martes, 22 enero 2019, 07:17
Miércoles, 10 Agosto 2016 10:01

Hitos: En las Fauces olímpicas del Tiburón de Baltimore

Escrito por  Pablo Iglesias, especial para CubaSí
Valora este artículo
(3 votos)

Dormí, por extraño que parezca, pensando en piscinas, huyendo de “tiburones”, irrumpiendo mojado en un tatami y dibujando filigranas en el éter tras ejecutar mi selección en barras paralelas.


Sucede que durante 16 días corre sangre olímpica por mis venas. Sin pecar de ansioso este miércoles confío en que el judoca Asley González rompa el hielo del medallero por Cuba. De hecho, abrió su andadura con ippon frente al boliviano Michel Marty.

Manrique Larduet, y los púgiles Joahnys Argilagos (49 kg), aseguró bronce con demostración convincente, y Erislandy Savón (91) iba por emular a su coequipero, son otras de las cartas para convertir al miércoles en un día de gracia.
De cualquier manera el martes bajo los cinco aros tuvo su fulgor en el nadador estadounidense Michael Phelps. “El tiburón de Baltimore”, con 1.93 metros de estatura, 31 años y 88 kg de peso, se agenció su tercera corona y continúa haciendo historia al amparo del Cristo Redentor.

Millones de aficionados se repetirán este número: 1:53.36 minutos, pues ese justamente fue le crono que registró Phelps para imponerse en su prueba fetiche, los 200 metros mariposa. Además aunó esfuerzos para asirse al vellocino en los 4x200 metros libre y alcanzar así su título número 21 bajo los cinco aros y la medalla 25 en el cómputo global. No creo que ningún otro simple mortal pueda acercársele. Distante se halla de otros íconos como su coterráneo Carl Lewis (nueve títulos y diez preseas), la gimnasta rusa Larissa Latynina (9-5-4), el también nadador norteño Mark Spitz (9-1-1), entre otros.

Su victoria, además, tuvo matiz de vendetta, pues tomó desquite de Londres 2012, cuando el sudafricano Chad le Clos, le escamoteó la cima. Ahora le Clos quedó cuarto (1:54.06) y Phelps tomó la punta desde los segundos 50 metros, pues el húngaro Laszlo Cseh (24.77 segundos) hizo el parcial más rápido en la primera piscina. En lo adelante Phelps (24.85 en los 50 metros iniciales) no abandonó más la punta, con segmentos sucesivos de 53.35 y 1:22.68.

Por paradójico que parezca, Phelps, el más pequeño de tres hijos comenzó a nadar influenciado por sus hermanas Whitney y Hilary y a los siete años de edad,  tenía miedo de meter la cabeza bajo el agua, así que los instructores le permitían flotar sobre su espalda. No es sorpresa que su primera especialidad fuera el estilo espalda.

Superó con éxito un ‘problema’ de hiperactividad, pues la natación fue el medio ideal para liberar toda esa energía y canalizarla en modo positivo.

"Cuando me encontraba en sexto grado, el doctor Charles Wax le diagnosticó déficit de atención e hiperactividad, y le prescribió Ritalin.  "A los nueve años, nadaba 75 minutos al día cuatro veces a la semana; a los 10, 90 minutos cinco días a la semana. Pero fue a partir de los 11 cuando empecé a entrenarme todos los días, alrededor de dos horas y media", explicó el tritón estadounidense en su libro libro.

Su carrera en serio la inició en la alberca de la escuela secundaria de Loyola, donde conoció a su coach, Bob Bowman. Para 1999, Phelps ya era parte del equipo B de Estados Unidos. A la edad de 15 años en Sydney 2000, se convirtió en el nadador estadounidense más joven en competir en Juegos Olímpicos en 68 años.

En la primavera de 2001, Phelps impuso su primer écord en los 200 metros estilo mariposa, convirtiéndose en el más joven (15 años y nueve meses) de la historia en lograrlo. Rompió su propia marca en los Campeonatos Mundiales de Fukuoka, Japón, con un tiempo de 1:54.58 minutos, que representó su primera medalla.

Adquiriría matiz de estrella en Atenas en 2004, donde ganó ocho medallas, de ellas seis de oro. Beijing 2008 marcaría otra primacía, al convertirse en el único atleta capaz de agenciarse ocho coronas, desplazando el rendimiento de Mark Spitz en Munich 1972, cuando fijó en siete sus oros sacados de la alberca.

La capital británica lo vería imponerse en cuatro pruebas, y ser subtitular en otras dos. Tras ese palmarés anunció su retiro, pero regresó en el Grand Prix de Mesa en el 2014 y en los Campeonatos Panpacíficos desarrollados en  Australia ese propio año.

Por si esto no bastara, el Tiburón de Baltimore atesora los primados universales en los 100 (49.82 segundos) y 200 mariposa (1:51.51); 400 metros combinados (4:03.84); 4x100 metros (3:08.24) y 4 x200 libres (6:58.55); y 4x100 combinados (3:27.28).

De cualquier manera Phelps ha abierto los brazos de otra manera, sus brazadas se antojan de otra galaxia, bien pudiera decirse que es el Poseidón de las albercas, el Cristo Redentor de la natación olímpica, y aún puede ampliar su legado.

Río, al igual que citas precedentes se ha caracterizado por promulgar espíritu fraternal entre los protagonistas. El ejemplo más fiel lo constituye las fotos que se tomaron en el concurso de gimnasia artística la sudcoreana Lee Eun Ju y Hong Un-jong, de la República popular Democrática de Corea, o la imagen del voleibol de playa y la disputa del balón en la net de la  egipcia Doaa Elghobashy y la alemana Kira Walkenhorst.

alt

 

alt

 




Cierro a ritmo de sable y touchés, pues el debutante antillano Yohandry Iriarte, único representante nuestro en esa disciplina se medía al sudcoreano Junghwan Kim, número uno del ranking y primer preclasificado. Iriarte, pese al duro reto que tendría enfrente, expresó su ecuanimidad al colega Raúl Rodríguez:

“La preparación en la recta final la aprovechamos muy bien, tanto técnica como tácticamente. Sin importar el rival que enfrente saldré a desarrollar mi estrategia y la pista dirá la última palabra. Los asiáticos en sentido general son muy rápidos, no los he podido visualizar mucho, pero he realizado sesiones con otros sablistas de primerísimo nivel. Río ha sido una experiencia única, el simple hecho de estar y competir con rigor, dejar una buena imagen y la unión entre todos los miembros de nuestra delegación ha sido magnífico. Mientras reine la unidad y alegría seremos invencibles. Soñaba con un desfile y vivirlo fue inmenso”.

Asley mantiene mi apuesta en pie. Dos ippones en igual número de salidas, variedad de repertorio que incluye su letal técnica de hombro, intentos de Uchi Mata e inmovilización en osaikomi. En fin... de sumo interés no perderlo de vista ante el adversario mongol. 

Visto 2300 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar