martes, 13 noviembre 2018, 17:01
Viernes, 20 Noviembre 2015 06:00

Pavel Giroud: Estoy preparado para todo

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para Cubasí
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Todavía no se han abierto las puertas del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y ya revolotean titulares, en las diferentes publicaciones, que dan cuenta de la abultada presencia de nuestra cinematografía.

 

Ya imagino, las inconmensurables  filas frente al Chaplin y en las otras sedes, aunque mi mera suposición lógicamente no dará pie a desilusiones, porque cuando se trata de cintas cubanas, me parece que es el único momento de la vida cuando la gente no repara en la larguísima espera.

 

Una de esas películas es El acompañante, de Pavel Giroud, que ya tiene a su favor el premio al Mejor Proyecto en Desarrollo en el 61 Festival de Cine de San Sebastián y por si fuera poco también el SGAE Julio Alejandro a mejor guión Iberoamericano.

 

En exclusiva a Cubasí, el realizador, quien además tuvo como carta de presentación La edad de la peseta (primer filme que dirigió en solitario) que fue nominada nada menos que al premio Goya por la Academia de Cine Española declaró que fue complicado y divertido recrear otro contexto, durante el rodaje del largometraje.

 

¿Por qué Yotuel Romero y Armando Miguel, en los roles protagónicos? ¿Había trabajado antes con ellos?

 

No, nunca había trabajado con ellos. Son los elegidos, porque resultaron los mejores candidatos para sus respectivos personajes a la hora de definir. Ambos tienen cosas en común, dependen mucho de su instinto, son fáciles de guiar, saben mirar y callar, algo que en el cine es vital. Sale de ellos una verdad, que proviene del don natural de ambos para la interpretación. Tienen fuerza individualmente y cuando los unes, son explosivos. Hay química entre ellos. No descarto que vuelvan a aparecer juntos en otra película (y no necesariamente mía).

 

¿Cuál le parece que sería el eje principal de la cinta?

 

Si habláramos del eje argumental, te diría que la relación entre Horacio y Daniel. La potenciación del valor de la amistad a la hora de enfrentar un suceso adverso. Si habláramos de lo temático, la película se expande un poco más hacia el terreno de la intolerancia, el irrespeto, la libertad.

 

¿Qué le parece el guión?

 

Te voy a decir lo que me dijo un gran amigo cuando lo leyó y de todos los piropos es el que he guardado: Es un guión Cabal.

 

¿Cuán difícil resultó ambientar la película en otro contexto?

 

Complicado y divertido. En apariencia, Cuba no ha cambiado mucho en medio siglo, pero si ha cambiado y esos pequeños matices que la diferencian de la Cuba de los 80´s, no solo en lo visual, sino en lo gestual, en lo sonoro, hace que haya que ser más precisos y cuidadosos que si te vas al siglo XIX, porque hay cosas que están a la vista y se tornan invisibles. La parte divertida fue reencontrarnos con objetos decorativos, publicaciones, vestimenta, música y toda clase de cosas de mi infancia y adolescencia. Hay algo que todavía no he experimentado y es ver a una gran masa de cubanos identificando esos objetos, algo que no tuve en Busán o Chicago, aún cuando hayan disfrutado mucho la película. Esas cositas son nuestras.

 

Usted dijo que esta película va a ser una mezcla de Rocky con Alguien voló sobre el nido del cucú. ¿Qué quiso decir?

 

Es una manera de resumirla y que quede claro su enfoque. Es la historia de un boxeador, desde un enfoque social, como fue aquel rimer Rocky. Hay peleas, intentos por alcanzar la gloria, pero a la vez casi todo ocurre en un sanatorio, donde una especie de McMurphy causa problemas entre los pacientes y una equivalente a la enfermera Ratche impone el orden. Todo dicho del modo más elemental posible. La película es mucho más que eso.

 

Desde que apenas era un “embrión” El acompañante empezó a acaparar premios, lo cual sin dudas funciona positivamente en el ego tanto de los actores como del propio Giroud.

 

Ahora en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano es la primera vez que oficialmente concursamos con la película terminada. Estuvimos antes en dos prestigiosos festivales, el de Busán, que es el más importante en Asia y él de Chicago, el más longevo de EEUU, en ambos estuvo en secciones no competitivas y el resultado con la audiencia fue muy bueno. Yo quería estrenar en La Habana, pero se interpusieron estos dos eventos y suponía un despropósito dejarlos pasar.


alt Recientemente Pavel Giroud (I) colaboró como co- director en la película documental Playing Lecuona, protagonizada por los pianistas Chucho Valdés, Michel Camilo y Gonzalo Rubalcaba. Como si fueran pocos los galardones de su vitrina, este film acaba de ser premiado como mejor documental en el Festival de Montreal.

 

¿Serán los premios una especie de premonición de que el público y la crítica de nuestro país están preparados para esa clase de filme?

 

Eso es un arma de doble filo. Por suerte ya tuve ese revés con mi película anterior, muy celebrada como proyecto y luego se empantanó como película. Nada me asombra. Estoy preparado para todo. Hay quien está listo para dejarse seducir sin prejuicios y hay quien está con el sable en la mano para desarticular algo ponderado. Siempre he pensado
que la gente inteligente y hábil es capaz de convencerte de que El Padrino es una porquería y cualquiera de Ed Wood, una obra maestra, contradiciendo la opinión de una mayoría. Todo esto se genera desde la subjetividad. Obviamente quiero que la película guste y sea bien recibida. Los espectadores son el complemento que le da sentido a un filme. Mi película no es desafiante estéticamente. Cualquier espectador está apto para ella, pero no puedo influir en preferencias y gustos.

 

Proyectos más inmediatos.

 

EMPORIO HABANA, una historia en La Habana de 1946 entre Lucky Luciano y Meyer Lansky. Ya está el guión escrito, una versión muy muy reformada de lo que fue el primer guión que escribí en mi vida. Me siento listo para afrontar ese proyecto. También es una historia referida al valor de la amistad, pero esta vez desde la traición. Mis productores ya están en función de ella. Estoy también desarrollando una serie de TV sobre conflictos entre bandas latinas y grupos neonazis en Madrid y un par de guiones por encargo, uno internacional y otro dominicano.

 

Incluso con esos proyectos, a estas alturas cualquiera pensaría que es todo ¿Qué le falta por hacer a Pavel Giroud?

 

En realidad, he hecho muy poco en comparación con lo que quisiera. Recuerdo ahora un musical por encargo, género al que yo no me hubiese asomado jamás desde un impulso personal y el otro es una comedia costumbrista, algo por el estilo. Trabajar por encargo te permite llegar a estéticas que como pretensión has mantenido distantes.

 

De las que tiene hasta hoy, por cuál película le gustaría que lo recordara el público. ¿Por qué?

 

Todas o ninguna, según la ocasión y de lo que se hable.




Visto 4567 veces Modificado por última vez en Domingo, 22 Noviembre 2015 06:21

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