jueves, 20 septiembre 2018, 01:53
Viernes, 11 Diciembre 2015 07:00

FESTIVAL DE CINE: ¡Más disciplina! ¡Más educación!

Escrito por  Yuris Nórido/CubaSí
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Algunas de las presentaciones del Festival Internacional de Cine se ven afectadas por las indisciplinas de algunos espectadores.

Celulares sonando, gritos, conversaciones fuera de lugar… ¿dónde ha quedado el más elemental sentido de urbanidad?

Antes de que comience la película en el cine Chaplin, siempre proyectan un cartel en varios idiomas que especifica las prohibiciones: ni teléfonos celulares encendidos, ni cámaras de foto o video… El más elemental sentido común dicta que tampoco se debe hacer ruido al comer (de hecho, lo ideal sería que también estuviera prohibido comer, pero no vamos a enfrentar la inveterada tradición de consumir rositas de maíz), y mucho menos hablar alto, sostener largas conversaciones, gritar…

 

La mala noticia es que muchos espectadores no les hacen el menor caso a estas indicaciones. Hasta el punto de que las acomodadoras pasan buena parte de la proyección regañando a los que molestan a los demás con sus ruidos, y de paso ellas mismas molestan al regañar.

 

En estas presentaciones del XXXVII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano hemos sido testigos de personas que ocupan sus asientos cinco minutos después de que haya comenzado la película, personas que responden llamadas por teléfono, personas que reaccionan gritando y hasta ofendiendo cuando ven en la pantalla escenas que los incomodan.

 

¿Para qué sirven las sinopsis de las películas? Si usted sabe, por ejemplo, que la cinta trata sobre una relación homosexual, ¿por qué entra a verla, si no soporta la simple visión de dos hombres o dos mujeres besándose?

 

Estas manifestaciones de indisciplina se han agudizado en los últimos tiempos; hace algún tiempo comentábamos sobre el problema de los celulares en los teatros, al que se sumaba el consumo de galletas, caramelos y otras chucherías durante las funciones, con los consiguientes ruido y suciedad.

 

Cuando se advierte en un cine o en un teatro que está prohibido mantener el celular encendido, hay que apagarlo. Y si se deja en vibrador, hay que tener claro que no se puede atenderlo o salir al vestíbulo a responder una llamada.

 

Está claro que los mensajes ya no bastan, las administraciones tendrán que aplicar rigurosamente los reglamentos de cada lugar.

 

La mayoría de los espectadores (los que cumplen con lo establecido) tienen derecho a disfrutar las películas en paz.

 

Los que no estén dispuestos a seguir las normas de urbanidad tienen la opción de ver los filmes en sus casas, donde nadie va a ir a decirles qué es lo correcto. Así de simple.  

Visto 10952 veces Modificado por última vez en Sábado, 19 Diciembre 2015 09:32

Para aquellos que aún no han visto El clan, la cinta se programará próximamente como parte de la fiesta del séptimo arte que vive La Habana en estos momentos.

El cubano Jorge Luis Sánchez presenta una exquisita recreación de una época, con claras intenciones de tender lazos entre el pasado y el presente.

Todo el mundo lo conoce como un chico Orishas. Ha colaborado con diversas personalidades del mundo de la música y ha hecho ya su debut en la pantalla grande como actor principal en "El acompañante".

El Festival del Nuevo Cine de La Habana llega este año a su 37 edición y como siempre la ciudad de La Habana vuelve a vestirse de cine. 

Comentarios  

 
#10 pABg0nZ 12-12-2015 17:56
Desgraciadament e la falta de educación formal no es epidemia, sino pandemia o sea que no es un mal que se presenta solo en Cuba. Desde que existen los celulares ha aumentado el número de VIP en todo el mundo que se piensan que si no mantienen su teléfono encendido donde sea, podría suceder algú desastre en algún lugar para el que esa personas sería la indicada en dar la solución inmediata. A mi juicio una completa estupidez ir al cine al teatro o a otro lugar público a mantener conversaciones teléfonicas en el 99,99% de los casos sobre temas que van de lo banal a lo ridículo. Interesante es que al parecer esas personas desconocen que poseer hoy en día un móvil de la generación que sea no es en ningún lugar del planeta una muestra de pertenecer a un círculo especial, porque el móvil se ha convertido en una mercancía al alcance de millones de personas, así que telefonear en público no más que un acto de inmadurez y la muestra de la falta de discreción.
 
 
#9 cubana 11-12-2015 15:39
hay que tomar medidas con la administración de los cines y teatros, para que no ocurran estas indiciplinas.
 
 
#8 eleuterio 11-12-2015 14:11
Desgraciadament e compañero Yuris, el tema de indisciplina social, la impunidad reinante y la permisibilidad de las autoridades llamadas a controlar tales hechos se ha convertido en problema endemico en nuestro país. Sin embargo ese mismo cubanito cuando llega a otro país es un corderito cumpliendo las medidas y las reglas de urbanidad, pero no lo hace por convicción sino porque se lo obligan a cumplir con el rigor y la severidad requeridas. Veremos hacia donde vamos a llegar y si algun día pararemos esto con spot televisivos y discursos educativos solamente.
 
 
#7 Anar 11-12-2015 13:48
más de lo mismo, no solo se debe impedir esto sobre todo los gritos, como si fuera en un campo de fútbol, y las multas quién las pone. Seguimos de mal en peor.
 
 
#6 tony 11-12-2015 13:05
!!!!!La disciplina se impone!!!!! Para eso existen las multas y hasta la declaración de persona no grata por la gravedad del hecho para entrar a un teatro, un cine, UN ESTADIUM, ETC, ETC, ahora: ?Quien le pone el cascabel al gato?
 
 
#5 Mileidy 11-12-2015 13:03
La última vez que fui al cine fue a ver la película "Conducta" fue insoportable, sobre todo escuchar diálogos completos por jóvenes que se los sabian de memoria! Además súmenle las faltas de respeto a aquellos que les llamábamos la atención. Considero que las acomodadoras y/o administración de las salas deben EXPULSAR a los que cometen estas indisciplinas. Tal vez ayudaría si en las escuelas (el papel de la familia también es fundamental) se les proyectaran películas o documentales y se les exigiera un comportamiento adecuado, quizás de tanto repetirlo logran hacer el hábito.
 
 
#4 Roberto 11-12-2015 12:23
Este problema es un problema endemico como lo es el dengue y la corrupcion, dificil de erradicar, la educacion parte de la familia y no termina sino con la muerte, como dice un refran,sino hay control y los que estan para velar por el orden no lo cumplen, entonces las leyes son inservible, estoy de acuerdo con el articulista,el que no quiera ver una pelicula porque trata temas que no le importan y quieren permanecer indiferentes que lean las sinopsis que para eso estan.
 
 
#3 Duna 11-12-2015 12:12
Yuris, es cierto todo lo que dices del público mal portado, pero hablar en general, de una masa indisciplinada es muy fácil. Por qué no dices nada de las irrespetuosas "irregularidade s" en las proyecciones y en la programación de este Festival, responsabilidad de una institución?
 
 
#2 notengo 11-12-2015 09:42
En el festival de las voces humanas Leo Brower tenía que advertir el no uso de celulares, bebes llorando conversaciones etc y a pesar de eso tuvimos que soportar las luces de los celulares grabando,person as contestando llamadas, niñós comiendo y jugando con sus celulares etc igualmente con el ballet de Mónaco. Hay que rescatar la educación,esta campaña debe empezar desde las escuelas primarias.
 
 
#1 Maritza 10-12-2015 07:52
la indisciplina en cines y teatros es una verdadera pandemia, por ejemplo no entiendo por qué la administración del Karl Marx mantiene el derecho a las butacas de personas que llegan hasta media hora después de iniciada la función, con la consiguiente molestia que ocasiona la intrvención de la acomodadora que obliga a levantarse a aquellos que legítimamente ocuparon los asientos vacíos de aquellos que no llegaron a la hora establecida como reclama la más elemental disciplina en un espectáculo público. No podré entender jamás porqué en el interior de los teatros se come a pesar de los daños higiénicos y estéticos en las instalaciones. En el propio Karl Marx durante una reciente presentación de Pagola la Paga tuvimos que compartir filas con dos individuos borrachos que botella en mano cometían toda suerte de indisciplinas y vulgaridades bajo la mirada impertérrita del personal del teatro. Durante el Festival de las Voces Humanas mi esposo y yo intentabamos disfrutar de la zarzuela Cecilia Valdés en el Teatro Martí por encima del llanto persistente de un bebé cuyos padres lo mantuvieron dentro de la sala todo el tiempo, mientras un espectador atendió más de 3 llamadas del celular durante el espectáculo!!!
 

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