martes, 13 noviembre 2018, 15:45
Domingo, 07 Agosto 2016 05:34

Argentina: ¿Libre de neofascismo?

Escrito por  Nicanor León Cotayo
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Sucedió un hecho que afianzó el peligro en marcha de convertir a esa nación en el Infierno que ya padeció.

Trataron de apresar esta semana a una heroica y muy conocida luchadora antifascista argentina, Hebe de Bonafini.

¿Motivo? Un juez del régimen que comanda Mauricio Macri, cuyo nombre es Marcelo Martínez de Georgi, intentó llevarla a un interrogatorio no aceptado por ella.

Como pretexto asomaron sin demostrarlo su posible responsabilidad en el manejo turbio de fondos para viviendas destinadas a pobres.

A ese programa le denominaron en su momento “Sueños Compartidos”.

Sin que el tema avanzara mucho más, observadores llamaron la atención sobre un aspecto muy interesante. ¿Cuál?

A Bonafini el juez de Macri trató de restarle prestigio cuando se está haciendo cada vez más evidente el complot de Washington contra gobiernos y figuras progresistas del área.

Incluso, Hebe no pudo ser detenida porque una multitud enardecida la rodeó y evitó que la policía macrista le pusiera sus manos encima.

Hasta la Vicepresidenta del actual régimen argentino, Gabriela Michetti, trató de justificar esa actuación. 
 

¿Qué dijo ella? “Hebe nos está manipulando”, todos estamos obligados a comparecer cuando nos cita la justicia.

Pero, ¿quién es Hebe de Bonafini? Solo una apretada síntesis.

Nació en Ensenada, provincia de Buenos Aires, el 4 de diciembre de 1928, activista argentina fundadora y presidenta desde mayo de 1979 de la Asociación  Madres de Plaza de Mayo.

Su compromiso con la lucha por la defensa de los derechos humanos y la reivindicación de los desaparecidos durante el autoproclamado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) le ha costado varios allanamientos, agresiones y amenazas.

La antes referida Asociación surgió como respuesta a la sanguinaria dictadura militar de Jorge Rafael Videla, durante la cual desaparecieron unos 30 mil argentinos y muchos hijos fueron arrebatados a sus madres.

En el transcurso del gobierno ultraderechista de Carlos Saúl Menem (1989- 1995), cuando intentaron frenar una protesta en la Universidad de la Plata ella resultó herida, y en el momento de sangrar impregnó su pañuelo blanco con el fluido y lo mostró gritando:

 "La sangre del pañuelo es la amenaza más fuerte de este gobierno para decir que paremos ¡Ni un paso atrás! ¡no nos van a parar!”.

A Bonafini le desaparecieron su primer hijo, Jorge Omar (27 años de edad), el ocho de febrero de 1977, luego al segundo, Raúl Alfredo, 24 años, el seis de diciembre del mismo año.

En 2001 dos individuos penetraron en su domicilio y al no localizarla golpearon y quemaron con cigarrillos a su hija Alejandra.

Desde entonces, la activista emprendió la lucha contra los delitos de lesa humanidad cometidos por gobiernos represivos.

Esta semana el juez argentino antes mencionado, Giorgi, ordenó  –sin lograrlo- que la detuvieran y propició el allanamiento a la sede de la fundación humanitaria que dirige.

Hebe denunció ahora ser otra víctima de la “mal llamada justicia argentina”.

 
"Todas, afirmó, estamos sufriendo la burla en carne propia, la cual nos condena a pagar deudas injustas y ajenas".

Su agrupación está muy ligada a las Abuelas de la Plaza de Mayo, cuyo objetivo es recuperar a los infantes robados por la dictadura.

Sin embargo, Gabriela Michetti aseveró, "Hebe nos está manipulando" todos “somos iguales ante la ley”, ella utiliza la institución de las Madres como escudo para no declarar.

Fue aún más lejos y se atrevió a decir que Bonafini es sospechosa de formar parte de un grupo de personas que terminó mezclado en hechos de corrupción.

Curioso, pues se trata del mismo argumento que han vendido,  entre otros, contra la ex presidenta argentina Cristina Fernández.

¿Pueden, figuras muy cercanas a la vicepresidenta Michetti exhibir una hoja de servicios tan clara y meritoria como la de Hebe de Bonafini?

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