lunes, 24 septiembre 2018, 02:03
Miércoles, 22 Junio 2016 04:28

DE CUBA, SU GENTE: Consecuencias del celibato

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Pues sí, estoy de celibato. Pues sí, lo disfruto. El recorrer incesante de energía en mi cuerpo, la juventud buscando alguna salida, siempre presta. Pero en espera.


Lo único que no disfruto es pasar los días festivos sola. (Cuando una está soltera, los días festivos duran mucho más de 24 horas).


Así que acepté la invitación de mi amiga de la infancia y su actual novio para ir a pasar el Día de los Padres con sus cuñados, que estaban recién llegados de Alaska y se habían comprado una casa nueva en Miramar.


Allá fuimos mi amiga de la infancia, su novio y yo, a la casa de Miramar de sus cuñados. Mi amiga en tacones, medias de encaje beige, vestido rojo y cartera verde, no porque intentara una estética determinada, sino porque combinó todas sus prendas más nuevas. Su novio, en su conjunto, incluyó unos audífonos amarillos del tamaño de tortillas sobre su cabeza.


Ambos querían dar la mejor de las imágenes; hacía mucho que no veían a sus cuñados. Quién hubiera dicho que esto era importante para ellos, pensé mientras admiraba mi short y mi blusilla de quien-sale-de-la-casa-por-cinco-minutos.


Estuvimos buen tiempo en la entrada de la casa… sin saber cómo entrar. Había un jardín inmenso y una verja doble, pero ningún timbre. Llamamos a los móviles de los cuñados, que cuando nos vieron, nos explicaron que la verja era la última tecnología que había en el mundo, que ellos la habían programado para que reconociera nuestros rasgos faciales, así que lo único que teníamos que hacer era pegar por medio segundo nuestras caras a la reja.


—¡Ah, qué pena! —dijo mi amiga de la infancia, tapándose el rostro.


Entonces los cuñados nos hablaron de Alaska.


—Un frío de los mil demonios, no se ve una sola persona en la calle en invierno; eso sí, te pagan muy bien; el estilo de vida es muy alto —nos dijeron.


También mencionaron que habían ahorrado y que ahora podrían vivir en Cuba con todo lo bueno de un país y del otro. (Según ellos, el mejunje ese incluía el clima de Cuba y la tecnología de Alaska).


Antes de empezar a comer, mi amiga de la infancia y yo quisimos entrar al baño para lavarnos las manos. Pero no vimos el interruptor de la luz. Nos quedamos entonces un tanto meditativas… hasta que se me ocurrió sacar una linterna que tengo como aplicación en el móvil.


Entonces los cuñados entraron al baño... para ayudarnos, dijeron. Nos explicaron que las luces eran de última tecnología, que se encendían con un par de palmadas. Y ya de paso, que el baño se descargaba solo cuando uno se alejaba par de metros de la taza. Y que para cuando nos laváramos las manos, tenían un papel especial para secarnos que no se desintegraba con el roce de las manos húmedas.


—¡Ah, qué pena! —murmuraba mi amiga de la infancia, cubriéndose el rostro.


Nos sentamos a comer. Los cuñados nos sirvieron unos platos de comida de última línea; según ellos propios, de la Alta Cocina, que era comida hecha con hidrógeno o algo así. El caso es que eran unos cuadros minúsculos de los que salía un humo blanco.


Entonces a mi amiga de la infancia se le ocurrió decir —en mi opinión, sin que viniera al tema— que sus cuñados eran la antítesis mía, porque ellos vivían con lo último que tenía el mundo y yo me aferraba a tradiciones absurdas como la castidad y el celibato, que eran cosas del pasado.


Ahí mismo se armó el acabóse. Que por qué era yo célibe. Que si los hombres, que si lo que me estaba perdiendo, que si la gloria, el señor y las mil vírgenes y el cielo prometido. Que cuáles eran mis por qués. En fin, el mar.


Yo no respondía demasiado. Todo el tiempo del cuestionario modalidad Santa Inquisición tenía una sola idea en la cabeza. Por más que trataba de esquivarla, venía a mí, persistía. Estaba yo como niña golosa que intenta no comerse el caramelo… hasta que no pude más:


Di par de palmadas fuertes, que resonaron con eco en el comedor.


Todos se quedaron en silencio. Las luces del comedor se apagaron automáticamente, lo que prueba cómo estaba de bien equipada tecnológicamente esa casa.


Me levanté, encendí la aplicación de mi móvil e iluminé las caras anonadadas de los cuatro comensales.


—Tengo hambre —le dije a mi amiga—, ¿salimos a comer una pizza?

Visto 8602 veces Modificado por última vez en Martes, 28 Junio 2016 13:12

Cuando me senté en el taxi, el chofer me dijo: ¿a dónde? Entonces le expliqué mi proyecto del día: viajar por realidades desiguales —discrepantes— de la ciudad, sentir que estaba viviendo distintos contextos al mismo tiempo, como si poseyera el don de la ubicuidad.

Me gustaría tener el don de la ubicuidad. Pero claro, no soy un dios de la mitología griega —si acaso mi nombre de pila proviene de ahí— ni tengo los poderes de la Bella en la saga Twilight.

El otro día fui a la Fototeca de Cuba. Es algo que acostumbro a hacer, parte indispensable de mis devaneos por la ciudad.

Estábamos comiendo en mi casa: congrí, carne con papas y platanitos fritos. Hablábamos de El señor de las moscas, la novela de William Golding.

Comentarios  

 
#40 Aracely 09-12-2016 10:53
Me gustó la salida que tuviste, en tu lugar hubiera hecho lo mismo. Leo a menudo lo que escribes (aunque con retraso), y me gusta, te felicito por ello.
 
 
#39 Mariña 24-08-2016 08:31
Saludos, estimada Diana ,no entendí el mensaje que intencionastes darnos con este escrito , de la misma forma que prefieres estar en celibato y no desearías ser cuestionada ,debes entender y comprender los gustos de los que te rodean ,ya sea los de estos extravagantes parientes de TU AMIGA DE LA INFANCIA que son felices gastando un capital ,lo mas malo que tenemos los cubanos es que no interiorizamos el termino medio de los eventos , si bien no llegamos ,en otras nos pasamos completamente .Existen tantas cosas IMPORTANTES en este mundo ,que me gustaría preguntarte como dice el genial TALADRIT ,saque usted sus propias conclusiones ,respeta para que seas respetada
Muchas gracias ............
 
 
#38 L@ + F@shion 20-07-2016 11:32
Hola diana prudencia es la palabra solo que tu querias comida de verdad y dejar detrás el palabreo que solo llevaba consigo reclamos y reproches....cl aro cubana de pura sepa arroz, frijoles, carne de cerdo asada, yuca y un buen mojito, si esto no está en la mesa para que toda esa técnología...ja jaja
 
 
#37 Javier 27-06-2016 15:21
Hace algún tiempo (menos del que hubiese deseado) descubrí la columna suya. Fue por mera curiosidad que la comencé a leer, mi madre se llama igual usted. Desde entonces, disfruto placenteramente de lo que escribes. En tus palabras se denota humildad, sinceridad y compromiso. No creo que veas tus historias como un fenómeno a narrar para contar algo, sino como un pedazo de historia que debemos compartir. Haz echo tuyo el compromiso de hacernos cómplice de los detalles de la vida que por momentos se nos escapan….gracia s.
 
 
#36 Roberto.R 27-06-2016 14:57
Diana Castaños, aqui tienes dos temas muy sociales: el primero según escribes la opulencia rancia, que pal que la tenga que la disfrute, nada es malo/bueno y el segundo decia mi abuela que cada cual hace con su cielo un tambor de música según convenga.
Hay que respetar los derechos y decisiones en todo, siempre mo hieras al prójimo.
 
 
#35 yaima ulacia ortiz 27-06-2016 13:59
excelente, no se porque siempre se quiere hacer algo tan grande de las decisiones de los demás en cuanto a si mantienen relaciones sexuales o no cuando eso es algo tan personal
 
 
#34 myke 27-06-2016 09:13
Diana, gracias a ti...y Alfredo habló por muchos, porque entiendo que todos quieren una ¨Diana¨para sí...salu2
 
 
#33 r@f@ 25-06-2016 10:51
no diana, las gracias te la damos nosostros a ti, por tu talento, por tu entrega, por la forma de decir las cosas, por fomentar la polémica sana y por ponernos a pensar, por todas estas cosas te reitero las gracias.
 
 
#32 Jen 24-06-2016 16:12
Un artículo genial, las personas tienen la mala costumbre de cuestionar las decisiones de las personas, creyéndose superiores ya sea en lo material como en la forma de vivir la vida. Muy entretenido y muy instructivo.
 
 
#31 yenny 24-06-2016 16:10
yo estaba pensando, a Diana para mi gusto solo le falta aparecer por los comentarios con alguna letra al menos... y ya estás aquí!!! Que grandee..
 

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