miércoles, 19 septiembre 2018, 08:34
Jueves, 18 Agosto 2016 05:47

Sobre estética y cosmética: ¿Bonita (o) para siempre?

Escrito por  Alina M. Lotti / CubaSí
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Tintas, tóxinas y ácidos para hacer tatuajes, keratinas y peeling, entre otros procederes, provocan daños irreversibles cuando no tienen calidad o son mal aplicados. De ahí la necesidad de regular dicha actividad.  

Fotos: César A. Rodríguez


Keratinas, planchados de cabello, tatuajes, peeling (para eliminar queratinosis de la piel) son algunas de las prácticas más comunes que hoy prefiere parte de nuestra población, sobre todo los adolescentes y los jóvenes con el fin de mejorar o cambiar la apariencia.


Sin embargo, habría que preguntarse: ¿Son siempre seguros tales procederes?, ¿los realizan especialistas?, ¿se hacen con productos certificados y de calidad? La respuesta, obviamente, es negativa, pues no todos los que tienen un salón de belleza, una peluquería, o un lugar para estos fines, cuentan con la capacitación necesaria para brindar un servicio seguro.


Tal situación que en los últimos años se ha agudizado por el incremento (necesario y lógico), del sector cuentapropista, preocupa a las entidades e instituciones que tienen, de alguna u otra forma, responsabilidad con el tema.  

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La profesora Patricia Pérez, del Instituto de Farmacia y Alimentos de la Universidad de La Habana y representante del grupo de Cosmetología de la Sociedad Cubana de Ciencias Farmacéuticas, subraya la importancia de establecer determinadas regulaciones para estas actividades, lo cual de ninguna manera significa limitar, sino capacitar, formar y preparar a quienes a ellas se dedican.


Por su parte, la doctora Fernanda Pastrana Fundora, jefa del servicio de Dermatología del hospital pediátrico Juan Manuel Márquez, y del grupo provincial de dicha especialidad en la capital, y vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Dermatología, brindó algunas consideraciones a CubaSí a propósito del tema.

 

“Desde mi punto de vista —dijo— hay que tener una base científica para poder aplicar estos productos, porque a veces nos entusiasmamos y se va más allá de lo que se puede hacer, lo cual resulta contraproducente en relación con el efecto deseado”.

 

Puso como ejemplo los tintes, colorantes y pigmentos empleados para los tatuajes, que actualmente presentan una química más sofisticada que la de años anteriores. “Hoy, además, son más difíciles de quitar, sobre todo el rojo, y se ven reacciones de varios tipos: alérgica, granulomatosa, o queloidea”.


En cuanto al peeling químico que se utiliza para tratar de exfoliar la piel, mejorar las cicatrices, o cuando hay acné severo, precisó que tal práctica no siempre se hace de manera correcta. “Hay que saber usar los productos y la concentración adecuada, porque si no se pueden afectar las capas de la piel más profundas y producir consecuencias indelebles en la cara o en el área del cuerpo de que se trate”.


La doctora considera de gran importancia establecer límites en altel ejercicio de tales procederes. Ahora muchas personas —comenta— están haciendo ese tipo de trabajo sin poseer la calificación correcta. “Es una cuestión de moda, de onda como se dice, y quienes se hacen algo de esto se embullan, y luego la realidad se vuelve un boomerang. Es decir, no se logran los resultados esperados, ya sea por las prácticas incorrectas y/o  la selección inadecuada de los químicos empleados”.  


De ahí que sea fundamental definir qué debe hacer un esteticista, un dermatólogo o un cirujano estético. Cada cual en lo suyo, enfatizó la doctora Pastrana.


Al ahondar en el asunto, Patricia insistió en el buen uso de las toxinas, los ácidos, las siliconas y las keratinas, pues recalcó que los daños son irreversibles.


Explicó que hoy existen muchos cuentapropistas dedicados a estos menesteres, pero aún el país no cuenta con una regulación y las licencias o los permisos dados no son para actuar como cosmetólogos, como debiera ser.


Todo tratamiento cosmético y estético va dirigido a la piel, al cabello; por lo tanto, si no se hacen buenas prácticas se afecta la salud.


De hecho, ya se han dado algunos casos, lo cual ha alertado a la comunidad científica, que hoy, quizás como en ningún otro momento, está consciente de la importancia de dejar establecidas normas con el objetivo de evitar el intrusismo profesional y hacer que cada quien se prepare y se dedique a lo que realmente sabe, puntualizó la profesora Patricia.

Visto 7687 veces Modificado por última vez en Viernes, 14 Octubre 2016 14:44

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