martes, 25 septiembre 2018, 16:59
Viernes, 06 Mayo 2016 00:02

MIRAR(NOS): Equivocarse viene antes del éxito

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
Valora este artículo
(6 votos)

Tengo unas pocas certezas; algunas pocas, después de todo, son, en medio del caos, privilegio.

 

Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos.

Paulo Coelho

 



Tengo unas pocas certezas, algunas pocas después de todo son en medio del caos privilegio. No espero persuadir a nadie, los viernes tampoco mis lectores están para cantaletas absurdas ni regaños o pleitos.

 

Pero me gustaría llenarme de valor para exhortar a todos aquellos que piensan mucho. Los que pierden más de sesenta segundos dando vueltas a un asunto y se ponen a recalar en experiencias anteriores para no tropezar de nuevo con alguna piedra, la misma u otra diferente de todos modos sería injustificable el traspiés y en mayor medida si los lleva al suelo.

Sin embargo, yo garantizo que equivocarse tiene sus ventajas no únicamente para las futuras generaciones. Equivocarse es absolutamente humano, tanto como respirar. Hay equívocos más caros que otros y al momento se es consciente del peso enorme de una culpa.

 

Aseguro que nadie tiene su conciencia completamente limpia porque alguna vez algo falló o se salió de nuestro pronóstico y superó las pobrísimas perspectivas doblando apuestas.

Dicen que las equivocaciones y las crisis son la manera que tiene la vida de enseñarnos a caminar por territorios que de otro modo nunca habríamos descubierto.

 

Con cierta regularidad decimos que hemos fracasado, cuando en realidad lo que hemos cometido son errores. El fracaso se suele utilizar para una persona que ya tiró la toalla y que no puede aprender o se niega a hacerlo.

Los triunfadores no son los que nunca se equivocan, sino los que lo intentan, y si no sale como esperaban, aprovechan el error como herramienta de aprendizaje. Entonces se ponen a aplicar lo aprendido e intentan otra cosa.

¿Por qué hay personas que ven oportunidades donde otros ven riesgos.

 

Cuánta gente hay que nació con limitaciones y que lejos de fracasar ha triunfado en la vida. No voy a mencionarlos a todos pero para ninguno fue fácil un comienzo. Gente admirable que supo pasar por alto las vallas, que supo madurar.

Ahora viene a mi mente el momento cuando García Márquez escribía Cien años de soledad. El casero había llamado varias veces para que pagaran la cuenta y la última vez su esposa le preguntó cuándo terminaría de escribir. El futuro premio Nobel respondió que en seis meses y hasta entonces ella sustentó la casa empeñando su palabra ante el arrendatario de la vivienda. Después todos saben lo que pasó.

El psiquiatra español Enrique Rojas, autor de más de veinte libros, decía sobre la madurez que para formar el carácter es necesario conocerse, dominarse, adaptarse y evolucionar a través del cambio. Ser realista y tener un proyecto, afrontar cualquier acontecimiento, responsabilizarnos de nuestros actos y no dar demasiada importancia a las cosas.

Hablaba también de romper nuestros límites mentales. Las barreras están en nuestra cabeza. Cuando nuestro pensamiento cambia, el mundo cambia con él y aumentan nuestras posibilidades.

El arte de equivocarse consiste en aprender de los errores y luego cerrar puertas, único modo de que se abran otras, aprender a morir al ayer, decía el especialista es la única forma de inventar el futuro.

Visto 2814 veces Modificado por última vez en Viernes, 06 Mayo 2016 11:49

Comentarios  

 
#8 shaky c.a 10-05-2016 11:58
Me gustaría contactar contigo Lin ya que al igual que tu estoy siguiendo hace algún tiempo La ley de Atracción y los poderes de la mente, tengo algunos materiales y quisiera intercambiar me puedes contactar en saludos
 
 
#7 Lin 09-05-2016 15:45
Simplemente maravilloso. Me encantó y con razón, solo en nuestras cabezas están las limitaciones. Eso va mucho con la línea de pensamiento que voy siguiendo hace un tiempo relacionado con el pensamiento positivo, la fuerza de los pensamientos y la Ley de la Atracción, y como eso condiciona el logro de nuestras metas y la felicidad. Gracias Liz.
 
 
#6 rosemary 08-05-2016 11:47
Estoy totalmente de acuerdo con el escritor. Creo que la vida esta llena de errores donde hay que aprender de ellos para no volverlos a cometer.
 
 
#5 chicho 06-05-2016 12:39
Dice un dicho: Equivocarse es de humanos, rectificar es de sabios...Muy relacionado con este artículo. Claro que para triunfar hay que darle para delante y detrás, izquierda y derecha, arriba y abajo...al final, si perseveras, encuentra el camino correcto, por lo general en una dirección intermedia...En la vida todo proceso tiene riesgos y oportunidades, saberlos distinguir, minimizando los primeros y maximizando los segundos, es la clave del exito...
 
 
#4 cacha 06-05-2016 11:52
eso mismo, de los errrores se aprende y muchisimo.siemp re le doy ese consejo a mi hija,cuando sale mal en algo tiene que estudiar con mas ahinco ese algo que hizo mal y vera que lo va a subsanar en la proxima.al igual con los tropiezos que nos damos en la vida.superarlos es la clave.
 
 
#3 Excelsor 06-05-2016 11:38
Interesante artículo Liz. Es una muestra para enseñarnos a valorar la importancia de nuestros errores y equivocaciones, como forma de triunfar en la vida aprendiendo de los malos pasos dados.
 
 
#2 krl 06-05-2016 11:20
Liz, muy realista tu columna de hoy. Yo por ejemplo soy de las que piensa mas de sesenta segundos cada asunto y lo único que logro es atormentar mi mente y acabar con mis neuronas, y no vale la pena... Es tan corta la vida, y tan llena de obstáculos, pero hay que enfrentarlos y ante los errores levantarnos, somos humanos y no estamos libres de ellos, pero hay que seguir, por nosotros, por los que nos rodean, por la vida, porque ni siquiera sabemos cuanto durará. Aprovecho para felicitar a todas las madres, tan merecedoras de amor por su lucha constante con los hijos y la vida.
 
 
#1 Inye 06-05-2016 08:57
Liz, de viernes en viernes me gustas más, eres como esa muchacha que uno observa por primera vez desde lejos y reconoce bonita, luego, a medida que te acercas, te deslumbra cada vez más, hasta quedar prendado completamente de su belleza.
Referente al tema de hoy, quizás debo ser uno de los más sabios de este mundo, pues solo vivo para cometer errores, por tanto mi aprendizaje y mi habilidad para caminar por territorios desconocidos lo supongo elevadísimo, en tanto continúo aprendiendo, y como un loco desesperado, ya a mis 40 años, persigo al éxito con tal furia, que espero poder algún día arrancarle una pizca para mi, y entonces, contrario a toda lógica y objetividad Freudiana, o Enriquediana, preferiré un poco de dicha y felicidad (entiéndase estado de satisfacción), en lugar de ser el hombre más sabio del universo.
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar