miércoles, 26 septiembre 2018, 10:37
Miércoles, 11 Mayo 2016 06:58

DE CUBA, SU GENTE: Lo mezquino, lo triste, lo desgraciado de una garganta

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
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Se llama Yoicy y es una mulata de ojos verdes, de unos veinte años.


La conocí en Santa María, a la orilla del mar. Se le había zafado su bikini —minúsculo— y me pidió, con el decoro simulado que suele ofrecérsele a desconocidos, que le ayudara a hacerse un nudo bien recio en su trusa para poder seguir disfrutando de la playa.


Me comentó —sin que viniera a tema—, señalando a un grupo de hombres que se acercaban a la orilla con cervezas, que «las personas de raza negra a menudo parecían animales migratorios porque se desplazaban muchas cuadras por cualquier tipo de bebida».


Del shock ante su comentario, quedó mi mano de alguna manera atrapada en el nudo de su bikini. Yoicy, para nada reprimida, se presentó a sí misma.


Me contó que su madre era blanca y que la había «atrasado» con el padre, que era mulato. Que ella nunca había tenido un novio de color, ni siquiera un novio cubano. Que su primero se llamó Iván Ivanovich y que era de Stávropol, Rusia. Con él viajó a Egipto y Ucrania, y en Egipto, por cierto, se había dado cuenta de que las famosas pirámides estaban sobrevaloradas.


—Un montón de piedras y mucho polvo —determinó—. Nada más. Maravilla del mundo ni maravilla del mundo…


Me confesó, sin la reticencia que pudiera esperarse ante una total extraña, que su segundo novio, que todavía mantiene, suele llevarla los domingos a Viñales, y que allí sobrevuelan los mogotes con una avioneta, de la cual se tiran con paracaídas.


—¿Has hecho paracaidismo? —me pregunta casi al azar.


—No —articulo; y ya casi logro sacar mis dedos del nudo de su bikini.


—¡Es algo incomparable! —mantiene Yoicy—; tienes que amarrarte bien el pelo y cerrar bien la mandíbula, claro…, pero una vez que lo haces, pierdes todo atisbo de hipocresía social y te vuelves muy sincera.


Termino de ayudarla a hacerse el nudo en su trusa. Presta y con la destemplanza que al parecer la caracteriza, Yoicy dice que va a buscarse una cerveza. Sin mirarme apenas, y sin despedidas que le contradigan su carácter, se lleva sus ojos verdes y su liviandad a otra parte.

Visto 9479 veces Modificado por última vez en Viernes, 13 Mayo 2016 10:45

La conocí en la cola del policlínico. (Yo estaba ahí por una posible epicondinitis, un dolor en el antebrazo que me da cuando escribo compulsivamente).

Le dicen El Tufo pero se llama Tomás y es un muchacho multifacético de 22 años. Para colmo de sus suertes, hermoso.

Se llama Yisel, tiene 17 años y desde hace dos días vive escondida en el Centro Dulce María Loynaz, en 17 y E, en el Vedado.

Se llama María, tiene 28 años y para entrevistarla voy hasta su trabajo, en un hotel cuyo nombre es mejor no mencionar, en Varadero.

Su nombre de trabajo es Maia y tiene 22 años. Se inclina en la bañera del Café Fortuna Joe, en Playa, y deja ver sus muslos, torneados por el sol y las labores propias de la precariedad de su casa, en Cacarajícara.

Lo conocí hace quince años, en el IPVCE Vladimir Ilich Lenin. Llegué a verlo, primero, a flor de tierra: el muchacho que se quedaba leyendo La Ilíada cuando los demás iban a bailar...

Se llama Adriano y tiene 19 años. No le importa que yo sea mayor que él, ni las canas incipientes, ni el jardín de hojas secas de mi casa; no le huye a las responsabilidades.

Se llama Benny y tiene la poca tradicional dicha de, con 24 años, vivir solo en una casa de cuatro cuartos y tres baños en lo más céntrico del Vedado.

Se llama Pucha y tiene 29 años, pero parece, al menos, veinte años mayor. No trabaja porque su padre tiene cataratas.

Se llama Luisa. Tiene 49 y me invita a comer. Mientras hablamos, me cuenta de cuando tenía 13 años y le enseñaba las teticas a los hombres del barrio por dulces y regalos.

Se llama Ernesto y tiene 30 años recién cumplidos. El 14 de Febrero me lo encontré en una esquina del Complejo Morro-Cabaña, fumando compulsivamente.

A principios de este año, los pocos amigos que aún quedaban en Cuba se fueron. Me dejaron caminando, sin agua y a pie, monte arriba y a campo abierto, buscando en vano voces de gloria y de triunfo.

El destino amoroso de Paulina comienza fortuito como una travesura de mozuela: Unas niñas de Palma Soriano juegan a escoger sus casas entre fotos de revistas.

Su nombre era Ru y era bella como mi madre. Piel tersa; blanca y cuidada. Daba gusto verla. Con su vestido de Yumari González y sus piernas de ciclista. La prima Ru de las fotografías.

Bertica se maquilla, coqueta. Se esmera porque siente que se le ha perdido un hombre. No quiere quedarse temblando; no quiere comerse el polvo de su dolor; extraviarse en el llanto de su propia sombra.

Las niñas de Hoyo Perdido usan, invariablemente, unos peinados muy sofisticados, con trenzas entretejidas de su propio pelo en adorno.

El excremento de puerco baja por unas tuberías y mi prima Dania, con una escoba, lo empuja hasta un pozo.

Lili me da un beso en la mejilla para despertarme. Las gélidas luces de la noche la iluminan lo suficiente como para adivinar, por la urgencia y cohesión de sus movimientos, que está despierta hace un rato.

Comentarios  

 
#22 haydee 16-11-2016 13:28
evidentemente nadie se percató del mensaje que encierra el articulo, ella le pide que le anude la trusa y al final la muchacha ni gracias le dió, solo habló y habló de los novios y los viajes y boberias que no tienen ningun sentido, la chica lo que tiene es un teni en la cabeza.
 
 
#21 shelly 23-09-2016 13:42
siempre leo tus cronicas, articulos, escritos no se como definirlos y cada vez mas me parecen que son super cinematografico s, no has valorado esa posibilidad, deberias pensarlo
 
 
#20 Ingri 20-07-2016 14:23
Odio cunado un extraño se tomar el tiempo de contarme cosas que no necesito saber(por escribirlo de manera educada)
 
 
#19 r@f@ 16-05-2016 09:31
soy, ¿tú te has leídos los priemros artículos de la sección? estoy seguro que no, de lo contrario no hablarías tanta cháchara.
 
 
#18 Soy 13-05-2016 14:57
En esta sección rara vez, se ve la vida de una persona, por ejemplo alguna joven que se levanta temprano, deja sus niños en el circulo o la escuela y se va a trabajar y al volver hace los mandados y maravillas para poner algo en la mesa, parece que esa es una historia aburrida. Al parecer en Cuba, todas las jovenes son Jineteras, racistas y además no tienen nada en la cabeza.
 
 
#17 notengo 13-05-2016 12:04
¿Cuál es el mensaje?
 
 
#16 dcc 13-05-2016 08:30
Me quede entusiasmada con la historia yo pense que seguía.
 
 
#15 Nelson Grasso 12-05-2016 16:39
Buenas Tardes. Aprovecho para invitarlos a todos a conocer las buenas noticias que nos trae el sitio bajo el siguiente link: buenasnoticias. cubava.cu En él encontrará muy buenas noticias para todos.
 
 
#14 jorge el curioso 12-05-2016 16:12
Un saludo a la Castaños....y evidentemente tengo que revisarme...me he sorprendido al saberme que no soy del tipo que puede anudar un bikini...ni grande ni pequeño....es que nadie me lo ha pedido...que mala suerte...
 
 
#13 jorge el curioso 12-05-2016 16:08
Un saludo a la Castaños....y evidentemente tengo que revisarme...me he sorprendido al saberme que no soy del tipo que puede anudar un bikini...ni grande ni pequeño....es que nadie me lo ha pedido...que mala suerte...
 

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