jueves, 20 septiembre 2018, 08:23
Jueves, 14 Julio 2016 06:00

El gran circo en La Habana

Escrito por  Yuris Nórido / CubaSí
Valora este artículo
(2 votos)

El Festival Circuba 2016 acoge a artistas de tres continentes. Es una de las más populares propuestas del verano cultural y un referente indiscutible del arte circense nacional.

El circo en Cuba quizás todavía tenga muchos desafíos como arte, pero cuenta con un público fidelísimo y entusiasta. El que lo quiera comprobar, que asista a las funciones del Festival Circuba 2016 en la carpa Trompoloco. Lleno total.


Pocos espectáculos de las artes escénicas cuentan con tanta convocatoria. Y no solo en La Habana. El Circo Nacional de Cuba —principal organizador del festival— se presenta habitualmente en varias ciudades del país. Las giras devienen auténticos acontecimientos populares.

alt


Hasta el próximo domingo, La Habana acogerá a artistas de una decena de países de tres continentes. Circuba es, indiscutiblemente, el más importante certamen del arte circense en América Latina. Y uno de los más antiguos del mundo.


Los números concursantes se organizan en dos galas, que alternan en dos funciones (4:00 p.m. y 9:00 p.m.)… Un jurado, que integran grandes nombres del circo mundial, otorga los premios; pero más que la competencia importa el mero hecho de participar.


De hecho, Circuba es una de las principales vitrinas del circo que se hace ahora mismo en el país, primera garantía de su creciente impacto internacional. La cita es la muestra concreta de la revitalización del circo en nuestro país, después de la crisis de los años noventa.


El circo en Cuba, ahora mismo, exhibe un excelente nivel técnico. Nuestros artistas obtienen premios en las más importantes competencias de Europa y Asia. La Escuela Nacional de Circo garantiza la renovación permanente de los elencos de nuestras compañías.


Hay artistas cubanos en las más reconocidas compañías del mundo. Buena parte de ellos llegaron allí después de participar en el festival Circuba: entre los participantes en el encuentro siempre hay avispados empresarios internacionales.


Sin embargo, esa excelencia técnica no encuentra siempre un entramado artístico a la altura. Nuestro circo tiene por delante varios retos. Uno de ellos: la mayoría de los espectáculos todavía no trascienden viejos esquemas. Algunas experiencias internacionales, como el célebre Circo del Sol, demuestran que este arte puede ser más que pura demostración de fuerza y destreza.


Hay que renovar la concepción estética, integrar a otras artes, investigar y experimentar. Espectáculo múltiple, el circo puede ser escenario de interesantes confluencias. Puede que la atracción de feria convoque todavía al público, pero el arte es mucho más.

alt


El otro desafío es consolidar un entramado multifuncional, que vaya más allá de las puntuales presentaciones. La propuesta del circo puede complementarse con varios servicios comerciales, gastronómicos y de promoción cultural.


El circo, como pocas manifestaciones, tiene potencial para garantizar en buena medida su financiamiento. Es un debate bien actual y no se han aprovechado del todo las posibilidades.


Es posible articular propuestas de alto nivel conceptual sin traicionar las emociones del circo más tradicional. En Cuba hay talento, tradición, escuela. ¿Cuántos países tienen el privilegio de contar con una escuela nacional?


Afortunadamente, nuestro circo está salvado. Pero es hora de afrontar el salto cualitativo que merece, que merecemos.

Visto 7774 veces Modificado por última vez en Lunes, 18 Julio 2016 07:29

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar