miércoles, 19 septiembre 2018, 07:33
Domingo, 08 Mayo 2016 06:00

Esperando ser madre

Escrito por  Elizabeth López Corzo/CubaSi
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Esperar a ser madre es una de las facetas más emocionantes en la vida de una mujer. Llevar un bebé dentro es una experiencia única e irrepetible, aun cuando se tenga varios hijos.


Cada movimiento o patadita son una ilusión; cada día de consulta en el médico, los ultrasonidos, las anécdotas de las demás gestantes y los sueños en que imaginamos cómo será nuestro bebé  forman parte de una etapa súper especial que precede la de mayor felicidad y plenitud: el tener a los hijos con nosotros.


Durante el embarazo suceden muchas cosas lindas. Cuando pasan los primeros meses- que generalmente son de decaimiento, vómitos, malestares- la mujer luce diferente y se percibe una alegría exaltada en la casa, la pareja hace planes. La embarazada se convierte en el centro de la familia; todo es para ella, el pedazo más grande de pollo, las mejores atenciones y cuidados, en fin, una es mimada y eso nos hace sentirnos especiales.


Cada día o semana nos depara algo nuevo. Yo ya sabía que estaba embarazada porque me hice dos test seguidos y fueron positivos, me hice la captación y empecé a tomar las prenatales, pero como era tan temprano aún me faltaba algo. Confieso que me sentía extraña, estaba analizando cómo sería mi vida a partir de ese momento.


El ultrasonido de genética de 12 semanas fue de lo más emocionante, revelador. Fue la confirmación de mi nueva vida. Me arrepiento de no haber grabado el momento en que la doctora hablaba, de lo contento que estaba mi esposo, de cómo su mirada era nueva.


Distinguir la figurita del bebé, escuchar los latidos de su corazón como un caballo que corría y  hasta ver que levantaba su bracito- como si supiera que lo estaban mirando- fue reafirmar que él o ella estaba ahí dentro de mí, que todo estaba bien y que pronto yo sería una mamá.

 

embarazo ultrasonido


Luego, sentir los primeros movimientos también aumentó mis expectativas. Al principio tuve dudas de si de verdad se movía. Soy primeriza, no estaba segura, pero con los días empecé a identificarlo, si eran patadas o cambio de posición. Ya sé que  casi todas las mañanas se ubica hacia la izquierda; también siento toques, como un tun tun a la puerta… Son tantas emociones, momentos especiales, y me siento tan dichosa de ser mujer y traer vida al mundo.


Les he preguntado a varias mujeres que recién se estrenan como madres y a otras que lo son hace años, cuándo se sintieron que ya eran mamás. La mayoría respondió que haber conocido la noticia del embarazo las había hecho muy felices, pero que haber cargado a sus bebés y darles el pecho por primera vez fue lo que les marcó definitivamente, lo que les hizo comprender que esa cosita nueva en sus vidas sería para siempre lo mejor que les había pasado.


Asumiendo este nuevo “contenido de trabajo” que es la maternidad no me canso de preguntar a casi todas las mujeres lo que sientieron y experimentaron durante sus embarazos; lo que creen de la crianza de los hijos, de cómo imponer respeto, de cómo formar hijos educados, amorosos y dignos sin ser demasiado recios, en fin, las atiborro a todas de dudas mías, de pensamientos que se me acumulan en la mente a cada minuto mientras transcurren estos nueve meses.


Todo el mundo me ha respondido lo mismo pero con diferentes palabras: “Eso no tiene explicación, no hay un libro o teoría exacta que te garantice nada. Los hijos son siempre un experimento, sobre todo el primero, y una va aprendiendo sobre la marcha”.


Una se fija en cómo prefieren la comida, aprendemos de sus gustos en la vida cotidiana, los guiamos por el buen camino y cada escalón vencido resulta eterno descubrimiento.


No importa si los hijos aún son bebés- que uno los puede controlar fácilmente- o si ya son adultos. Ellos siempre van a sorprendernos con algo y no precisamente serán buenas sorpresas, muchas veces hay disgustos, desconciertos, momentos de tristeza… pero definitivamente ese sentimiento de amor que no podemos soslayar, esa seguridad para saber que somos nosotras, las madres, quienes mejor podemos ayudarlos es lo que nos llena de placer, vitalidad, compromiso, necesidad de ellos.

 

Sentirse madre


Conversando con las mamás me di cuenta de que pueden pasar 10 años, 20, 4 meses, una semana de que tuviste hijos, pero cada vez que la gente habla de eso cuenta todo como el primer día, como si aún lo estuvieran viviendo. Es algo que no se olvida, a las madres se les ilumina el rostro cuando hablan de su maternidad, los ojos les brillan, se emocionan y se sienten felices de rememorar cada etapa para contarle a una primeriza lo felices que son.


“A veces tengo ganas de regañarlo muy fuerte, de castigarlo por un mes, de llevarlo recio, me dice Maye al hablar de su hijo mayor, que es ya un veinteañero. Pero cuando le miro a los ojos cambio de idea, me parece que lo que estoy viendo no es un joven sino mi bebe, el que yo cargaba años atrás. No puedo evitar ver a mis hijos siempre como mis niños. Les he dado la misma educación a ambos, pero no se parecen y aunque crea yo que les enseñé los mismos valores, no puedo tratarlos por igual, uno admite mas regaño que otro, uno necesita el cariño de una forma más suave… Nadie es igual”.

 

lactancia


Mi amiga Alicia recuerda su estreno como madre el momento en que cargó a su primer hijo. “Yo parí con ocho meses y no sabía si él se salvaba o no. Siempre me dijeron que si le hablaba durante el embarazo él conocería mi voz al nacer. Fui la última en verlo, primero lo cargó mi mamá y lo vio toda la familia que estaba en el hospital. Me lo entregaron con un llanto desconsolador y yo solo atiné a ponerlo en mi pecho y bajito le hablé. Le dije: tranquilo, ya mamá está aquí. Y el niño se calló inmediatamente. Fue tan especial, él reconoció mi voz y eso le calmó. En ese momento concienticé que ya yo era madre y que era capaz de darle paz. Mi hijo ya es un adolescente y actualmente sucede lo mismo cuando él viene triste porque alguna novia no lo quiere más. Mi charla y mis consejos le ayudan a entender, le devuelven la serenidad”.


“Yo di pecho durante 10 meses y para mí era algo hermoso, me cuenta Day, que además reconoce que la lactancia materna es muy práctica pues no hay que hervir leche ni lavar biberones. Es una garantía, me dice, mi hija nunca se enfermó gracias a eso. Durante el momento del parto no me puse nerviosa; lo único que me preocupaba era que no sabría cargarla, ni bañarla, ni cambiarle el culero y que esa era mi responsabilidad. Al final lo aprendes todo rápido y nadie lo hace mejor que tú. Después de parir la mujer no duerme más, pero tener hijos es lo mejor que nos puede pasar. A mí no hay nada que me quite el apetito o el sueño, solo ver que mi hija esté enferma o se sienta triste, y eso que ya tiene más de 20 años”.


“Pienso que una mujer va creando muchas expectativas desde que sabe de su embarazo. El parto es algo que marca a las mamás, pero creo que una se siente madre de verdad cuando van pasando los días en casa y vamos conociendo a nuestro hijo, comenta Alina. Acabados de nacer ellos nos despiertan mucha ternura, pero es el día a día lo que nos compenetra con ellos, lo que nos llena de ese sentimiento inexplicable. Es algo que no se puede describir, es como una emoción que se te quiere salir del corazón, estallar de felicidad, de una fuerte excitación. Se sacrifica el sueño, el tiempo, todo en función de ellos porque dependen de nosotras, porque dejan de llorar cuando los sacamos de la cuna, porque saben cuándo los cargamos nosotras y no otra persona...”.


Un oficio para toda la vida


Pienso tanto en mi mamá. Ella siempre me decía “solo sabrás lo que es ser madre y lo que se hace por los hijos cuando tú los tengas”. Aun yo estoy en la espera, pero creo que ya muchas cosas cambiaron en mí de forma espóntanea.  Sin yo darme cuenta me he visto esperando minutos para cruzar la calle cuando antes no temía a los carros y me atrevía a cruzar entre uno y otro. Ahora voy por las esquinas, espero a no ver ningún vehículo en la vía. Evito las multitudes, prefiero no caminar entre la gente pues me da la sensación de que van a chocar conmigo; me pongo la mano en la panza hasta para toser. En fin una va creando medidas de protección durante el embarazo, nos vamos sintiendo responsables por la vida que llevamos dentro. Aunque todavía sea algo pequeñito sabemos que está ahí y que es nuestro, que solo nosotros podemos cuidarlo mientras duerme en la panza.


La mujer pasa por tantas cosas durante el embarazo. El asco, los vómitos, los cambios emocionales y todo lo molesto que iba experimentando al principio me hacía pensar que realmente ser madre era algo único. Tiene que ser muy especial realmente, me decía a mí misma para consolarme cuando me sentía mal. Tiene que ser tan grande, porque la gente olvida lo que pasó, borra los sustos, los dolores de parto, las limitaciones y se decide a parir de nuevo, a vivir otra vez ese momento irrepetible.


Ser madre es ser protagonista de vivir el verdadero amor eterno. Es un contrato para toda la vida, es la mayor prueba o acto de amor de la que seremos partícipes. Seguramente es el oficio más difícil, pero apuesto a que es el más placentero. Como diría Luis Eduardo Aute, nos va “la vida en ello”.

 

esperando ser madre papa manos

Visto 10097 veces Modificado por última vez en Domingo, 15 Mayo 2016 08:22

«Sí lo es. Yo fui muy feliz durante el embarazo y lo recuerdo con mucha alegría». Así me respondieron todas las madres con las que conversé.

Siempre que tengo que hablar sobre mi madre el discurso se convierte en una declaración de amor. Para mí es algo natural, lógico, incuestionable.

Comentarios  

 
#7 Katia 10-05-2016 13:54
Primeramente quisiera felicitar a todas las madres del mundo por ese día tan hermoso que las caracteriza y mi opinión con respecto a este tema es que es lo mas bonito que ojos humanos han visto yo de veras estoy ansiosa de tener el mio lo espero con alegría.
 
 
#6 yany 10-05-2016 10:22
Hola; también estoy embarazada tengo 24.3 semanas y estoy muy emocionada, tengo curiosidad por conocer a mi bebe y me siento inmensamente feliz pues como dijiste es algo nuevo y único, aunque aveces sin explicación alguna siento deseos repentinos de llorar, reírme o pelear, es este un artículo muy bonito me llena un poquito más de curiosidad y expectativa por el momento de nacimiento y el poder tener a mi bebe en mis brazos sano y saludable
 
 
#5 Mirror 09-05-2016 15:53
No soy madre todavía, pero ya tengo instinto maternal jaja, sueño cada día la hora en que decida a tener mis bebés, y hasta me lo imagino, es tan hermoso!!!!!!!
 
 
#4 joelluis 09-05-2016 09:08
Por eso cuando las madres, se convierten en abuelitas, y se ponen viejitas hay que quererlas y adorarlas tanto, porque por ellas, quizas muchos seamos padres o ya abuelitos y nos damos cuenta cuanto amor nos dieron y nos siguen dando hasta el final de sus dias, Felicidades a todas las madres de cuba y del mundo... gracias por dar su vida y dar vida...
 
 
#3 rosemary 08-05-2016 10:20
FELICIDADES A TODAS LAS MADRES POR ESTE DIA TAN ESPECIAL. La llegada de mi hija al mundo fue lo mas hermoso que me ha podido pasar. cada dia la miro y no lo creo. es como si estuviera viviendo cada dia. no pierdo un detalle de ella. Cada dia estoy mas orgullosa del buen trabajo que hacemos por darle una magnifica educacion
 
 
#2 qbaneando.cubava.cu 08-05-2016 08:41
…hay días en lo que uno se siente hijo millones de veces. Este es uno de esos días, uno de esos días en que desearía tener mucho para decirle a cada mujer. Pero pensándolo bien, este día, esta vez, no sabría que decir, que escribir, que desear para una madre, que precisamente es madre de todos los días, que recuerda, se siente y se hace sentir madre en todo momento… seguramente si no cumplo con felicitarle correría el riesgo de no ser un buen hijo, un buen amigo o valla saber quien sabe que... es por ello que; más que felicidades, gracias, gracias por ser la madre que eres, por ser madre, gracias, gracias por permitir que este ser que te escribe haya podido compartir contigo la oportunidad de ver y disfrutar lo maravilloso de este mundo al que otra mujer te permitió llegar... gracias por cada abrazo, por cada beso, por cada esfuerzo, pero en especial, por haberme dado razones o excusas quizás para decirte este día, TE QUIERO! no importa nada, poco importa si no te conozco, mucho menos si no estas, si te fuiste, si no eres, igual eres MADRE y por ser madre, para que este sea un Feliz día,
TE QUIERO! Sin imágenes preconfeccionad as
 
 
#1 dayra y pepe 08-05-2016 07:43
muchas felicidades a todas las madres de Cubasi y a todas las madres cubanas que cada dia entregan todo por la felicidad y el futuro de sus hijos....
feliz dia de las madres!!!!!!
 

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