domingo, 23 septiembre 2018, 20:00
Martes, 03 Mayo 2016 06:58

Manrique Larduet: Historia, mortales y giros hasta en… ¡los libros!

Escrito por  Harold Iglesias Manersa, especial para Cubasí
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Seguramente usted o cualquier otro amante del deporte se vanaglorian de tener en nuestra historia a atletas de la talla de Javier Sotomayor, Teófilo Stevenson, Ramón Fonst, Ana Fidelia Quirot, Mijaín López…

Por estos días un pequeño de 1.58 metros, y 63 kilogramos de puro músculo, ha deleitado nuevamente. Se trata del gimnasta de 19 años Manrique Larduet, quien en lo adelante figurará en el Código de Puntuación de la Federación Internacional, al inscribir un nuevo elemento de salida en las barras paralelas.

Su hazaña, viajando en el tiempo hacia décadas atrás, tuvo un referente de prestigio, cuando el también gimnasta cubano Jorge Cuervo, bautizó un ejercicio en el caballo de salto como “el salto del Cuervo”. Hasta ese minuto nadie en la élite lo había realizado.

Manrique ni por asomo es aquel muchachito que irrumpió en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014. Todos esos años de sacrificio, entrega, distanciamiento de la familia y arduo trabajo junto a su entrenador Carlos Rafael Gil han rendido sus frutos.

Desde los cinco años comenzó a buscar la eternidad entre mortales y giros y su primer contacto con ella lo materializó en el Mundial de Glasgow, el pasado año. Pero ahora centrémonos en “El Larduet”.

Doble mortal frontal con giro completo en la salida de las barras paralelas se antoja casi una misión imposible. El simple hecho de decirlo resulta escabroso. Precisamente ese es el elemento que logró incluir Larduet en el Código de puntuación de la Federación Internacional (FIG), con dificultad G, —se evalúa el grado de complejidad en una escala de la A hasta la H—, durante la sesión de podium. Allí debía recibir la aprobación de los jueces, presidida por Steve Butcher, presidente del comité técnico masculino de la FIG, y después ejecutarlo en competencia, según explicó Gil al colega Aliet Arzola.

De hecho, desde diciembre del 2015 Larduet y su mentor venían cocinando la idea, luego de haberla ejercitado en una base de entrenamiento que sostuvieron en Costa Rica.

Doha, sede de la Copa del Mundo en marzo, era el destino fijado, pero Manrique sufrió una ligera lesión en su tobillo y eso le imposibilitó llegar en óptima forma para intentar la hazaña a suelo catarí.

La perseverancia y un sitio en la historia se convirtieron en los principales argumentos de Manrique, quien irrumpió en Osijek, Croacia presto a materializar su hazaña, al punto de que por estrategia su entrenador y él decidieron no competir en el caballo de salto y los ejercicios a manos libres, dos rotaciones en las que de a poco Manrique se ha instalado igualmente en la élite.

Así se vistió de plata, sin El Larduet, en la final de paralelas (15.475 unidades detrás del ruso Emin Garigov (15.750); culminó cuarto en anillas (15.275), dominadas por el también ruso Denis Abliazin (15.825); y ancló quinto en barra fija (14.575), aparato este último en el que sufrió una pequeña caída y que fue liderado por el turco Umit Samiloglu (15.225).

COMO ESTAR EN LA MIRADA DE TODOS

“Me siento físicamente casi al 100%, la molestia ha desaparecido. Ahora tomaré una semana de descanso al llegar a La Habana y luego a retomar los entrenamientos para pulir detalles técnicos en cada una de mis selecciones rumbo a Río de Janeiro. Creo que El Larduet no lo realizaremos, mi actual programa de las paralelas tiene solidez y en ocasiones no es recomendable arriesgar demasiado”, explicó vía electrónica Manrique, admirador de Erick López y Casimiro Suárez, otros dos precursores de prestigio en la gimnasia artística antillana.

De hecho, desde que Erick López  se agenció el metal plateado en el Campeonato del Mundo de Gante, Bélgica 2001, precisamente en las barras paralelas (9.675), donde únicamente le superó el estadounidense Sean Towsend (9.700) ningún otro gimnasta de nuestro país había podido escalar al podio de premiaciones.

Antes, había descollado Casimiro Suárez, con su cuarta plaza en caballo de salto, como parte del Mundial de 1981, donde en preliminares de barra fija obtuvo además calificación perfecta de 10 puntos, primera y única de un cubano en esos certámenes.  

Volvemos a Larduet y la cita universal de Glasgow. Allí dejó boquiabiertos a muchos y le sacó un susto al fuera de serie japonés Kohei Uchimura, rey en el all around con 92.332 puntos (15.733 en manos libres, 15.100 en caballo con arzones, 14.933 en anillas, 15.633 en caballo de salto, 15.833 en paralelas y 15.100 en barra fija).

Manrique le secundó de forma inédita gracias a 90.698 unidades, desglosadas en: 14.666 sobre el tapiz, 14.300 en arzones, 15.233 en anillas, 15.433 en salto, 15.733 en paralelas, y 15.333 en barra fija. Eso no fue todo, en la barra fija calzó traje de bronce (15.600), ejercicio en el que nuevamente Uchimura (15.833) se impuso, con el estadounidense Danell Leyva (15.700) en calidad de escolta.

Larduet hoy por hoy es habitual contendiente en cuanta competición se presente. De ahí que considerarlo posible medallista en suelo carioca no sea en lo absoluto festinado. Confiemos en que todos los breaks rompan a su favor.

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Comentarios  

 
#1 beatrizc 03-05-2016 11:50
Conozco a Manrrique hace tiempo, es un muchacho callado pero de buen corazon , sus padres son maravillosas personas, segura estoy que estan muy orgullosos de su desempeño . Solo me resta decirle que le deseo muchas cosas buenas y que logre todas sus metas, ya que se ha convertido en unas de las figuras mas reconocidas del deporte en Cuba.
 

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