viernes, 17 agosto 2018, 19:13
Martes, 14 Junio 2016 06:00

Reunionismo: Que levanten la mano los que están de acuerdo

Escrito por  Vladia Rubio/CubaSí
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Si con cada reunión que se hace en esta Isla engordara nuestro Producto Interno Bruto, ya estuviéramos entre las diez naciones más desarrolladas del planeta.


Pero, aunque no lo estamos, sí es una verdad más grande que un templo que esta tierra caribeña es prolífica y altamente destacada en eso de convocar reuniones.

Quien desee comprender de un modo gráfico la teoría de los fractales, no tiene más que ponerse a observar el modo que aquí se multiplican esas citaciones.

Es usual que los directivos convocados a una reunión, la repitan luego con sus subordinados inmediatos, y estos, a su vez, la reeditan con aquellos bajo su responsabilidad. Así, estos encuentros se van multiplicando de manera exponencial y, como el marabú, a lo largo y ancho de esta geografía insular.

Es de lamentar que no pocas de esas reuniones son absolutamente innecesarias. Las más de las veces tienen por fin tratar de evidenciar cuánto trabaja el jefe. Conozco al menos uno a quien estuve llamando para fines periodísticos durante dos meses, casi diariamente, y su secretaria —esa casta de la que tanto habría que escribir— ni una vez dejó de informarme —qué falta de creatividad— que el jefe estaba reunido.

Como nos hicimos amiguitas, ella me explicaba, de modo muy amable y servicial, que, o estaba reunido preparando la visita de la Contraloría, o con los contralores, o analizando con sus subalternos los resultados de ese control, o controlando el cumplimiento de lo recomendado por el control, o…

Se hacen reuniones para preparar reuniones, y luego para chequear cómo quedaron las reuniones previamente y con mucho esmero preparadas. Es una locura.

Y mientras esos sinsentido discurren, ¿cuántos no trabajan? Una vez escuché a alguien replicar a la queja por las tantas reuniones que convocaba: «Yo lo siento si interfiere tu trabajo, pero ese es el mío: reunirme y controlar. Por eso me pagan, mi hermano».

No creo que exista un solo calificador de cargo en este país donde se recoja el hacer reuniones como contenido de trabajo de un puesto laboral.  

Esas son tergiversaciones, torceduras que, con buena o mala intención, igual se han ido abriendo paso por el panorama laboral cubano. Claro, es más cómodo reunirse en el aire acondicionado de la oficina, café y merienda incluidos, con los jefes de brigada del taller, que ir al taller a comprobar in situ cómo van las cosas.

Pero allí hay calor, la guayabera podría mancharse de grasa o de algún tizne, hay tremendo ruido, y no la musiquita almibarada de Radio Enciclopedia y, para colmo, va y a Fulano se le ocurre volver a caerle con lo del techo de la casa que se le está cayendo, o a Mengano irle arriba con la tiñosa de la pieza importada que no acaba de llegar. Mejor citar a una reunión para explicar a todos los compañeros cómo va la cosa con la importación de la dichosa pieza.

Es probable que el convocante no se haya interesado por hacer una simple llamada telefónica para enterarse en verdad de qué está pasando con el asunto, pero en su reunión no faltará una larga y encendida parrafada sobre los obstáculos que impone el bloqueo.

Ese, sin duda, es una innegable barrera, pero a veces son más altos y nocivos los bloqueos impuestos desde dentro por la incapacidad o por no querer esforzarse ni un tantico así.

Desde hace mucho, el correo electrónico es una valiosa vía de comunicación, valiosa y ahorrativa. Cuántas reuniones podrían haberse evitado si se echara mano al correo para trasladar indicaciones, informaciones y otros «ones».

Pero como una buena parte de los convocantes a reuniones no son nativos digitales o no se han alfabetizado digitalmente con la eficacia que hace falta, desconfían de la efectividad de esa alternativa.

Son los mismos que nunca han echado mano a la calculadora para enterarse de cuánto tiempo y dinero pierde el país y pierde cada persona con esas citaciones. Y si se trata de reuniones en que sus asistentes deben trasladarse desde otras provincias, albergarse, ser transportados y alimentados durante los dos o tres días que duren esos encuentros, entonces, apaga y vamos.

Más de una vez se ha insistido aquí en que lo decisivo son los resultados, no los esfuerzos, ¡y mucho menos las reuniones! Pero pareciera que en esta y otras cuestiones la hipoacusia o la total sordera siguen haciendo de las suyas.

Leo, pregunto, y confirmo que desde hace décadas el reunionismo se nos ha vuelto endémico junto a males adjuntos como: el que da la reunión para solo escucharse a sí mismo, sin importarle lo que otros piensen o digan; órdenes del día abundantes en regaños, advertencias, alertas, muy pocas para felicitar o estimular.

¿Cuántas reuniones se están haciendo hoy, ahora mismo? Ojalá pudieran contabilizarse, y no serían pocos los espantados. De todos modos, aunque ha echado profundas y malignas raíces, no creo que se trate de un mal asentado en la silla turca para siempre y sin remedio.

Cuando la economía se ajuste realmente el cinturón buscando eficiencia, tanta reunión inútil será chapeada como el marabú.

Visto 12530 veces Modificado por última vez en Sábado, 09 Julio 2016 08:44

Comentarios  

 
#39 pili 13-02-2017 12:53
Vladia, hoy leo este artículo, aunque tiene fecha del 2016, en él has tocado un tema altamente escabroso pero verdadero.... Y voy hacer una historia real: trabajé hace un tiempo con una empresa 100 % extranjera y puedo decirte que aquellos NO SOPORTAN las reuniones y no entienden porqué nosotros los cubanos tenemos que reunirnos tanto y ni qué decirte que son altamente eficientes y tienen todo al dia.... llegábamos a las 6.45 am, los que teníamos responsabilidad , había que caminar la planta en toda su extensión y a las 7 am teníamos un contacto con el Jefe extranjero de 10 minutos, ahí en ese lapso de tiempo los que asistíamos teníamos que decir qué problemas había en la planta y cómo lo híbamos a solucionar y pobre del que mintiera porque él habia recorrido todo a las 06.30 am y se lo sabía del pi al pa, ¿qué te parece?........ . y puedo asegurarte que cumplíamos el plan de producción todos los meses.......... .... no existía: Consejo de Dirección (y pobre del que violara algo), ni comité de expertos (el que no servía lo enviaban para la empleadora), ni comite de prevención y control (pobre del que le faltara algo), ni comite de seguridad y salud, (y pobre del que no usara los medios individuales de protección), ni comité de calidad (y pobre del que no cumpliera con las ISOS), ¿cómo lo lograban?: con exigencia diaria de un buen trabajo y con calidad certificada de los laboratorios donde se analizaban los productos...... ....
 
 
#38 Yasemin Herrera 13-02-2017 10:30
Un buen tema puesto a debate, asi mismo es deberiamos reunirnos menos y trabajar más. Al final los JEFES son los que adoran las reuniones y los SUBORDINADOS las detestan.
 
 
#37 elvira guilarte 10-10-2016 06:50
A todos los narcisistas que les gusta escuchaaaaaaaaa se y asumir poooooosessss de idiotas e incapaces, les encantan las reuniones. Pues en ellas se exhiben como pavorreales, estrenan camisitas nuevas, agenditas nuevas, portafolios nuevos,boligraf os nuevos que se los regalo una de sus amada-amantes. Sueltan su berborrea, toman cafe NO MEZCLADO del que se reserva para la OFICINA DEL DIRECTOR O PARA BRINDARLE A LA VISITA DE ALTO NIVEL QUE VIENE DE LA PROVINCIA O DEL MINISTERIO. Donde planes inflados, promesas y mentiras se daran cita y habran sonrisitas y niradas seductoras y complices, hacia la o el funcionario de ojos claros y pensamientos turbios- Al final no resolveran absolutamente nada, pero fue un dia muy productivo, a fin de cuentas un dia menos para que llegue el viernes, dia magico, al fiiiiinnn puedo irme al medio dia despues de almuerzo, a resolver asuntos pendientes de cama, porque el sabado y el domingo no le puedo meter el embuste a mi esposa de que estaba en una REUNION EN LA PROVINCIA. JAJAJJAJAJAJAJA JAJAJAJA. Siempre diciendo verdades que nadie quiere escuchar. Asi las cosas. LO DIJO SOSA CAUSTICA.
 
 
#36 Bryan 08-07-2016 16:41
Me ha encantado este artículo, me pregunto si Raul ya lo leyó y lo mando a discutir como nuevo lineamiento del partido a los 168 municipios y areas aledañas.
 
 
#35 Paulina Hernàndez M 23-06-2016 10:33
Reunionismo es para mì sinònimo de ineficiencia e incapacidad para dirigir. Considero que sus causas fundamentales estàn dadas por una ineficiente planificaciòn del trabajo y falta de mètodos de control adecuados. La causa fundamental hay que buscarla en las dificultades en que persisten en la polìtica de cuadro que no garantiza una adecuada selecciòn y capacitaciòn de cuadros. Conozco jefes que el ùnico sistema de control que utilizan son las reuniones, consejillos, puestos de mando, son jefes por encargos, digo yo, no se vinculan con los trabajadores, no comprueban personalmente sus orientaciones y por tanto no cuentan con una informaciòn confiable que les permita ir regulando los procesos. Este fenòmeno es cierto que ya es bastante viejo, pero lo peor es que comienza por los OACE y termina en los centros de trabajos. El ùnico modo de combatir y eliminar este fenòmeno es haciendo que cada organismo efectue los controles en los lugares donde se ejecutan los procesos y no desde una oficina donde solo puede evaluar informes que han recibido en estas reuniones y por tanto la desinformación sigue subiendo y las ineficiencias siguen acumulàndose. He oìdo el criterio de muchas direcciones en Santiago de cuba y en Camagûey con respecto a esa forma de control directa que emplea Expòsito en la calle, en los centros de trabajos y en las instituciones, igualmente Tapia en Camagûey y esto les ha permitido poder actuar sobre problemas acumulado por muchos años. Es hora que este asunto lo enfrentemos con demostraciones pràcticas en la propia labor que desempeña cada cuadro de cada nivel.
 
 
#34 coco 18-06-2016 11:29
Se está convocando a una reunión con los factores para revisar el tema de la gran cantidad de reuniones que se están haciendo y los acuerdos para disminuir las mismas serán chequeados diariamente a las 07:00 AM con la participación de todos los implicados, no puede faltar nadie, Ah! y semanalmente se hará un consejillo donde informarán qué se ha hecho por parte de los Jefes de Brigada para disminuir el reunionismo en cada área, pues hay que CONTROLAR el cumplimiento de las orientaciones para saber en qué nivel de ejecución están....se repite indefinidamente sobre cualquier "tema de moda" en el centro laboral, también puedo parafrasear a la periodista cubana Soledad Cruz que dijo "...si nos amáramos más y nos reuniéramos menos, hace tiempo ya habríamos salido del subdesarrollo.. ." Saquen ustedes sus propias conclusiones (en nombre de Taladrid) saludos
 
 
#33 Yoelexys Figueroa 17-06-2016 00:23
Comparto su criterio, me agrada cuando dice que cuando se percaten y se decidan eliminar ese vicio sera chapeado como el marabu. Que desencanto, porque mire que queda marabu por chapear en Cuba todavia.
 
 
#32 Roberto.R 16-06-2016 10:33
Es muy común, y es un comportamiento evasivo, acordar por unanimidad en las reuniones,
Las reuniones por lo general no resuelven nada, porque todo sigue igual.
 
 
#31 rodolfo parra 16-06-2016 08:36
Excelente trabajo y los comentarios que se han aportado. Debiera ser un tema que se le diera seguimiento, para ver si se logra comprender la necesidad de revisar nuestros métodos de dirección, especialmente la tendencia de inscribir en normas jurídicas reuniones, convirtiéndolas en obligatorias, a pesar que los objetivos que se persiguen pueden lograrse con otras herramientas y métodos....
 
 
#30 marta perez 15-06-2016 15:42
Buenísimo este artículo, hojalá lo lean todos los que les hace falta que tomen conciencia al respecto, pues yo estoy encontra de las reuniones, si nos reunieramos menos tal vez estubieramos un poquito mejor.
 

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