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Lunes, 05 Septiembre 2016 11:21

Septiembre

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí

Supone, en primerísima instancia, un reto, pero al mismo tiempo, una preciosa y nueva oportunidad.

 

Los padres, agotados desde antes por las intensas vacaciones escolares, se estrenan ahora en los repasos de distintas materias de las que apenas recuerdan detalles, pero una buena «repasadita» al libro de texto resolverá cualquier dilema matemático o de Lengua española. Se disfrazarán también de artistas para cumplir con el reto de la educación plástica. Días antes de este comienzo, agotadoras horas en las tiendas habilitadas para comprar los uniformes garantizan el lugar óptimo en la cola, pero no son responsables de que aparezca la talla correcta. Después de esa compra, abuelas-magas costureras tendrán a su cargo dobladillos, mediciones e hilvanes.

Mochila, bolso, zapatos, forros y otros accesorios complementan la búsqueda, acorde a los salarios. Es preciso que nada falte, pero aparentemente resulta, incluso, más importante no quedar por debajo de las posibilidades del vecino, y esto bajo el pretexto de que su hijo merece lo mejor. Nadie lo pone en tela de juicio, pero no por esas razones triviales, sino por aquellas distintivas entre las mayorías, llamadas características de la personalidad, o valores cimentados en su formación y absoluta responsabilidad de padres, tanto como de la escuela.

Y es que, aparentemente, los adultos hemos extraviado convicciones y asuntos más medulares. ¿Cuándo fue que la calidad de la merienda superó al compañerismo? ¿En qué instante tener los mejores zapatos resultó de más realce que sacar buenas notas y ayudar en los círculos de estudio a aquellos con algunas dificultades? Las familias, no todas, han perdido el buen tino de acompañar a la escuela en la forja del hombre del mañana: honesto, disciplinado y generoso.

Inmersos ya en el último trimestre de 2016, en todas partes de la geografía nacional se sigue buscando un culpable de tantos olvidos in-voluntarios. La premura con que se vive actualmente consume las mejores horas (¿cuáles?) apropiadas para el diálogo diáfano y sincero entre padres y estudiantes, entre maestros y alumnos. Otros lo apuntan en la hoja de responsabilidades que carga el Período especial. En los 90 Cuba asistió a la pérdida de muchos productos de primera necesidad, es cierto, pero el ingenio y la chispa del cubano pusieron manos a la obra sin daños a terceros. Los valores son ornato individual, nada tiene el derecho ni la oportunidad de arrebatárnoslos.

Aquí está otra vez septiembre; se han abierto nuevamente las aulas para un millón 700 mil alumnos, aproximadamente. La cifra pudiera significar que más o menos un millar de familias cubanas se ponen en función de lo que comienza, y en los pequeños retoños ven la oportunidad preciosa de ser mejores en otra piel y en diferentes zapatos. No dependerá de uno solo y la tarea de formar a los hombres del mañana, eso sí, es menos compleja que los problemas geométricos o los análisis gramaticales.

Modificado por última vez en Jueves, 08 Septiembre 2016 14:46

Comentarios  

 
#4 r@f@el 07-09-2016 11:50
jorge luís si mira bien el niño está más rebajado a los lados que arriba y tal ves esté rebajado también atrás, tiene el pelo caído hacia delante pero eso no quiere decir que esté largo porque no lo es
 
 
#3 Jorge Luis 05-09-2016 15:34
Este niño acá en Granma ya lo huviesen mandado a pelar, que pasa la habana es diferente a las demás provincias del país, o los directores aca de las escuelas hacen lo que les da su gana.
 
 
#2 Ahmed Baute 05-09-2016 13:49
Buenas tardes,
Me alegran mucho las imágenes puestas, los niños son hermosos.

Aprovecho el tema escolar para realizar una denuncia, aun no tengo todos los elementos en este instante, pero los tendré y los haré llegar, les argumento:
Mi prima, tiene una menor que comienza pre-escolar, ellos actualmente viven en San Agustin, La Lisa por 230 y la escuela República Popular de Angola, es del mismo municipio.
En la matricula antes del comienzo escolar, le informan que debe hacer llegar cuando comience el curso (solo argumento lo que recuerdo, pero la lista es más larga):
Un Ula Ula
Una silla de madera pequeña
Cuatro toallas (dos con gasita y dos sin ellas)
2 Libretas
Catre (no el forro, sino el Catre) perdonen si tiene falta de ortografía.
Papel Sanitario, dos paquetes.
Jabones y detergente.
Ventilador, etc

Mi inquietud es la siguiente, mi sobrina irá a un Campismo Popular, a una escuela de tipo especial que desconozco su lugar, o una Escuela Socialista de Cuba de la estos materialismos se está despojado.
Mucha veces de todo esto, y hago de referencia el filme Esteban (fantástico para mi criterio) se carece en un hogar, como para que lo exijan A CADA MENOR de un aula, como ingreso en un Centro Educacional, de esto no se habla en la Mesa Redonda, entonces que sucede en esa escuela, o de que nos estamos perdiendo.
Sin más, por ahora
Ahmed Baute
 
 
#1 r@f@el 05-09-2016 12:04
"esos locos bajitos que se incorporan..."
 

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