sábado, 23 junio 2018, 10:02
Viernes, 27 Mayo 2016 12:16

EN CARTELERA: Éxtasis, por Teatro Buendía

Escrito por  Yuris Nórido / CubaSí
Flora Lauten en Extasis Flora Lauten en Extasis Fotos: Del autor

Teatro Buendía presenta este fin de semana en su sede de Nuevo Vedado las últimas funciones de su más reciente estreno: Éxtasis, un espectáculo dirigido por Flora Lauten y Eduardo Manet.


Los seguidores de la compañía, uno de los puntales del panorama escénico nacional, están de plácemes: la puesta marca una nueva etapa creativa de la agrupación y el regreso a las tablas de su directora Flora Lauten, en su rol de actriz.


Lauten encarna a una de las más apasionantes figuras de la iglesia y la literatura: la madre Teresa de Jesús (1515-1582), quién —como apunta uno de los personajes en el montaje— a estas alturas sigue siendo polémica.


La actriz va más allá de una interpretación lírica y canónica. No es la santa (suficientemente recreada por piadosas obras eclesiásticas y seculares); sino más bien la mujer, criatura matizada por las dudas y la vocación, cuerpo en trance, ejemplo de entereza ante la adversidad y el prejuicio.


Los textos de Raquel Carrió, Eduardo Manet y la propia Lauten jerarquizan hitos en la vida de la célebre mística, sin pretender hacer un recuento biográfico. Hay mucha poesía, que dialoga sin fórceps con nuestra cotidianidad (cambian las circunstancias, pero el hombre tiene ante sí retos eternos).


La puesta en escena rehúye de barroquismos: se va a las esencias, todo está puesto en función del itinerario (sentimental, místico, intelectual) de la protagonista. Pero sencillez no es sinónimo de ligereza: hay una densidad de fondo, una enjundia que otorga solemnidad y nervio a cada escena… sin que nunca llegue a resultar atorrante.


Alguna que otra vez asoma cierto didactismo, sobre todo a la hora de especificar fechas y acontecimientos, pero en sentido general no se compromete la línea narrativa.


Aplausos para los intérpretes que acompañan a Flora Lauten en esta entrega: no hay resquicios ni puntos muertos en sus desempeños. Pero este es, sobre todo, el ejercicio de una actriz consagrada: la imagen y la voz de Flora en los monólogos emocionan por su fuerza y por su verdad. Será (ya es) un hito.


Éxtasis pudiera parecer acto de fe, concretado más allá de la dimensión puramente religiosa; y deviene, también, testimonio de la más fecunda humanidad.

Modificado por última vez en Lunes, 30 Mayo 2016 08:32

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