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Miércoles, 30 Diciembre 2015 14:01

Omara Durand: Sencillez en el tope del mundo

Escrito por  Roberto Méndez
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La corredora discapacitada cubana ha sido incluida entre lo mejor del deporte paralímpico en el planeta y en su país en el 2015.

Su inclusión entre los protagonistas de los mejores 50 momentos del deporte por el Comité Paralímpico Internacional (IPC por siglas en inglés) en el 2015, específicamente en el lugar siete, es un reconocimiento inédito para un cubano desde que esa entidad comenzó a publicar tal lista anual.

Eso fue colofón de un período en que Cuba la reconoció como la más destacada en el deporte para discapacitados en un lapso donde aportó brillo en los Juegos Parapanamericanos de Toronto y el Campeonato Mundial de Doha, Catar.

Un regreso muy superior a las pistas tras la maternidad han realzado a Omara Durand Elías, quien con solo 24 años, acabados de cumplir el 26 de noviembre pasado, entró ya a las páginas de gloria como la mujer discapacitada más rápida en el óvalo.

Disputar la condición a una tan afamada como su coprovinciana Yunidis Castillo no estaba en los planes de la muchacha cuando la vio ganar dos medallas de oro en Beijing 2008, mientras ella sufría el debut a ese nivel por afectaciones de salud.

En el mundial de Christchurch, Nueva Zelanda, en el 2011 se anunciaría con fuerza rumbo al doblete dorado alcanzado en la cita paralímpica de la capital británica al siguiente año.

Los tres récords del orbe conseguidos en 100, 200 y 400 metros en la categoría T12 (débiles visuales profundos) en la urbe catarí en octubre último son un capítulo clímax que dice sobre sus posibilidades.

Todo ello al correr por primera vez en su nueva clasificación médica funcional en Toronto y hacerlo luego con un guía, permitido para las clases T11 (ciegos) y T12, en Doha.

Aquella niña de solo 16 años en los Juegos Mundiales de Sao Paulo y los Parapanamericanos de Río de Janeiro en el 2007 es hoy reina de la velocidad, pero al dialogar con JIT se ratificó como la muchacha sencilla, tranquila, pausada, con confianza, sin dones de fama y muy agradecida a la Revolución y a su entrenadora Miriam Ferrer.

¿Cómo recibes esta distinción de IPC?

Bueno, es solo un reconocimiento más al deporte cubano, porque yo, como todos mis compañeros de los equipos nacionales y los practicantes en las provincias, hemos llegado hasta aquí por el impulso de la Revolución a este sector.

Para mí es muy estimulante, primero porque es fruto de mucho sacrificio y entrenamiento, además de poder inscribir a Cuba en ese top 50, que tuvo numerosos aspirantes de variados deportes en el mundo.

Quizás pudo llegar antes con Yunidis tras Londres 2012, ¿lo ves también como llevar a Cuba a su justo lugar?

Sí, Yunidis pudiera haber estado antes y por varias ocasiones. Igual que otros muchos si la encuesta de IPC hubiera comenzado en años anteriores.

¿Cuál es la clave de este regreso por lo alto?

Las investigaciones dicen que las mujeres después de la maternidad desarrollan más capacidades físicas. Yo comencé a entrenar e incluso bajé de peso hasta 56 kg, dos menos que antes, y he trabajado más en la arrancada y en los primeros pasos de la carrera.

También he ganado en fuerza y velocidad, por ejemplo yo sabía que estaba bien para Toronto pero no me esperaba los récords (11.65 segundos en los 100 m y 23.67 en los 200), solo que siempre salgo a darlo todo en la pista.

¿Cómo te adaptaste a correr con guía?

Yo era T13 hasta que me clasificaron T12 en Brasil este año y ya venía trabajando con Yuniol Kindelán desde antes de Toronto, pero no pudo asistir por problemas de documentación. Al regreso seguimos y fui ganando más confianza y acople, porque demanda una gran coordinación en todo el trayecto y al final tengo que pasar primero para validar la carrera.

Sí puedo decir que correr con Yuniol ha sido lo mejor que me ha sucedido, es muy bueno ese aliento y seguridad, y eso se ha demostrado en las últimas carreras.

Ha sido un largo trayecto hasta el éxito, ¿mantenerlo es más difícil?

Claro, siempre está el reto de superarse a uno mismo, y por otro lado tal como he ascendido en el mundo pueden hacerlo otras y ser rivales de más calidad, lo cual obliga igualmente a mantener un trabajo superior hacia cada evento. Trazarse metas en la vida es muy importante, te repito yo no pienso en los tiempos, solo en ganar en cada salida, eso es respeto por el entrenamiento y la gente que te ayuda y sigue.

¿Cuáles son las aspiraciones hacia Río de Janeiro?

Allí logré uno de mis primeros eventos grandes en los Parapanamericanos del 2007, porque aunque era una desconocida gané en las tres distancias. Ahora no puedo hacer menos, así que tengo que mantener o superar mis resultados en cada prueba convocada, entonces habré cumplido con todo.

Esa cúspide ha tenido momentos desde la niñez.

Me inicié en el conocido rekortán de Santiago de Cuba con el profesor Reinaldo Cascaret y a partir de ahí dejó de ser solo una inclinación o gusto por la práctica del deporte para convertirse en gran motivación de mi vida. Llegué a la preselección nacional y no he seguido de prepararme cada día más.

Después de Sao Paulo y Río tuviste un tropiezo en Beijing.  ¿Cómo lo superaste?

Fue difícil para mí no obtener grandes resultados en Beijing por una lesión en el muslo derecho, pues había alcanzado oro en los Juegos Mundiales de IBSA en Sao Paulo y en los Parapanamericanos de Río de Janeiro, así que quería brillar también en paralimpiadas. Fue una gran decepción (este cronista recuerda sus lágrimas allí), todos me consolaban y me decían que habrían muchas oportunidades más. Eso me confortó y ayudó a recuperarme de lo duro que resultó no poder aportar a una delegación que esperaba más.

Londres, la resurrección.

Sí, lástima que no pude hacerlo en las tres distancias, puse el quinto oro en los 400 m, con el cual se igualaba la cifra de Beijing, y luego alcancé el octavo en los 100. En esa cita no estaban convocados los 200, con lo cual hubiera logrado tres como en el Campeonato Mundial de Christchurch un año antes. Si esta vez puedo lograrlo sería lo máximo en mi carrera.

Esos registros de Catar te acercan más a los de convencionales, ¿hasta cuánto podrás bajarlos?

No sé con seguridad, todo depende del esfuerzo máximo en cada jornada y de cómo se cumpla la preparación diseñada para las diferentes etapas, de asistir a las competencias de máximo rango, en fin hacen falta muchas condiciones hacia cada paso.

Te convertiste en la mujer discapacitada más rápida, en Guadalajara bajaste de 12 segundos en el hectómetro, ¿la barrera de los 11 sería otra meta?

Hay una cronología, los 11.99 segundos en los Parapanamericanos de Guadalajara, los 11.65 en Toronto, y ahora 11.48 en Doha. Seguimos trabajando siempre hacia delante, faltan apenas siete meses para Río y no creo que llegue a ocurrir allí eso de bajar de 11, pero si alcanzamos todo lo previsto buscaré ganar, los tiempos tienen por delante muchas condiciones.

Con todos sus lauros y la responsabilidad con Erika y demás familiares, su entrenadora, el pueblo y su Revolución, Omara continuó su acondicionamiento físico en el estadio Panamericano hasta los últimos días de un 2015 inolvidable para ella como antesala de otro año que puede ser otro Río glorioso.

 

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