miércoles, 20 junio 2018, 19:12
Viernes, 19 Febrero 2016 01:04

MIRAR(NOS): Su majestad la tristeza llega por invitación

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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A estas alturas, prefiero pensar en la tristeza como un estado del alma...

 Cuidado con la tristeza. Es un vicio.

Gustave Flaubert

 

A estas alturas, prefiero pensar en la tristeza como un estado del alma, un momento que vuelve tantas veces durante la vida, sin dudas para recordarnos de la forma más cruel nuestra condición humana. Hay que entender a la melancolía, esa señora del tiempo.

 

Nunca estamos aptos del todo para sacar sobresaliente en cada experiencia. Intérpretes como somos, reinventamos el mismo cuento todos los días y nos reinventamos a nosotros en el fallido intento de esquivar las nuevas contradicciones que seguirán, por los siglos de los siglos, poniendo a prueba nuestro carácter.

 

Pero una vez al mes, si bien no necesariamente en la misma fecha, muchas mujeres del mundo atraviesan por un estado absolutamente humano, y tan natural como respirar o estar vivas. Ese proceso fisiológico se llama menstruación y ocurre porque el óvulo, expulsado del ovario, no fue fertilizado.  

 

Así, por ejemplo, el filósofo romano Plinio llegó a describirla como un veneno fatal «que corrompe y descompone la orina, hace perder las semillas de fecundidad y marchita las flores del jardín».

 

Lo que no sabía Plinio y ya no va a enterarse, pues no habrá quien le lea esta columna, es que si alguna cosa se descompone durante el período, en todo caso resulta nuestra autoestima, aparejada al aumento in extremis de la sensibilidad.

 

Si bien no es justificación para llegadas tarde, incluso porque nadie se atrevería a esgrimirla, se derrumban castillos de naipe en esos días del mes que todas señalamos en los calendarios del subconsciente, sigilosas y acechantes ante la proximidad de su irreversible llegada.

 

Aún más crítico y complejo deviene el asunto cuando ocurre de manera impuntual. Pareciera un simulacro de crimen, porque asusta en la misma medida, aunque los resultados difieran en su concepto.

 

Conozco a más de una que opta por seguir el curso normal de sus jornadas. Las más optimistas entre quienes me leen, acotarán que la regla no es ninguna enfermedad que exonere de culpabilidad ante incumplimientos. Mal que me pese, debo coincidir.

 

Deportistas, bailarinas y periodistas que descubro en mi cotidianeidad se enfrentan a lo adverso cuando de vez en mes, con su acuarela, pintan girones de ciruela que van a dar hasta el colchón. Mi respeto y admiración va para ellas.

 

En cuanto a los hombres que me leen, no crean que esta vez se fueron ilesos. Mucha atención deben prestar cuando su cónyuge pase con facilidad asombrosa de la irritabilidad al letargo y sea recurrente la labilidad emocional, manifiesta en la mayoría de los casos a partir de la hostilidad, la confusión, y sí, también la depresión.

 

Quizás usted opte por desaparecer, so pena de morir en el intento de colaborar en la búsqueda infructuosa de algo que nos alegre. Sepa entonces que no hay nada de malo en prodigar un poquito más de atención cuando proponemos «huelga de hambre» y los XY abogan por un poquito más de espectro en nuestro imaginario, antes con tanta recurrencia prolífero, que ya pierdo la cuenta.

Visto 986 veces Modificado por última vez en Sábado, 20 Febrero 2016 12:14

Comentarios  

 
#7 Nena 23-02-2016 13:41
muy bueno el artículo. me encanta esta columna. la canción de Arjona, de la cual expones un pedacito, hace una explicación bien explicita de eso que llega una vez al mes y que no a todas nos sucede de la misma manera. sigue escribiendo así, y éxitos. saludos
 
 
#6 Liliana 23-02-2016 12:32
Ciertamente, esos días son bien difíciles para nosotras, ya mi esposo conoce mis facetas, paso del decaimiento el primer día al mal humor el segundo... y el resto de los días. Pero, aunque suene extraño, disfrutemos mientras esté, porque creo que todas alguna vez hemos escuchado de la abuela, o nuestra madre, lo que se pasa cuando no está más.
 
 
#5 Valeria 23-02-2016 08:29
Chicho, que lindo de tu parte, gracias.
 
 
#4 chicho 22-02-2016 16:17
La mujer es lo más lindo que se ha inventado. Son dignas de admirar, cada vez que imagino el precio que tienen que pagar por haber nacido así (menstruar, parir, soportar el machismo que nos va quedando, no poder quitarse las miradas molestas al pasar, etc...) más las admiro. Creo que los hombres no soportaríamos ni la mitad de esos avatares. ¡Vivan las mujeres'.
 
 
#3 Valeria 22-02-2016 10:10
Muy interesante el tema, es muy bueno que se hable al respecto, pues es algo que nos afecta y que a veces es obviado, es natural, no una enfermedad, pero perjudica. A mi personalmente me afecta emocionalmente y es dificil de afrontar.
 
 
#2 Eve 19-02-2016 13:24
En esos dias mis amigos me dicen que estoy neuralgica, mi niño de 14 años que soy bipòlar. Realmente en esos dias me transformo.
 
 
#1 lubia 19-02-2016 12:07
no es que tengamos como pretexto la menstruación para incumplimientos , pero si provoca que incumplamos, porque esos días, para mí el primero y el segundo, son muy desagradables al aparecer dolores en las piernas, de cabeza, migraña, de estómago, incomodidad, en fin, son días que si yo pudiera me los daba de permiso laboral, sinceramente.
 

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