viernes, 21 septiembre 2018, 12:20
Sábado, 10 Marzo 2012 07:40

Orlando Ortega, Estambul y su prueba de fuego…

Escrito por  Harold Iglesias Manresa, especial para Cubasí
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El muchacho revelación en las vallas cortas, de acceder a la final, se estaría midiendo al fenómeno chino Liu Xiang y al estadounidense Jason Reichardson.


Casi siempre los patrones familiares influyen sobremanera en la formación de las personas, e incluso en muchas ocasiones se heredan. De ahí que sea común ver familias de vegueros, músicos y hasta deportistas.

En este último caso se encuentra el joven vallista de 20 años Orlando Ortega, quien desde los 12 comenzó a correr en su natal Artemisa movido por su abuela, la otrora velocista Cristina Echevarría Echevarría.

Tras su medalla de bronce en los XVI Juegos Panamericanos de Guadalajara con crono de 13.29 Ortega salió del anonimato, y ahora, ante la ausencia por molestias musculares del as olímpico y recordista mundial, Dayron Robles (12.87), tratará de mantener el prestigio de la escuela cubana de vallas en el Mundial de pista cubierta de Estambul, donde correrá su primer heat de los 60 metros con obstáculos el próximo sábado.

Antes de salir para la gira atacamos las vallas del Estadio Panamericano en una sesión de entrenamiento y les confieso que me asombró la serenidad del muchacho revelación, quien de acceder a la final se estaría midiendo al fenómeno chino Liu Xiang y al estadounidense Jason Reichardson, entre otros corredores de la elite, urgido de rebajar sus 7.57 cimeros:

En los entrenamientos.

¿Causas del vertiginoso ascenso?


Constancia y buena preparación. El año pasado antes de la gira de verano tuve que eliminarme con Yunier Hernández y salió ese Orlando que tenía dentro. En buena medida se lo agradezco a mi entrenador Santiago Antúnez, pues no estuve muy bien en esas cuatro carreras de la gira, el despegue llegó luego, acá en los entrenamientos.

¿Y antes, en tus inicios?

Llegué hace seis años al equipo nacional, fui captado para los 400 metros con vallas, de hecho mi primer entrenador estando en la preselección fue Emilio Valle. Simultaneaba los 400 y los 110 hasta mi último juvenil y en el 2009 comencé a dedicarme solo a las vallas cortas bajo la tutela de Santiago.

¿Qué representa el entrenar junto al mejor mentor y uno de los vallista más encumbrados del mundo?

Es sumamente vital, desde las aspiraciones hasta la motivación para hacer el trabajo diario. Santiago es como un padre para todos nosotros y Dayron es como un hermano mayor y consejero. Como se dice popularmente son dos monstruos de la especialidad.

He ido puliendo mi técnica de ataque, dice Orlando.

Potencialidades y deficiencias técnicamente


Se que necesito trabajar en la arrancada y el inicio de carrera, mi potencia viene después de la cuarta valla y he ido puliendo mi técnica de ataque. Antes le entraba con ocho pasos a la primera valla, y por causa de eso creo que perdí la plata en Guadalajara. Ahora, con siete todo es más fluido y luego tres entre cada obstáculo.
Entre sueños y entretenimiento fuera de las pistas…

Sueños varios, pero por orden, primero rendir buena actuación en el mundial bajo techo, llegar a la final y una vez allí cualquier cosa puede pasar. Luego repetir entre los ocho mejores en Londres, se q es un tanto más complicado, pero me he dado cuenta que hasta ahora no he tenido imposibles. Fuera de las pistas, e incluso para buscar concentración  previo a las dos horas diarias de entrenamiento intensivo, la música y las películas, ambas me relajan.

Así se tiró hacia el estambre de la línea de meta este joven de 1.88 metros y 75 kg, quien considera que su peso ideal debe ser entre los 80-85, cursa el tercer año de la licenciatura en Cultura Física y en quien su entrenador Santiago Antúnez confía para ubicarlo junto a dayron en la final bajo los cinco aros. ¿Su tiempo y el mío? Los 13.20 segundos necesarios.

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