ¿qué siente mi bebé cuando lloro? No es porque sea la clásica llorona, la que todo el tiempo tiene la lágrima a flor de piel; pero me justifico en el hecho probado de que mis hormonas andan a lo loco.

De un modo que no controlo, me he vuelto sobreprotectora. Pero no es lo único. También he empezado a recopilar toda suerte de películas infantiles y canciones.

Desde hace unos días, con mayor seriedad, me he puesto a mirar mi ombligo. Está ahí desde que estoy yo...

Durante el embarazo, de conjunto con todas las preocupaciones y nuevas experiencias, surge una interrogante: ¿está bien mantener relaciones sexuales?

Comentarios  

 
#9 Lidia 13-09-2016 14:22
Liz, este es el primer comentario que te escribo aunque desde el principio te sigo sobre todo porque estoy esperando una bebe solamente on unas semanas mas que usted. Voy a ser madre por segunda vez y te puedo decir que esa es la vendicion mas grande que puede recibir una mujer y sin lugar a dudas lo que mas se ama en la vida son los hijos.
 
 
#8 Carolina 12-09-2016 16:27
Liz he leído todo lo que has escrito sobre todo desde que anunciaste la feliz espera y la parte que más me ha gustado de esta crónica es: "No podría escoger como padre de mi hijo (aunque cualquiera se equivoca) a alguien contrapuesto. Confíen en mí, su nombre es lo menos importante. Estoy a salvo, de nada tienen que preocuparse, pero agradezco toda buena intención. En serio, gracias."
Qué bueno poder decir aunque sea en estos momentos tan sinceras palabras, me alegro mucho por tí... yo también espero decirlas algún día.... Felicidades.
 
 
#7 Liuva 12-09-2016 10:21
Qué bueno que yo sé el nombre, jejeje. Te veo crecer como una excelente madre. No me caben dudas de que lo serás. Siempre fuiste apasionada a los niños y solo por ver los ejemplos de amor a tus primos Dylan, Roiniel... y hasta a mi bella Flavia, no me quedan dudas. La maternidad, Lissy, es preciosa. Nadie sabe cómo llegar a ella y mientras te crezca la barriga crecerán tus incertidumbres en cuanto a cómo será, si serás buena madre... pero cuando sientas su primer llanto, ya no habrá dudas. Cuando lo cargues sabrás que has vivido solo para ese momento. Lo demás, ni siquiera el periodismo, importa ya.
 
 
#6 JD 11-09-2016 11:34
Creeme que el tiempo si se va rapido, lo que no significa que no disfrutes y recuerdes cada segundo. Recuerdo cada detalle de la noche en que nació mi hija, los que estaban allí, que hizo y que dijo cada uno... y ya el año que viene cumple los 15. Así que aprovecha el tiempo, disfrutalo... porque no vuelve
 
 
#5 r@f@el 10-09-2016 12:06
lis, por género femenino al que eres (es evidente no) no puedes posecionarte sobre tu esposo y escribir sus sensaciones,sen timientos etc. pero me gustarías que las escribieras porque también es bueno conocer lo siente esa otra parte que siempe está ahí y yo como padre soltero que soy, y a mucha honra, guardo las mías de manera imborrable y son muchas.
 
 
#4 Yuslami 08-09-2016 16:10
Desde que me reincorporé de mi segunda licencia de maternidad, no he dejado de leer tus palabra y disfrutarlas como si fueran mías. Hoy me atrevo a reflejarte por escrito que sí, crecen demasiado rápido, disfruta mucho los meses que te quedan de embarazo y cada segundo al lado de tu niño, porque todos son diferentes e irrepetibles.
 
 
#3 julio 08-09-2016 15:04
..insoportable la espera
 
 
#2 Pili 08-09-2016 14:27
ah! y sobre que el trayecto hasta aquí te ha parecido largo..... ya nos contarás como en los últimos dos meses te parecerán interminables, son los dos meses más largos que pueda tener nuestra existencia, jajajajaja, es como que no llega la fecha, ya verás......
 
 
#1 Pili 08-09-2016 14:23
Liz, me alegró un mundo que hicieras referencia a mi curiosidad, que fue más bien para tentarte a decirnos, jijiji, me alegré porque así estoy feliz de que lees nuestros comentarios, aunque nunca lo he dudado... tus artículos, los persigo, me encanta como escribes, como expresas desde lo más profundo todo lo que escribes, me encanta como disfrutas esa etapa maravillosa que nos legó la vida, SER MADRE, me encanta cuando hablas del futuro que llevas en tu vientre, es por ello que HOY me siento felíz de que "L" sea algo especial que escogiste para procrear...... En cuanto al nacimiento de tu Bebé, "Hacer uso de tu poder" para tenerlo a tu lado el tiempo mayor posible es la mejor opción que escogemos las madres con nuestros hijos, ese es el único tiempo no malgastado, todo lo que hagamos para enseñarlos será maravilloso y al final, valdrá la pena, te lo aseguro por mi experiencia... allá llegarás... ahora como siempre te digo: FELIZ PARTO Y FELICIDADES PARA "L" POR SER EL ESCOGIDO.... jajajajaja
 

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