domingo, 17 febrero 2019, 04:36
Miércoles, 25 Mayo 2016 08:23

CRÓNICA: Aprendiendo a hacer cine

Escrito por  Javier Tamayo, estudiante de Periodismo

Imagínense por un momento que quieren hacer un proyecto audiovisual, algo corto y sencillo. Piensen en una idea… ya tengo la mía: voy a hacer un cortometraje de ficción basado en un cuento de Pablo de la Torriente Brau, titulado: Una tragedia en el mar. Bien, ya tengo el argumento y en mi casa redacté el guion con una versión pirateada del programa Final Draft.


Ahora voy a filmar. Tengo una cámara de ocho megapíxeles que hace muy buenas fotos, pero… eso no me sirve, a no ser que quiera hacer un video casero para mostrárselo a mis padres. Tengo aspiraciones mayores, quiero llevar mi obra a un concurso, ¡a un festival!


Llamo a un amigo, él sabe de esto más que yo.


—¿Dónde puedo conseguir una cámara para filmar un cortometraje…y cuánto cuesta? –le pregunto.


Me dictó varios números y me dijo que llamara, que él no se acordaba de los precios. En cuanto le cuelgo, marco el primero.


—Buenas, quisiera saber ¿cuál es el precio de alquiler de una cámara? –pregunto a quien atiende al teléfono.


—Dependiendo de la cámara y de los días que vayas a filmar. La cámara más barata está por los 50 al día. –me responde.


—¿En moneda nacional? –digo inocentemente.


—No, en CUC. –contesta.


—Está bien, gracias. –digo y rápidamente cuelgo.


Se ha frustrado totalmente mi idea de hacer un videíto de 15 minutos. ¿Qué pasaría si quisiera hacer un largometraje? –reflexiono.


Llamo otra vez a mi amigo, tal vez él sepa alguna alternativa más económica para este asunto.


—Oye, soy yo otra vez, acabo de llamar al número que me diste y me dijeron que una cámara cuesta 50 cuc al día.


—Claro, y está barata –respondió muy seguro.


—¿Pero cómo se paga eso? –le pregunto.


—Tienes que ganarte una beca de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) o presentar tu proyecto cinematográfico a las asociaciones Martin Luther King o a Ludwing de Cuba y en La muestra Joven ICAIC apoyan este tipo de ideas.


—Ño, ya se empieza a complicar esto –le respondo con tono de derrotado.


— ¿Qué pensabas, que esto era fácil? –me dice. —Si quieres puedo ayudarte con la fotografía, tengo una cámara que te pude servir. De todos modos te faltaría el luminotécnico que cuesta alrededor de 50 CUC al día; el sonidista serían otros 50 CUC y el editor no menos de 400 CUC por todo el trabajo.


Acepto su propuesta, me sentía más entusiasmado al saber que por lo menos había vencido una parte y que estaba aprendiendo a hacer cine en Cuba.


Nos sentamos a planificar el costo total del corto. Mi amigo me dice: — Hay que pagarle a los actores mínimo 10 CUC al día o buscar a un amigo que no sabe nada de dramaturgia para que haga el paripé –asiento con la cabeza–. En cualquier otra producción se compran víveres indispensables como: agua y merienda, que obviamente en tu producción no va a haber. Lo normal sería que se pagara el costo del transporte del personal y de los equipos pero eso también no los vamos a quitar de encima.


Al final decidimos hacer cine de aficionado, utilizando remedios caseros. Para las luces tomamos varias lámparas de luz fría y las conectamos a la pared, junto con otras lamparitas de luz LED que tienen nuestros padres para los apagones. El sonido lo solucionamos con una grabadora de mano. Los actores estuvieron todo el tiempo cerca de mi casa, tres de mis amigos del barrio que enseguida dijeron que sí.


Solo falta buscar locaciones y empezar a filmar. Ahora sí parece que vamos a hacer el corto. Poco a poco se fueron incorporando más personas al equipo. Una amiga nos sirvió de asistente de dirección y su hermano de luminotécnico.


Edité en mi pobre computadora, visionado el proyecto en cámara lenta mientras se bloqueaba cada dos segundos.


Este proceso duró más de lo que dura leer esta crónica. Trabajar gratis equivale depender del tiempo de los demás y eso puede ser agotador. En este viaje del experimento audiovisual supe que este es un trabajo de equipo en el que hice más amigos que dinero. Todo lo que parecía un juego de roles se convirtió en un cortometraje que presentamos en diferentes espacios.

Modificado por última vez en Lunes, 30 Mayo 2016 07:34

Comentarios  

 
#1 Jen 27-05-2016 09:12
Muy interesante artículo, Javier, es complicado hacer cine pero siempre se puede contar con el apoyo de amigos y familia...
 

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