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Martes, 08 Diciembre 2015 06:13

EN FESTIVAL: El clan

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí

El clan, película que inauguró el Festival de Cine Latinoamericano, cuenta una increíble, pero cierta, historia de crímenes y secuestros en la Argentina de los años ochenta.


Escrita y dirigida por Pablo Trapero, quien, según sus propias declaraciones a medios de prensa, quiso hacer esta cinta desde que era un estudiante de la escuela de cine, se convirtió en la cinta más exitosa en su primer fin de semana en la historia del audiovisual de Argentina, superando a Relatos salvajes, que consiguió vender cuatrocientas cincuenta mil entradas en el año 2014.


Ovacionada por la crítica en el Festival de Cine de Venecia y ganadora del premio del público en una sección del Festival de Miami, es un drama policial del 2015 protagonizado por Guillermo Francella, el conocido comediante argentino.


La historia está basada en el caso policial del Clan Puccio, que conmovió a la sociedad argentina a comienzos de los años ochenta. Arquímedes Puccio tenía relaciones con los militares de la dictadura militar que sufrió el país en esa época, por lo que mantenía una impunidad total por sus actos delictivos.


Durante —por supuesto— demasiado tiempo él y su familia se dedicaron a secuestrar a personas pudientes para que sus allegados pagaran el rescate. Aunque el rescate fuera pagado, el rehén era asesinado. La razón: demasiado riesgo; a los secuestrados se les mantenía en la misma casa donde los Puccio vivían.


Cuando llega el gobierno democrático de Raúl Alfonsín —ambición desmedida—, los Puccio quieren seguir manteniendo el mismo modo de sustento. Pero las condiciones pronto cambiaron. En cuanto el ejército del nuevo gobierno se hizo fuerte, irrumpieron en la casa de Arquímedes. Encontraron una muchacha secuestrada en el sótano. A modo de epílogo, la película cuenta entonces qué sucedió con cada uno de los integrantes de esa familia.


Como —al menos en Argentina— la historia de la familia Puccio es del dominio popular, la cinta ofrece una visión más reveladora de la historia: intenta explicar cuáles eran las motivaciones y disquisiciones éticas de los integrantes de esta estirpe de secuestradores, que actuaban en complicidad total. Como otrora El juicio de Eichmann, de Paul Andrew Williams, que centró su atención en entender qué había detrás de la psiquis de un hombre que había ordenado la muerte de seis millones de judíos, Trapero se interesa más por la intención detrás de sus personajes que por hacer adaptaciones, y mucho menos versiones libres, de los hechos reales.


Así, el argumento de Trapero navega por canales de discernimiento existencial más que por el mero interés dramático. Y esta es una de las dos razones por las cuales la cinta ha sido un éxito de taquilla en Argentina. El hecho era conocido por todo el país, pero la explicación detrás de los actos —la idea que mueve la mano— no había sido ofrecida al público. Y en esto Trapero tiene un mérito intachable. La cinta, con un sentido del ritmo de gran interés dramatúrgico, explica la concatenación de motivaciones y deseos que llevaron a cada miembro de la familia a integrarse a esa complicidad macabra que implicó la muerte de seres humanos.


Para la confección del guion, el director realizó una extensa investigación que se vio limitada por la escasez de información de los medios tradicionales (diarios de la época). Es por eso que gran parte de la historia fue suministrada sobre la base de testimonios de «amigos y de parte de la familia que se animó a hablar», lo cual aportó mucho de subjetividad… y fue lo que quizás le dio a la historia la explicación que le faltaba.


Las actuaciones, decisivas, en especial la del joven Peter Lanzani, como el hijo promesa de deportista, que cede ante las manipulaciones sombrías del padre. Meritoria la de Francella, que de tanta maestría, casi hace alarde de su histrionismo: logra que su verdugo sea humano.

Modificado por última vez en Viernes, 11 Diciembre 2015 11:44

Comentarios  

 
#1 Yo 08-12-2015 11:50
No la pude ver en el Yara el sabado a pesar que hice tremenda cola, pasaron el acompañante, cubana.
 

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