viernes, 21 septiembre 2018, 21:36
Viernes, 29 Enero 2016 06:46

Estrenos de cine: Dios blanco

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí

Si en Los pájaros los animales atacaban sin razón, en Dios blanco, o En busca de Hagen, como es su título en Hispanoamérica, el ataque de los perros es por pura venganza contra los humanos.

 

En un mundo cada vez más inhóspito para los animales, e incluso para ciertas razas y etnias humanas –no es secreto para nadie, y alguna intención de la película es incidir sobre la discriminación en sentido general, mas allá de presentar el conflicto hombre versus animales- los canes deciden unirse y luchar contra el ser humano.

 

Dios blanco no busca el terror. Aunque en cierta medida lo encuentra (y en esto sí recuerda a la cinta de Hitchoch); el interés de la película húngara es ante todo moral. La cinta comienza con una cita del poeta Rainer María Rilke (1875-1926): “Todo lo que es terrible necesita de nuestro amor”.

 

El filme es de Hungría, uno de los países europeos con mayor presencia de racismo y la xenofobia. Dios blanco no es exactamente el cine de autor al que la cinematografia húngara tenía acostumbrada al mundo en los años ´90. Es una mezcla un tanto comercial de melodrama, thriller y cine de horror con elementos fantásticos. Sus personajes son en extremo estereotipados y planos, y su es final predecible, pero la película mantiene un ritmo tan dinámico y una edición tan certera, que se le perdona el aliento a cine familiar con ínfulas de grandeza.

 

El argumento: Una nueva ley da preferencia a los perros de raza e impone un tributo considerable por las razas cruzadas. Rápidamente, los refugios caninos se llenan con perros abandonados. Lili, de 13 años, lucha por proteger a su perro, Hagen, pero su padre lo suelta en la calle. Creyendo que el amor puede conquistar cualquier dificultad, Lili comienza a buscar a su perro para salvarlo.

 

Por su parte, Hagen lucha por sobrevivir. Se une a un grupo de perros errantes, es capturado y enviado a la perrera. Entonces, los perros aprovechan para escapar y hacer una revolución contra los seres humanos. Un detalle. Mas allá de las denuncias sociales; de moralismos y de actuaciones: una escena; La Escena.

 

El tratamiento audiovisual más genuino, minimalista: En una ciudad desierta, casi inhabitada, una niña pedalea con unos zapatos poco apropiados para una bicicleta. El silencio reina en las calles, y únicamente la cadena de su bicicleta acompaña a la imagen. En medio de las calles, coches abiertos y abandonados, tiendas abiertas sin nadie que las vigile, periódicos y restos de papeles surcan el viento.

 

Cuando Lili pasa el primer cruce, el miedo se apodera de ella. Al girar la vista, una jauría de perros cruza la esquina y comienza a perseguirla. Así es como Mundruczo nos introduce su última película, la merecida ganadora de la sección Un certain regard del Festival de Cannes 2014. Una estética audiovisual impecable; esplendida producción en la que no hay prácticamente ningún efecto especial. Y lo mejor: ningún animal fue dañado en la realización de la película.

Modificado por última vez en Jueves, 03 Marzo 2016 10:15

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