viernes, 20 julio 2018, 20:08
Miércoles, 29 Junio 2016 06:00

Michael Moore, el nuevo conquistador imperial

Escrito por  Aday del Sol Reyes/CubaSí
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Moore se embarca en una «invasión» por Europa para robar las cosas buenas que necesita de ellos y llevárselas a América. Así comienza su último documental: ¿Qué invadimos ahora?


El Pentágono cita a Michael Moore para reunirse con la Junta del Estado Mayor con la presencia de todos los cuerpos: ejército, fuerza aérea, la armada y los marines.

- «No hemos ganado una guerra desde la grande», la II, le dijeron.


Se arrepienten de gastar billones de dólares y que ni siquiera pudieron alcanzar el petróleo de Irak que prometieron. Se sienten humillados, avergonzados y piden consejos al documentalista.

Moore piensa por unos segundos y responde:


- «Nuestras tropas necesitan un merecido descanso. En vez de a los marines, envíenme a mí, porque tenemos problemas que ningún ejército puede resolver».

Es entonces cuando Michael decide ocupar Europa para robar las cosas buenas que necesita de ellos y llevárselas a América en su más reciente documental político ¿Qué invadimos ahora?, estrenado en mayo de este año y en el que  como hizo en Capitalismo, una historia de amor o en Sicko, también dispara a ráfagas contra el sueño americano.

Aunque Europa tiene sus problemas, reconoce el también director de Fahrenheit 9/11 y Bowling for Columbine (ganadora de un Oscar), su misión consiste en recoger las flores, no las malas hierbas. Por ello se limita a describir en casi dos horas las buenas ideas de algunas naciones del continente, que según él, podría aplicar el gobierno de Estados Unidos —si quisiera— para resolver sus graves conflictos internos.

Descansos pagados en Italia

- «Vengo a ocupar Italia», anuncia Michael Moore. «Soy un ejército de una sola persona y os robaré vuestra mejor idea. En dos años parecerá que la idea fue de Estados Unidos».


El matrimonio italiano con el que habla sonríe como quien se deja colonizar, al tiempo que Moore planta la bandera de Estados Unidos en el centro de la sala.

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Moore se entrevista con un matrimonio italiano.

Italia está por delante de Estados Unidos en cuanto a productividad, y esto el crítico documentalista no lo puede creer porque su gente trabaja muchas más horas.


Algunos dueños de empresas italianas bien posicionadas como la Ducarti aseguran que los resultados son producto de los derechos de los trabajadores: 15 días pagados por luna de miel, vacaciones pagadas (ocho semanas al año), almuerzo en casa durante la jornada laboral y cinco semanas por licencia de maternidad.


Moore se lleva todas estas ideas a casa, no sin antes decirle:


- «Estoy seguro de que vosotros también hacéis más el amor».

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Moore conversa con un directivo de empresa sobre condiciones laborales de los trabajadores.

Solo hay dos países pobres que no contemplan la baja de maternidad, apunta el irónico cineasta: «Papúa Nueva Guinea y Estados Unidos. Tampoco hay ninguna ley que obligue a nadie a pagar por las vacaciones de sus empleados».

Educación en Finlandia

Por su parte, Finlandia descifró el código de la buena educación, a pesar de que sus estudiantes tienen la jornada y el año escolar más corto de todo el mundo occidental. «¿Cómo es que sus niños aventajan al resto del mundo, si años atrás las escuelas de esta nación apestaban tanto como las de Estados Unidos?», se pregunta el cineasta.

Para encontrar la respuesta, decidió penetrar a Finlandia y descubrir el alto secreto que escondía el «enemigo». Se entrevistó con Krista Kiuru, ministra de Educación, a quien no hizo falta aplicarle el famoso submarino para que confesara. La experta reveló en medio segundo de conversación el máximo secreto de Estado: no hay distinción en la calidad de la enseñanza entre colegios de distintas zonas y los niños finlandeses no tienen tarea.

Los educadores finlandeses indican que el cerebro debe relajarse cada cierto tiempo para aprender. Por esta razón, consideran el término «tarea» obsoleto y defienden que los niños tienen muchas otras cosas que hacer después de clase: compartir con su familia, jugar con otros de su edad, hacer deportes, leer, escuchar música y apreciar el arte. En fin, deben tener tiempo para ser niños.


De Finlandia, Moore se queda con el derecho de pobres y ricos a recibir la misma educación y la eliminación de los deberes extracurriculares.

Sistema penitenciario de Noruega

En una visita a la cárcel de Bastoy en Noruega, Moore descubre que el principio de la rehabilitación en el que se basa el sistema penitenciario de ese país es una buenísima idea que los norteamericanos también deben sustraer urgentemente.

En Bastoy no se aplica la venganza como castigo. Por esta razón, cuatro guardias son suficientes para mantener el orden de 115 reclusos que, además, cumplen condena en una especie de granja colectiva abierta, donde se les permite correr, jugar baloncesto, montar bicicleta, pescar y nadar.

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En Bastoy, a Moore lo recibe un preso que pasea por los alrededores.

 

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El cineasta habla con uno de los reclusos que cocina en la cárcel.

 

Las celdas (apartamentos pequeños e individuales) están acondicionados con lo necesario. No tienen rejas ni candados, solo una simple puerta, que abre y cierra el propio preso con su llave.

Como si fuera poco, los cocineros (también detenidos) manipulan armas blancas para preparar el menú del día. Los cuchillos, de diferentes tamaños y bien afilados, son estrictamente para cocinar, asegura Trond, un condenado por asesinato, mientras ríe y acaricia un hacha para cortar y mira a la cámara.

Drogas despenalizadas en Portugal

- Tengo un montonazo de Coca en el bolsillo —le dice Moore a dos policías de Portugal—. ¿No me van a detener?

Los agentes del orden sonríen.


- En Portugal eso no es delito hace más de quince años, contestan al cineasta.

El Dr. Nino Capaz, del Ministerio de Salud de Portugal, reconocido como el zar de las drogas, revela a Michael que a diario la gente consume otras drogas también peligrosas (aunque legales), como el alcohol, internet, el café, el azúcar, el sexo… y solo cierto y determinado número de personas se vuelve agresivo o violento. Igual sucede con otro tipo de drogas más fuertes y sus efectos, comenta.

Aunque Moore todavía no baja sus cejas del asombro, las cifras indican que con la despenalización de las drogas disminuyó el consumo en ese país en los últimos quince años.

Es que Portugal atacó el negocio millonario del tráfico de drogas (el verdadero peligro), y no a sus víctimas.

 

Pero en Estados Unidos (compara Moore), si te atrapan con drogas no te consideran consumidor-víctima y vas directico a la cárcel, especialmente los negros, a quienes obligan a trabajar por solo 33 centavos la hora, lo que convierte a las prisiones norteamericanas en una de tantas empresas en las que se utilizan esclavos en la actualidad, reflexiona Moore.

Túnez: Derecho al aborto y la planificación familiar

Túnez es un país musulmán de África del norte donde existen clínicas para las mujeres, financiadas por el Estado, algo que las norteamericanas no tienen.

En Túnez —manifiesta la doctora Rim Ben Aissa, directora de un Centro de Planificación Familiar— el aborto es legal desde 1973 y cuentan con 24 instituciones de salud, foco principal para la anticoncepción.

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El «invasor» se entrevistó con la doctora Rim Ben Aissa, directora de un Centro de Planificación Familiar en Túnez.

 

En opinión de la especialista, esos servicios contribuyen a que las mujeres sean iguales a los hombres. «Ellas tienen todo el derecho de planificar su vida, recibir una buena educación y obtener un trabajo de acuerdo a sus capacidades».

Lo que debe aprender EE.UU. de Túnez, afirma Moore al cierre de este capítulo, es que cuando las mujeres ganan el control de su propio cuerpo, ganan también el control de sus vidas, algo que tampoco tienen las norteamericanas.

Con fino humor, el documentalista continúa a lo largo del filme «invadiendo» países para conocer de primera mano aquellas condiciones sociales que son mejorables en su país: almuerzos de calidad en las escuelas públicas de Francia; paridad de género en Islandia; universidades gratuitas en Eslovenia, incluso a las cuales asisten hoy muchos jóvenes estadounidenses que no pueden costearse los estudios en su país.


La reacción de los norteamericanos


La observación recogió que el público estadounidense se conectó inmediatamente con el documental. Salen llorando del cine y preguntándose: ¿por qué no tenemos nosotros esas prestaciones sociales?


No las tenemos, expresó Michael al periódico.com, porque «somos un país avaricioso y racista, que destina sus recursos a las guerras».

El nuevo conquistador imperial agregó, además, a nuevatribuna.com, que con este, su último filme, «ya los americanos saben todo, no necesitan ver otro documental que le diga lo jodido que es esto o lo otro. Lo que necesitamos ahora es mover el c…, hacer algo e inspirarnos en lo que podemos llegar a ser».

Y aunque declaraciones como estas le han costado caras a Moore (amenazas e intentos de asesinato), el inadaptado cineasta aseguró no tirar la toalla.


Tiene 60 años, pero seguirá trabajando en primer lugar por eliminar el miedo y la estupidez que domina a su gente y luego, por los cambios urgentes que necesita la potencia más rica y poderosa del mundo, en la que, paradójicamente, 46,7 millones de estadounidenses viven en situación de pobreza, según cifras publicadas este mes por el Fondo Monetario Internacional.

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Medios

Comentarios  

 
#15 Alexeis 15-01-2017 21:30
Estoy seguro de que el documental está buenísimo, Michael Moore se ha caracterizado por ello y su fin es que su país se vea al espejo, Respeto su obra, lo que no entiendo es como un comentario tan corto sobre el sistema educacional finlandés se use como excusa por algunos blogueros para criticar el valor y el respeto que tiene la gran mayoría de los docentes de este país que en opiniones vertidas en esta página sobre otro artículo sobre las tareas docentes.
 
 
#14 Moore Cubano 02-07-2016 11:12
Pues le digo a Moore que venga a Cuba a ver toooooodos esas instalaciones que visitó en Europa y las compare con ellos también.
 
 
#13 alfa0 01-07-2016 10:55
El documental esta por ahi en los paquetes yo lo vi , parese una satira , todo lo que se piensa llevar lo compara con lo que hacen en su pais, lo que el quiere mostrar a mi entender es que la nacion de ellos nesecita un cambio de politica , presrbando sus intereses , Es cierto que todo lo que muestra en el documental son las garantias a la que la mayoria de los cubanos ni prestamos atención , por que nacieron con nosotros y malas o regulares pero las tenemos y eso hay que preservarlo sobre todas las cosas y en la medida que se pueda perfeccionarlas y mejorarlas , En el documental el se impresiona mucho con el sistema laboral italiano , que para los dias que tienen laborables y los que el estado reconoce como laborables , casi el 50 porciento es de descanso y el otro de trabajo . El documental esta muy interesante deja entrever un interes del pueblo americano por cambiar , algo no se sabe que .
 
 
#12 Eliecer Ramirez 01-07-2016 04:25
En loque a mi concierne Estados Unidos es una gran y pestilente bolsa de mierda,que le didminuyen el mai olor con perfume,es tanto las guerras,yla muerte sembrada por doquier,que dedicandose ahora,a corregir los danos causado ,no le queda,ni tiempo de vida ,usando el mismo tiempo,que uso para destruir,ahora, si quiere compensar ni tiene tiempo ni riquezas para reparar el dano,educacion pesima,la cultura es para los que puedan pagarla,sin embargo mi querida patria,es millonaria en educacion,cultu ra,salud,prepar acion fisica,y todo esto volcados en el internacionalis mo proletario,ayud a en cualquier lugar del planeta,con medicos,program as de alfabetizacion en cualquier lengua y en cualquier lugar,VIVA FIDEL ;GRACIAS COMANDANTE:
 
 
#11 osvaldo 30-06-2016 14:35
No cabe dudas, si el gran imperio dedicara la mayor parte de sus millones a invadirse a sí mismo de la manera que se expone en el documental, no tendrían que multiplicar ninguna guerra por el mundo, lo que si pudieran multiplicar es la paz, no estarían tan aislado y el ciudadano norteamericano sería mejor visto en esta tierra.
Que solidaricen la educación, cultura y conocimientos en bien de ellos y de toda la humanidad, incluso aun con el gran capital presente, solo es cuestión de mínima inteligencia, si continúan beneficiando al que mucho tiene y perjudicando al pobre, continuarán afectando su sistema, lo único que tienen que hacer es regular el capital con políticas de estado donde el que más ingrese a porte más y estos beneficios ponerlos al servicio de todos, de esta manera que no les quede la menor duda a nadie, conquistaran el mundo sin tirar un solo tiro, el capital seguirá siendo explotador del hombre por el hombre, pero no plagarían de tanta miseria a los pueblos del mundo justificando sus guerras como un problema de seguridad nacional.
Para ello debe ser un problema de seguridad nacional que tanta gente tenga armas en sus manos, que 47 millones de personas vivan por debajo del índice de la pobreza, que tengan el potencial delictivo más grande del mundo y el mayor número de reclusos, que su pueblo no tenga derechos a los servicios de educación y salud de forma gratuita.
 
 
#10 jmanuelr 30-06-2016 12:45
Moore como siempre poniendo el dedo en la llaga.
Suponiendo que no lo pongan en la TV para lo cual no veo motivos, al menos espero que los del ¨paquete¨ se sencibilicen y lo incluyan en sus envios.
 
 
#9 ALFREDO GARCIA RUBIO 30-06-2016 10:36
En la Antología mundial más actualizada sobre arte cinematográfico .... ya debería estar inscríto el nombre de Michael Moore.
 
 
#8 Aday del Sol Reyes 30-06-2016 09:36
Cuando para la filmación del documental Sicko Moore vino a Cuba con tres rescatistas del 11S para atenderlos en el Almejeiras porque las millonarias aseguradoras médicas de EEUU no le garantizaron los tratamientos médicos, los mal pensados también dijeron que en cuanto se estrenara seguramente en Cuba no iban a proyectarlo porque Moore además de nuestro sistema de salud también describía los de Francia, Canadá, y otros paises desarrollados y que no se arriesgarían a que los cubanos vieran esos lujosos hospitales y que los médicos ganaban más que los nuestros. Sin embargo yo misma escribí un comentario en Cubasi con fragmentos del material antes de que lo pusieran por la TV cubana (en la mesa redonda) y después también se exhibió en los cines detodas las provincias.
Estoy segura que en cuanto la TV cubana tenga ¿qué invadimos ahora? también lo pondrá en la pantalla chica simplemente porque no existirá un cubano (viva donde viva) que no reconozca que en esta pequeña isla subdesarrollada sus habitantes disfrutan de todas las cosas buenas (salvando las diferencias) que tienen naciones europeas del primer mundo y que Moore en este su último filme intenta "robar" para Estados Unidos.
Quién puede negar que en Cuba la universidad es gratuita, que las mujeres ganan igual que los hombres, que la mujer tiene derecho al aborto y a tener los hijos que desee, que el sistema carcelario nuestro también se rige bajo el principio de la rehabilitación y después de la reinserción de los presos a la sociedad, que los cubanos también tenemos vacaciones pagadas, que nuestra licencia de maternidad es mucho más larga que la de los italianos, y que el cuidado de la madre y su bebé son lo más importante desde los primeros meses de embarazo.
Claro que también tenemos problemas, pero esos derechos que acabo de mencionar los tenemos los cubanos ganado hace muchos años.
 
 
#7 Lucía 30-06-2016 08:57
LGB
Te e avisare cuando lo pongan en la TV cubana. Muchas de las cosas que Michael Moore se fue a robar a europa son realidad en cuba desde hace mucho rato a pesar de ser un pequeño bloqueado por la superpoderosa potencia.Creo que si en este documental moore no visito cuba fue porque ya lo habia hecho en sicko.
 
 
#6 Aragorn 30-06-2016 08:38
La parte que mas me impacto y con la cual aun sufro es con el Sistema penitenciario de Noruega.
 

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