lunes, 19 noviembre 2018, 13:21
Lunes, 30 Noviembre 2015 06:51

Indisciplinas, vandalismos, desidia... también hieren el alma

Escrito por  Leydis Tassé Magaña, ACN
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Grafiti vandálico en el monumento al Mayor General José Miguel Gómez, en La Habana, Cuba, el 13 de enero de 2015. AIN FOTO/Roberto MOREJÓN RODRÍGUEZ Grafiti vandálico en el monumento al Mayor General José Miguel Gómez, en La Habana, Cuba, el 13 de enero de 2015. AIN FOTO/Roberto MOREJÓN RODRÍGUEZ

No son pocas las escenas: paredes marcadas por suelas de zapatos, jardines y áreas verdes dañados, teléfonos que de públicos parecen convertirse en particulares por el deseo de alguien de arrancarles el manófono, declaraciones de amor perpetuadas en muros y puertas de baños públicos, incluso de desamor, selladas por palabras obscenas.  

   Quizás, manifestaciones de dolor por la ausencia del ser deseado, no a la usanza de la melancolía poética de las canciones trovadorescas, como aquella que rezaba “Dile que pienso en ella aunque no piense en mí”, sino declaraciones marcadas con lo que se ha erigido como un valor estilístico de este siglo: la chabacanería.

   Basura en los lugares más insospechados, en jabitas, pero igual lanzadas desde balcones, todo para limpiar la casa, obviando entonces el cuidado del hogar mayor: el espacio colectivo.

   No es por el don desmesurado de la curiosidad, como suele llamarle al chisme la abuela de una amiga, pero no resulta extraño en la parada de la guagua, en el propio vehículo o en cualquier cola, enterarse de la vida personal de desconocidos, en las voces de quienes dialogan como si fueran a soltar una cuerda vocal.

   ¡Llegaron los huevos!, ¡Acábate de venir a bañar!, ¡Dice quien tú sabes que vengas a recoger el mandado!, son algunos de los recados directos e indirectos, algunos inentendibles por la dosis de tosquedad de la que están impregnados, que circulan en muchos barrios en cualquier horario del día, para consumo de todos.

   Sin ánimos de desdeñar el género, pero a María, una vecina anciana, no le gusta el regguetón, mucho menos el rock, sin embargo, todos los fines de semana, tiene que escuchar al Chacal y Yakarta, además de Los Desiguales mientras su vecino de 24 años se deleita entre dos inmensas bocinas desde por la mañana hasta por la tarde, a veces también la noche.

   Son solo unos pocos ejemplos de las indisciplinas que laceran el alma social de nuestra nación, matizadas por muestras de falta de educación formal, fenómenos que comprenden desde los más pequeños hasta los adultos, aunque ciertamente las personas de la tercera edad se quejan más de esas conductas cimentadas en las nuevas generaciones.

   El tema ha estado en el orden del día de más de una reunión de los Comités de Defensa de la Revolución, Asambleas de Rendición de Cuenta, encuentros de diversas organizaciones políticas y de masas e, incluso, ha sido objeto de análisis en comisiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

   Sin embargo, el problema está ahí y ríe ante la inercia social que confunde la convivencia en estos tiempos con tolerancia ante lo incorrecto, una indiferencia casi siempre concientizada y alimentada por el miedo a no buscarse problemas con el indisciplinado/a y sus aliados.

   La crisis de valores agudizada desde la época de los apagones prolongados y las innovaciones para subsistir ante “lo especial” de un período, la falta de exigencia y fisuras en la formación recibida en el seno familiar y la escuela, son algunas de las causas que muchos asocian a esa situación.

   Esto es una tarea de todos, claro que lo es, pero tal discurso, repetido en espacios de los que hemos perdido la cuenta, disocia responsabilidades, casi siempre atribuida a la Policía Nacional Revolucionaria y los órganos encargados de velar por el orden público.

   Pueden abundar medidas coercitivas para controlar el fenómeno, pero… ¿quién controla las conciencias y los deseos del corazón?

Contra la indisciplina social, bienvenidos la inserción de buenas costumbres desde la cuna, los consejos de nuestros abuelos y el rechazo sin tapujos hacia toda forma de violentar los espacios privado y público.

   Bienvenida, sobre todo, la educación, apelando al axioma martiano de la cultura como fundamento de la libertad.

   No la cultura materializada en megacifras de universitarios, porque triste es tener un pueblo ducho en ciencias, pero incapaz de cuidar y velar por la obra que ha construido.

   Varias son las escenas que contemplamos día a día, pero con el esfuerzo de todos, pueden ser mucho menos.

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Comentarios  

 
#12 ernest 21-09-2016 13:03
Todo tiene solución q la policia haga la labor que tiene q realizar como representante de la ley y no permita el incumplimiento de esta. Porque frente a mis ojos vi como una persona vertia un vagon de escombros en un lugar donde estaba el cartelito ese que todos hemos visto de prohibido botar basura y escombros PNR y a menos de 15 metros se encontraba un policia observando los hechos y no paso nada
 
 
#11 Albert 20-09-2016 10:52
Hasta cuando los organismos competentes van a aplicar las leyes que ya existen. Que hace la policia y otras fuerzas de interior que tenemos y que cada dia tienen menos papel activo de enfrentamiento a estos graves problemas existentes.
 
 
#10 LITO 03-12-2015 13:59
ese es un mal que viene desde hace años y nadie hace nada para pararlo, no se imponen multas, nadie vela por eso, pero ademas no se dan en muchas ocasiones las condiciones para que esto no suceda y sucede con todo, desde un monumento que lo llenan de basura y lo pintan hasta una playa o calle que no hay un cesto de basura o los que estan estan repletos, pienso que primero se deberia hacer una gran inversion, tal vez con los tantos millones que le han permitido a comunales desviar, invertir en depositos, carros colectores y demas y despues exigir a los que les toca que impongan multas lo suficientemente altas como para que la gente lo piense antes de botar basura al suelo o agredir algun monumento, guagua, contruccion o cualquier cosa
 
 
#9 pepe 03-12-2015 12:58
No creo q valga la pena seguir pidiendo q la poblacion resuleva problemas q no le competen ni son su responsabilidad , por cada violacion de ese tipo hay un cuerpo legal q lo castiga y personas q ganan un salario por hacerlo cumplir, sino funciona en la vida real preguntenle a todos esos inspectores y agentes de orden publico q evidentemente no estan cumpliendo con su labor
 
 
#8 doris 03-12-2015 09:57
Es que los primeros que deben de dar el ejemplo con el orden son en ocasiones los primeros que vemos que no lo cumplen, entonces que vas a esperar de los mal educados. Ojalá y lo deseo con todas mis fuerzas todo eso cambie para bien. Hace un tiempo mi mamá llamó la atención a unos vecinos por la música alta y terminaron tirando unas botellas contra la ventana de la casa de ella. Con esos truenos, no es fácil.
 
 
#7 yessy 02-12-2015 16:42
Me pueden decir para que están las cámaras que la PNR coloco en las calles.
 
 
#6 carlosvaradero 02-12-2015 11:29
Apelar a la conciencia es la explicaciòn màs facil para quienes quieren quitarse de arriba el golpe de tanta impunidad, vandalismo, indisciplinas etc..
Es como un cancer que carcome a la sociedad toda... es imposible continuar creyendo que los malechores van a tener conciencia, alguna vez..
Sabiendo todo esto, lo ùnico que queda es aplicar las leyes que existen y que no se aplican.. eso ya le toca a las instituciones estatales.
Creo que hay un poco de miedo en tener mano dura..
Es lo que pienso!!
 
 
#5 Leo 02-12-2015 10:01
No hemos acostumbrado a esto en Cuba, es como un cáncer y temo que sea incurable
 
 
#4 pablo perez 01-12-2015 17:38
mi opinion sincera, como en esos menesteres, es que, ademas de inculcarles la toma de consiencia a los infractores, aplicarles la multa, bien cargadita y ponerla y cobrarlas y si no la paga a su tiempo prudencial, que vaya aumentando su interes monetario, hasta que el infractor la pague y no se salga con la suya ademas de la consiencia de la persona, tambien las leyes educativas los ensenaran a ser cuidadosos con los lugares communes de todos, es cierto que esas musicas ruidosas afectan al mayot y al mediano porque para oir musica no tiene que ser sordoa,eso me refiero a demas de la musica al echado de basura en los tanques,para ello,en la Habana es una de las mas sucias sin embargo vaS a otras provincias y las ves limpis por eso me imagino que alli si existe el cuidado de los organismos y de todos en general y si existiewra es en menor cuantia,La Habana tiene que brillar por sobre todas las ciudades y municipios de Cuba,todos tenemos el deber y el cuidado de manterlas limpias y bellas,al infractor mayor, penas mas rigurosas
 
 
#3 yai 01-12-2015 11:13
La raiz de las indisciplinas en las nuevas generaciones creo que viene dada por la falta de educación de las anteriores, porque más de una vez he sido víctima de esas indisciplinas por parte de adultos, incluso de la tercera edad. Así que no me parece justo satanizar a los jóvenes, porque los viejitos también están por el estilo o peor.
 

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