viernes, 14 diciembre 2018, 01:44
Viernes, 20 Noviembre 2015 00:30

MIRAR(NOS): Rupturas con emoticons

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
Valora este artículo
(4 votos)

Las nuevas tecnologías tienen parte de culpa. En absoluto, no me opongo a ellas, pero sería risible negar cómo han dilapidado los momentos...

 A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

Oscar Wilde

 

Las nuevas tecnologías tienen parte de culpa. En absoluto, no me opongo a ellas, pero sería risible negar cómo han dilapidado los momentos de comunicación interpersonal cambiando fuertes abrazos por emoticons de corazones o caritas sonrientes.

 

No es de extrañar que llegue a casa tan cansada. Aparte de cumplir una jornada laboral con todas las exigencias y requerimientos, en la soledad de mi oficina, internet mediante, al final del día termino hablando con más de seis personas, y de temas tan diversos que transitan desde la actuación de Cuba en la Premier 12 hasta la reciente ruptura sentimental de una amiga.

 

El ser humano tiene eso. Puede ser multitareas. Así, mientras a través de mi bocina, Pitbull me despierta con sus contagiosos estribillos, mi mamá hace acto de presencia en una llamada perdida que me obliga, contra todo pronóstico, a dejar de lado cualquier ocupación y llamarla para desearle los buenos días.

 

Hace unos pocos martes, el portal CubaSí publicaba una información que viene a corroborar algo que ya suponía. A sabiendas entonces, igualmente tuve que releer para ser absolutamente consciente. El amor acaba, es un hecho comprobado.

 

Así, las mujeres tienen requerimientos relacionados con faltantes. Elementos insoslayables que no deben obviarse y con los cuales absolutamente coincido. El sentido del humor, el mal sexo y la falta de confianza hacen mella para las féminas en el happy end de una relación sentimental.

 

Tíldeme de lo que quiera, es cosa de todos los días cultivar un sentimiento. Como levantarse o respirar, debiéramos, por nuestra salud emocional, incorporar a nuestra rutina diaria elementos que alegren el día del otro, ese que duerme en la mitad de mi cama.

 

En la mayoría de los casos, las parejas no trabajan juntas, por suerte para quienes se asfixian con tanto roce. De tanto y tan mal que andan las cosas, sería preferible poner un GPS en el caso de ser un cónyuge desconfiado.

 

El móvil no ayuda mucho en esos menesteres de vigilancia perenne, y en este punto aclaro, yo apuesto por la confianza. Lo que pasa con los celulares es, aparte de los altos precios en las llamadas, que se puede estar haciendo absolutamente cualquier cosa mientras respondes. Jamás se tendrá una certeza exacta sobre el paradero de la persona al otro lado de la línea.

 

En la misma investigación igualmente se delineaban cualidades de nosotras que para un hombre no pueden faltar.

 

Y es que disminuye su interés cuando se percatan de que su compañera no es tan “fogosa” como soñaban y el lugar está ocupado por una señora charlatana que, antes bien, no tiene para cuándo acabar de hablar.

 

La cosa no es que un día ocurra o que llegue con los años. Las mujeres no paran de hablar porque es parte del paquete desde la prehistoria, desde que el mundo es mundo y diría más… desde que dejamos de ser simples amebas.

 

Asimismo, los científicos, de Australia, por cierto, pusieron de relieve que los que estiman más su propio atractivo y sus posibilidades de encontrar una nueva pareja tienden más a cortar una relación que puede salvarse.

 

No soy neurona y por lo mismo, no puedo insertarme en ninguna cabeza de quien lea esta columna. Si alguien me dijera que ya es inminente la ruptura, entonces tengo una exhortación mundial.

 

Sopesar, damas y caballeros. Comprar una balanza mental que pueda garantizarnos la falta de excesos y en definitiva, los pros y contras que nos exhortarán a quedarnos con nuestro paquete o darle el good bye.

 

Ah, pero si decide salirse, hágalo para no volver, porque segundas partes, bueno… Usted ya sabe, siempre son malas, pero si le quedan dudas, por ahí quedan las de las películas.

Visto 3181 veces Modificado por última vez en Viernes, 20 Noviembre 2015 16:53

Comentarios  

 
#3 Ivette 24-11-2015 10:41
Pues apuesto por el amor cotidiano, ese que requiere del alimento sutil, la ligera caricia, la florecilla hermosa, silvestre? no importa... el compartir lo pendiente en el hogar para regalarnos una noche mas larga, un parrafo interesante, una peli y, por qué no... el descanso relajado tras la sublime entrega y.. junto a esto.. esa persona que al verte llegar pregunta qué tal tu dia? como va todo... en que podemos adelantar hoy? o que sorpresivamente le encuentras a la salida de tu trabajo, dispuest@ a regalarte la mas linda de las tardes... con su presencia!
 
 
#2 myke 20-11-2015 09:57
una verdad como una casa:
...on los celulares... se puede estar haciendo absolutamente cualquier cosa mientras respondes.
Chicas, ojo con este detalle:
...su compañera no es tan “fogosa” como soñaban y el lugar está ocupado por una señora charlatana...
con lo de: segundas partes... no me atrevo a ser absoluto porque se d muchos remakes ¨exquisitos¨, si cabe el término... je... eso si, siempre light ya no puede ser heavy
salu2
 
 
#1 Marita 20-11-2015 08:20
No soy de las mujeres que piensen que teniendo mucha paciencia se alargue una relación. Pienso como Liz y creo que la mayoría de las personas piensan así. Las relaciones es algo que se va construyendo. Y hacer feliz a la persona que duerme a nuestro lado debe ser también la prioridad para esa misma persona. O sea, que ellos quieran hacernos feliz también a nosotras. No es menos cierto que las relaciones interpersonales son muy dificiles, pero son tando de ceder como de hacer valer nuestro punto d vista. Y nada, si es dificil, se intenta; si no funciona, se deja. Lo que es muy cierto es que no se puede vivir bien al lado de una persona que se ha dejado de querer o que ya no nos quiere.
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar