viernes, 18 octubre 2019, 15:05
Viernes, 11 Diciembre 2015 10:19

MIRAR(NOS): Lo mejor de ayer

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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No creo mucho en horóscopos, así que la responsabilidad de diciembre, doy por sentado, va más allá del contexto metafísico.

 Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino.

Henry David Thorea

 

Diciembre siempre ha tenido para mí, desde hace mucho, el don de la retrospectiva. Llamémosle así, a sazón de esa virtud tan suya de ponernos a cavilar sobre los sueños logrados y aquellos que se han tornado, por x o por y, un poco más esquivos.

 

No creo mucho en horóscopos, así que la responsabilidad de diciembre, doy por sentado, va más allá del contexto metafísico del duodécimo mes del año: justo cuando casuísticamente Júpiter se aloja en la octava casa astral.

 

Cumpleaños aparte, es el 31 de diciembre quien me convoca. A pesar de mí e invariablemente, me obliga a tomar cartas en mis asuntos, cual si fuera un bateador en la incómoda cuenta de tres bolas y dos strikes.


 
Consulto entonces mi lista imaginaria también a unas horas de mis 26 para analizar qué tengo y, sin pesimismo ni obstinada constancia (porque no es rutina inamovible), chequear los faltantes. Hago balance de mis pertenencias, pero no hablo, como supondrá todo aquel asiduo a estas columnas, de elementos perecederos. No. Me circunscribo a aquello tan mío, que nadie podrá quitarme, y celosamente guardado como un ornato personal e intransferible.

 

Los abrazos recibidos, por ejemplo… son míos invariablemente, y en primera instancia, porque a mí me los dieron. Abrí mis brazos y los guardé, hasta con matices un poco egoístas, atesorándolos para siempre, para no morirme sin que me rodeara alguien (cuanto menos en un recuerdo).

 

A los nuevos, quienes por obra de lo esotérico llegaron a esta ventana de CubaSí, podrá parecer conservador y hasta cursi, pero es que este último mes también tiene la (des)gracia de sacar a la luz cuán solos estamos en el mundo. Un día aquí, ayer allá, mañana nadie tiene certeza. Cierre los ojos, piense un instante: ¿Cuántas personas ha conocido a lo largo y ancho de su vida? Conocer de verdad, digo, a fondo y a la intemperie. Ahora bien, ¿cuántas veces ha dicho adiós, o hasta luego, sin tener la confianza de volver a verles?  

 

Ufff, se llama vida y es más complicado cuanto más vaya creciendo. Ayer el problema era que dependía en absoluto, incluso para trasladarme de un lugar a otro, de la bondad de mi madre linda que me cargaba en sus brazos. Hoy, a kilómetros de distancia, se multiplican deberes y responsabilidades profesionales, sociales, hogareñas: humanas todas.

 

Claro que yo no pedí todo esto, pero nadie escapa de lo que le toca vivir. Diciembre tiene el plus de añadir otro año a nuestros calendarios personales al tiempo que anuncia, como Teleavances, lo que usted verá. Y lo verá así, tan de pronto, contando desde hoy, dentro de 20 días, o lo que es lo mismo, casi 480 horas.

 

Le propongo algo. Repiense rapidito, antes de que yo termine de escribir, en cuanto a crecimiento personal, ¿qué le falta para acercarse a lo dictado por la sociedad como correcto? Ya usted sabe, soy enemiga de los espejos humanos, pero estoy a favor de la paz mundial.

 

En algún tipo de declaración de autoestima yo escribiría, no digitalmente, antes bien de mi puño y letra, que si pudiera vivir mi vida de nuevo, haría más caso a las personas mayores, pero de vez en cuando correría el delicioso riesgo de cuanto implique equivocarme.

 

Diciembre no es sinónimo de hastío ni de cansancio hasta los huesos, porque no puede más ni con sus pensamientos. Rotundamente no. Fíjese, aquí secretamente, para que nadie se entere… lo mejor de diciembre es que en poco, en casi nada, usted lo archivará en la gaveta de su desmemoria y a duras penas, sin mucho esfuerzo, vendrá a colación de nuevo, como lo mejor de ayer.

Visto 1240 veces Modificado por última vez en Viernes, 11 Diciembre 2015 14:31

Comentarios  

 
#7 Marita 14-12-2015 12:37
Rafa felicidades, me encantó tu comentario. Y a Liz muchísimas felicidades más. Dios te siga dando la capacidad de crear en tu mente y en la nuestra como lo haces.
 
 
#6 JK72 13-12-2015 13:53
Existencial y poético, como de sagitario. ¡Muy bien! Y muchas felicidades a todos los nacidos en este mes, entre los que me incluyo.
 
 
#5 r@f@ 13-12-2015 08:59
Este año me propuse una meta a largo plazo y la voy a cumplir, será mi mayor reto intelectual. Liz sigo tu espacio aciduamente y me asombro por tener tan corta edad y tan vasta experiencia ¿por casualidad usted no nació ya mayor de edad?
 
 
#4 Mane 11-12-2015 17:29
¡¡vivamos los capricornios, bueno y también los sagitarios!!!!
 
 
#3 pilar 11-12-2015 13:46
Liz, como siempre espero los viernes para leer tu artículo, todos sin excepción me han gustado..... soy de las que pasa balance en octubre, pero igual son 365 dias y son así como cuentas.... tenemos siempre algo nuestro que conservamos y nadie puede quitarnos.... jurídico, a todos nos ha pasado lo que te pasó ayer, jajajajaja.
 
 
#2 jurídico 11-12-2015 13:04
Me gusto el artículo, sobre todo porque cumplo años el 30 de este mes y siempre hago balance por esta fecha, de esas pertenencias que habla el autor del artículo, sin fecha de caducidad, en el caso de los abrazos, ayer vi luego de muchos años a un amor imposible y abrazarla nuevamente, aunque el amor continue siendo imposible, es de hecho el suceso más importante de este año para mi, saludos
 
 
#1 iPA 11-12-2015 12:30
me encanto !! y como hoy estoy de cumple me lo apropio como regalo !!!
 

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