domingo, 24 junio 2018, 13:03
Miércoles, 13 Julio 2016 05:30

DE CUBA, SU GENTE: Felices de olvidar sus revoluciones de verdad

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Gustavo dice lo que piensa, cuando y como lo piensa. No tiene el filtro de la hipocresía. Se ha pasado toda su vida rehusándose a tenerlo, y siempre ha estado orgulloso de su actitud.


Este viernes se casó su hija menor. Mi familia estuvo invitada a la boda, que fue en la piscina del hotel Las Yagrumas, en San Antonio de los Baños.


La boda empezó muy a lo norteamericano, con vestidos y damas de honor, con copas y bailes pomposos. Tuvo un brindis, en el que habló el padre del novio. Dijo que le deseaba felicidad a los recién casados, que los conocía y sabía que eran una pareja muy especial, dijo que el amor era algo maravilloso, que daba alas para sus miembros…


Ahí mismo se paró Gustavo e interrumpió el brindis.


Se pronunció: Que qué manera era esa de hablar mierda. Que todo adulto presente sabía que el matrimonio era una cosa recondenadamente difícil. Que el mismo había estado casado los 18 años más infelices de su vida. Que había tenido dos hijas de mujeres diferentes, hijas que ahora se odiaban, mujeres diferentes que se odiaban entre sí, y que lo odiaban a él.


-Tener un hijo –mencionó también- es como hacerse un tatuaje en la cara. Y ahora mi tatuaje en la cara va a cometer el mismo error que yo, el mismo error que cometen todos los que se casan. ¿Qué se le va a hacer? Ella es tan ser humano como otro cualquiera y nadie escarmienta por cabeza ajena.


Miré, mientras Gustavo hablaba, las caras de los comensales.  Si hubiera sido una película norteamericana todo el mundo habría tenido la boca abierta por la vergüenza y la ignominia. Pero ahí, en una boda cubana a la orilla de la piscina del hotel Las Yagrumas, la gente estaba encantada por el show. Les era mucho más entretenido que los vestidos pomposos y los arreglos florales sobre los manteles color mamoncillo. Había incluso quien se echaba más vino o más cerveza y no se molestaba en disimular una sonrisa.


-Papi, ¡por favor! –pidió en voz baja la hija de Gustavo.


Entonces Gustavo concluyó (o fue haciéndolo) su diatriba.


-Pido un brindis, señores –levantó la copa, e increíblemente, todos los demás lo secundaron al unísono, algunos con cierta jocosidad.


-Brindemos por la verdad –continuó Gustavo- que nos hará libres.


Todos, quizás excepto los novios, levantaron sus respectivas copas  y brindaron.


Después de ese discurso Gustavo se sentó, satisfecho. Porque, me comentó después, sabía que ya después de ese acto, por mucho que la hija y su flamante nuevo esposo lo intentaron, la boda ya no tendría un ambiente foráneo, de etiqueta, sino uno cubano, de picardía y sinceridad.

Visto 4587 veces Modificado por última vez en Miércoles, 13 Julio 2016 23:17

Dice Andrés que en Ariza, pueblo de Cienfuegos, los gritos se confunden con el rugir del viento sobre los naranjales.

Cogía el telescopio con la zurda. Disparaba par de escopetazos al aire cuando estaba muy molesto. Decía que el vodka era la bebida definitiva. Escuchaba a Edith Piaf y a Rita Montaner.  

Pues sí, estoy de celibato. Pues sí, lo disfruto. El recorrer incesante de energía en mi cuerpo, la juventud buscando alguna salida, siempre presta. Pero en espera.

Cuando me senté en el taxi, el chofer me dijo: ¿a dónde? Entonces le expliqué mi proyecto del día: viajar por realidades desiguales —discrepantes— de la ciudad, sentir que estaba viviendo distintos contextos al mismo tiempo, como si poseyera el don de la ubicuidad.

Me gustaría tener el don de la ubicuidad. Pero claro, no soy un dios de la mitología griega —si acaso mi nombre de pila proviene de ahí— ni tengo los poderes de la Bella en la saga Twilight.

El otro día fui a la Fototeca de Cuba. Es algo que acostumbro a hacer, parte indispensable de mis devaneos por la ciudad.

Comentarios  

 
#25 Butterfly 23-01-2017 10:41
Concuerdo con Gustavo que la hipocresía no es parte de la educación como dicen muchos. Pero se pasó de la raya. Lo importante debía ser su hija, no su vida fracasada.
 
 
#24 mabuya 23-12-2016 19:46
Diana, una historia que retrata a algunas familias y personas hoy en día. Lo único que no me gustó de tu artículo es que terminaste con el lema de la Gestapo>
"Die Wahrheit macht frei"
La verdad te hará libre.
 
 
#23 sandy 17-08-2016 12:25
Doy aplausos por gustavo asi es como tiene que ser para que copiar las costumbres y el cliche de otros paises no hay nada mejor y sentirse orgulloso de ser cubano y todas sus locuras y tradiciones aunque sea en una boda
 
 
#22 Orochimaru 21-07-2016 13:18
Mike acuerdate que el barroco latinoamericano no existe ni.....
 
 
#21 cubano de aqui 19-07-2016 12:29
gustavo estaba dando salida a sus frustraciones acumuladas , probablemnte con dos copas de mas, no le pongan matiz politico-folklo rico a eso ..
 
 
#20 Zenia 18-07-2016 11:41
Diana no dejes de escribir, tienes un encanto originalísimo para contar lo cotidiano y encontrar la trascendencia y la poesía.
 
 
#19 myke 18-07-2016 11:37
¨Barroco Latinoamericano ¨!?
 
 
#18 Lina 15-07-2016 11:10
BRAVO POR GUSTAVO¡¡¡¡¡¡¡¡ ¡¡¡¡¡
 
 
#17 Jesus 14-07-2016 18:25
No soy de mucho comentar en las redes, pero este articulo me ha hecho levantarme del asiento y aplaudir fervorosamente. Por Gustavo. SOMOS CUBANOS!!!!!! No hay que estar copiando cliches ni estereotipos extranjeros plasticos . A lo mejor se le fue un poco la mano, pero BRAVO GUSTAVO!!!!
 
 
#16 ALFREDO GARCIA RUBIO 14-07-2016 12:42
SEGUNDA PARTE: En definitíva..... una cosa es la imágen...... otra cosa es la verdad....... mucha boda suntuosa...... en el marco de un ambiente familiar totalmente descompuesto... ... sería preferíble limitarse a asistir a la Notaría..... para firmar los documentos pertinentes.... .. continuar con una velada de alegría a las siete de la tarde en ¨El Submarino Amarillo¨.... y concluir disfrutando plenamente del placer sexual..... en un amor que verdaderamente se lleva en lo más profundo..... y por lo tanto en el cual.... asumímos la más profunda responsabilidad.
Una vez más queda la evidencia..... de que lo material y la felicidad...... . no siempre son linealmente compatibles.
 

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