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Lunes, 11 Enero 2016 07:00

«No puedo parar de bailar» cuando toca Manolito Simonet

Escrito por  Elizabeth López Corzo/CubaSí
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No puedo parar de bailar es el más reciente disco de Manolito Simonet y su Trabuco. El álbum (Bis Music, 2015) recorrerá Europa próximamente con conciertos en 22 ciudades del Viejo Mundo.

Si toca Manolito Simonet, «no puedo ni quiero parar de bailar». Salsa, son y timba se juntan y ese sonido nos contagia. El baile nace solo, nuestros cuerpos se mueven espontáneamente. No ha llegado el estribillo de la canción y ya estamos conectados profundamente con la música y la letra del tema, que nos hace tararearlo o despelotarnos, da igual, porque de cualquier manera lo disfrutamos al máximo.

 

No puedo parar de bailar es el más reciente disco lanzado por Manolito Simonet y su Trabuco. El álbum, que lleva el sello de la disquera cubana Bis Music, recorrerá Europa próximamente y ha confirmado ya conciertos de la orquesta en 22 ciudades del Viejo Mundo.

 

Al decir del líder del Trabuco, este producto que se acompaña de un DVD con un concierto grabado en La Tropical, es uno de los proyectos más acabados de la orquesta y en él se hacen notar movimientos armónicos contemporáneos, sin confundir el sonido bien definido y propio de la banda de Manolito.

 

Y ahora todo el mundo quiere bailar conmigo
Tú sabes por qué
Porque yo soy bueno

 

Así suena uno de los estribillos de este álbum que se antoja como una reafirmación de principios de esta orquesta, una de las preferidas de la escena cubana y que defiende sin titubeos la esencia de la música popular cubana.

 

Bailar en Cuba (tema usado en el intento de romper el récord Guiness en la más grande rueda de casino, en La Habana), Me moriría, Tú de qué vas y el track que le da título al volumen, son algunos de los que pegarán entre los seguidores de la música cubana.

 

El público encontrará en este disco una amalgama muy bien concebida de géneros de la música bailable cubana, aterrizados en temas inéditos y en una versión de la Sandunguera de Los Van Van.

 

Temas de Manolito, de Amaray (cantante de la agrupación) y otros compositores conforman un álbum netamente bailable, ya lo dice su título. El director del Trabuco señala que, aunque hay corrientes diferentes en el mundo de hoy, la orquesta sigue apostando por los ritmos nuestros, los de siempre: la guaracha, el son, el montuno…

 

Manolito Simonet tocando

 

¿Crees que la juventud de hoy no tiene interés en la música popular cubana?

 

«Creo que de cierta forma se ha perdido ese interés porque, entre otros factores, los centros nocturnos colocan otros géneros durante toda la noche. No voy a mencionar nombres, pero eso es lo que pasa. Incluso, llevé a mi niña al Parque Lenin y todo el día pasaron esa música que no es cubana.

 

«Creo que es un problema de formación. Los brasileros, por ejemplo, independientemente de cualquier ritmo que escuchen, respetan y defienden su música. No hay un niño en Brasil que no sepa lo que es una samba o un bosa.

 

«En Cuba los centros nocturnos no difunden la música popular cubana, y eso está pasando hace mucho tiempo. Lo mismo ocurre en los hoteles. Las generaciones pasan muy rápido. Hace 10 años que se está notando esto y podemos decir que hay una generación hoy que está más inclinada a la música internacional que a la cubana».

 

Es más frecuente hoy ver un niño cubano tarareando un tema de reguetón que un estribillo de Van Van o NG, por ejemplo.

 

«Lo más triste es que en el mundo entero la gente nos sigue, se ve en las giras internacionales que hacemos. Hace poco fuimos a Colombia y la gente joven cantaba nuestros temas en los conciertos, conocen nuestra música.

 

«Otro de los motivos de esta situación en Cuba es que aquí se perdieron las fiestas populares. Hay que esperar un año al carnaval para ver una fiesta popular, porque todo el mundo no tiene dinero para ir con frecuencia a las casas de la música.

 

«Las instituciones y los medios tienen responsabilidad de la difusión de nuestra música. Es lamentable que en un país como Cuba, donde la gente disfruta de las orquestas en vivo, haya jóvenes que no pueden verlas. Es cierto que los primeros de enero se hace conciertos en varios lugares de la ciudad, pero no se puede esperar un año entero o un carnaval para eso.

 

«Hay muchas actividades que se pueden hacer para vincular a la juventud con nuestra música».

 

Por ejemplo, esa gira por los barrios que se hizo hace un año más o menos.

 

«Yo tuve el privilegio de dirigir esa gira que duró un año, y gracias a ella llevamos la música popular por los barrios de La Habana. Esta iniciativa pudiera extenderse a todo el país.

 

«Es una pena que los círculos sociales no estén disponibles para que la gente se divierta con una orquesta en vivo. Eso es precisamente lo que le da trascendencia a nuestra música y cultura. Las pantallas en las discotecas pasan videos musicales que hacen que la gente baile, pero no hay nada como la música en vivo. Imagina ver un gran baterista o un pianista haciendo un solo, ver la fusión entre hombres y mujeres tocando… todos esos son elementos de la música que no podemos perder. Y Cuba es un país que tiene numerosas orquestas que suenan diferente.

 

«Se está haciendo un esfuerzo para promover la música popular, pero hay que hacer más; de lo contrario, en 10 años esta desaparece».

 

El Trabuco de Manolito va por 22 años y no se detiene; de hecho, cuenta con una discografía de una veintena de volúmenes en este tiempo. ¿Sigue siendo la gente la inspiración de la música de Manolito Simonet?

 

«Sí. Uno sale a la calle un ratico y regresa a casa con un disco completo a partir de lo que vemos que pasa por ahí. El cubano es tan ocurrente…

 

«Hay un tema reciente que hicimos y tiene la siguiente frase: “tú no te sabes explicar y yo no sé entenderte”. Eso salió de un diálogo entre el barman y el cocinero del Ranchón de la EGREM. Yo tomé la idea y sin decirles nada, escribí el tema. Luego se lo llevé y quedó paralizado. El cubano sigue siendo la inspiración para hacer la música cubana. Si ese público pierde su motivación en nuestra música se perderían también las composiciones.

 

«Nuestra orquesta está ahora mismo en muy buen momento, tenemos bastante trabajo y actuamos en la Casa de la Música, pero quisiéramos tocarle más al pueblo.
 
«También me gustaría aprovechar esta entrevista para pedirle al Ministerio del Turismo que apoye más la difusión de la música popular cubana en sus hoteles, que tienen sus cabarets y salas de espectáculos que podemos explotar. Nosotros queremos tocar allí también y ofrecer conciertos de calidad».

 

manolito-simonet riendo

Visto 10836 veces Modificado por última vez en Miércoles, 17 Febrero 2016 09:21

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