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Martes, 23 Agosto 2016 06:25

Macri empobrece a Argentina

Escrito por  Arnaldo Musa/Especial para CubaSí
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Su gobierno neoliberal ha prohibido publicar estadísticas, pero es visible el aumento de la pobreza y la indigencia.



Algo que parecía imposible lo ha logrado el presidente Mauricio Macri con su empobrecedora política neoliberal: la unión de las cinco centrales argentinas, la constante ocupación de calles en las principales ciudades de la nación y el rechazo popular a un mandataria que con argucias, aprovechando la debilidad de sus opositores, accedió al poder para complacer a quienes más tienen y que se sentían atemorizados durante las anteriores gobernaturas del kirchnerismo.

Las medidas económicas neoliberales de Macri han empujado a los argentinos a la pobreza y la exclusión social. En solo siete meses de gobierno derechista, el número de despidos en el sector público y privado ha superado los 130 000, la pobreza se elevó del 19,8% al 33,2%, mientras que la indigencia se ha disparado un 38% en el área metropolitana de Buenos Aires y las tarifas de electricidad, agua y gas han aumentado hasta un 500%.

Esto último, que llaman Tarifazo, está siendo debatido en un Congreso con mayoría opositora a Macri, pero lo visto hasta ahora es que algunos de los que se autodenominan justicialistas o peronistas han sido cómplices o por lo menos espectador pasivo –es lo mismo- en cada paso dado por el discípulo de la oligarquía.

Y es que quizás la única verdad -y bochornosa, por demás- que Mauricio Macri dijo en su campaña presidencial por la presidencia argentina, fue que, de resultar electo, pagaría hasta el último centavo a los especulativos fondos  buitres, especialistas en comprar barato a países endeudados y vender extremadamente caro.

Los fondos buitres arremetieron contra Argentina en el 2014, amparados en la sentencia del juez neoyorquino Thomas Griesa, quien determinó que la nación debía cancelar primero a los fondos especulativos antes que a los bonistas que se adhirieron al proceso de canje desde el 2005, en el marco del pago de la deuda soberana argentina.

El gobierno de Cristina Fernández logró reestructurar el 93% de sus bonos, pero los acreedores del 7% de la deuda rechazaron las propuestas de Buenos Aires e iniciaron una causa judicial y solicitaron el pago completo de los bonos.

Los principales medios de información del país, reaccionarios, como es usual, ayudaron a embaucar a ignorantes que creyeron en su promesa de un capitalismo keynesiano, más humano, y que el famoso presidente estadounidense, Franklyn Delano Roosevelt aplicó exitosamente en su tiempo.

Antes del 2003, las medidas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) sumergieron a Argentina en una fuerte crisis social y económica. El plan de recortes adoptado por el expresidente Carlos Ménem de 1989 a 1999 debilitó el sistema económico de la nación y llevó al impago de la deuda.

A finales de 2001, el gobierno de Fernando de la Rúa aplicó fuertes restricciones debido a la presión de los tenedores de la deuda externa y a la desconfianza en el sistema financiero que derivó en el famoso corralito.

El kirchnerismo dejó un país desendeudado, con un PBI mucho mayor que el de 2003, mejores salarios, mayor cantidad de personas jubiladas y una asignación mensual por cada hijo de trabajador.

Con Macri todo esto se ha borrado, además de que eliminó disposiciones oficiales que limitaban el excesivo liberalismo de las publicaciones que distorsionaban la realidad.

La Ley de Medios o Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue un logro de la ex presidenta Cristina Fernández, promulgada el 10 de octubre del 2009 en reemplazo de la Ley de Radiodifusión 22 285, difundida en 1980 por la dictadura militar y vigente desde entonces.

La ley puso fin a la dictadura mediática de grupos como Clarín, que mantenían secuestrados el monopolio sobre el espectro audiovisual argentino. Ahora con Macri, se vuelve a retroceder al respecto, mientras las autoridades daban a conocer que serían castigados a aquellos que protestan excesivamente contra el mandatario, mientras obvia las múltiples amenazas de muerte que recibió Cristina Fernández cuando decidió volver a la palestra pública para defender las conquistas políticas, económicas y sociales que su gobierno había logrado.

Lo cierto es que mientras se pasa hambre en muchas partes del país, especialmente en la capital, el gobierno habla solo de la gestión anterior para ocultar las muchas cosas que está haciendo mal.

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