martes, 18 septiembre 2018, 15:41
Jueves, 29 Octubre 2015 06:00

El mal servicio o los zares (y zarinas) del mostrador

Escrito por  Paquita Armas Fonseca/Especial para CubaSí
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No creo que este sea un caso único. Desdichadamente, muchas personas tienen un zar (o zarina) dentro que aflora cuando puede mostrar un poco de poder.


Me he decidido a escribir porque ya me di cuenta de que la del problema no soy yo. Cambié de barrio hace un año y unos meses. De la zona donde vivía recuerdo con nostalgia una vecina y la farmacia. En aquel establecimiento descubrí y armé uno de mis mejores amigos. Él se fue y seguí conservando unas relaciones que incluían a veces un poco de café, de refresco, o un huevo frito para las mujeres y los hombres que trabajan allí y que en oportunidades necesitaban de mí, pocas veces, por cierto.

Ahora, donde vivo, la farmacia me queda en la esquina, calle E y 19. La conozco desde años atrás porque antes era el establecimiento que vendía los medicamentos del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, cuando con las recetas no se compraba en cualquier farmacia. Con frecuencia iba allí acompañando a mi hermana; siempre estaba llena, pero había un equipo que daba gusto por la rapidez y la atención a los clientes. Quien llegue en estos momentos, fundamentalmente en uno de los turnos, aunque no haya nadie en el mostrador, no se demorará nunca menos de veinte minutos. Lo he medido por el reloj.

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Esa molestia de escuchar chistes o comentarios que no me interesan, más el sol de frente, hacen que vaya a comprar mis medicinas por tarjetón a las seis de la tarde. Las empleadas, o por lo menos las que me han tocado a mí, protestan, y en mala forma. Hace un tiempo tuve que comprar azitromicina por una infección en la garganta. Llevé mi linterna y no quisieron despacharme porque no había luz. Les dije que usaran mi linterna y aunque no hay nada computarizado, se negaron.

Hace dos días fui con dos recetas de dipirona, me aceptaron una y otra no, ambas igualitas, hechas por el mismo médico, y aducen que una tenía un borrón. Me molesté y realmente tiré el dinero al mostrador. En ese momento pasaba el médico que me dio la receta, subió, me hizo otra y no le dio importancia a lo que decían las dependientas. Él, bajito, me dijo algo: “quieren hacer valer su importancia, no le hagas caso”. Un día después, me aceptaron la misma receta en otra farmacia.

Esto que ejemplifico con algunos casos, desgraciadamente, es más común de lo aceptable. Usted puede tener un mal día, pero no le puede hacer un yogurt la existencia a los demás, en cada jornada, a partir de que usted ofrece un servicio. Algunas de las personas detrás de un mostrador juegan a ser zares o zarinas y con su poder, aplastar a los que están a su merced. En el caso de las farmacias, los que van es porque están enfermos; además, el calor, el sol, ¿por qué hacernos la vida más difícil de lo que es? Ahhh, y los que piensan en la propina: al principio se la daba, ahora reclamo hasta un centavo.

No creo que este sea un caso único. Desdichadamente, muchas personas tienen un zar (o zarina) dentro que aflora cuando puede mostrar un poco de poder. Si lo usa para ayudar a los demás, aplausos, pero cuando se despliegan con el fin de someter a los demás mortales, ¡a correr!, porque son peores que el peor de los zares.

Desgraciadamente, un tiempo atrás se decía que en el mercadeo en divisas imperaba el buen trato. ¿Es eso actual y válido? Lléguese a una tienda y pruebe a interrumpir una conversación entre dos dependientas, y en un alto por ciento recibirá una mala frase, un gruñido o una mirada despectiva desde el hipotético trono.

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No es solo en la capital. Hace poco, en una cafetería-tienda, en el centro del país, un compañero de viaje me pagó un café (en divisa) y por la demora, ¡veinte minutos después!, tuve que ir rápido para el carro.

En el mercado agropecuario de calle 17, cerca de G, usted puede encontrar unas vendedoras de flores y otro joven que oferta ajos, capaces de respetar al público, tener atención con una niña y cambiar el producto. En ese mismo lugar, más adentro, a la derecha, muchas veces hay una comerciante que cuando se le pregunta por un producto, responde con un gruñido. ¿Quién, por su actitud y aptitud, merece una propina? La respuesta es obvia.

Habría que ser un desconocedor de nuestra realidad para pensar que los salarios son altos y satisfacen todas las necesidades, pero ¿por qué incorporar el maltrato a la hora de situarse detrás del mostrador?

Claro, existen excepciones, pero el buen trato no está regulado por libreta y siempre contribuirá a que todas y todos nos sintamos mejor, incluso los que son zares y zarinas del mostrador en el buen hacer, que parecen existir para servir de forma adecuada a sus semejantes.

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Comentarios  

 
#21 eugenio 24-11-2015 21:37
miren bien y concentrece en esto las demoras existen por k sin cola, no hay trabajo y si no hay trabajo para k si llegas y no hay nadie para k trabajar con personal de mas recuerden siempre la pelicula la muerte de un burocrata
 
 
#20 andrea 30-10-2015 16:32
Excelente articulo,pero lo podemos llevar a un gran porciento de los centros del trabajo de nuestro país, es horrible la mala atención combinada con la mala adecuación...pu lulan !!!
 
 
#19 Enaydys 30-10-2015 15:02
soy medico y es sierto que las y los farmaceuticos son en ocaciones muy exigentes, se que los medicos escribimos un poco raro pero en ocaciones no le venden el medicamento a los pacientes porque en la fecha de la receta hay un palito que no va segun ellos, creo que exageran,por otro lado la persona que escribio el articulo debe ser cuidadoso pues no esta bien vender 2 recetas de dipirona a un mismo paciente pues se puede confundir con acaparamiento de medicamentos.
 
 
#18 carlos_habana 30-10-2015 09:11
¿Existe algo llamado "protección al consumidor? ¿O es solo un número de teléfono (que nunca responden o "no está asignado a ningún abonado") colocado en algún lugar del envase (si lo tiene, el envase o el número). Este es un tema manido y al que aun no se la encontrado solución. No soy capaz de decir si es salario fijo o "corrido" o es el abastecimiento insuficiente o la insuficiencia de escrúpulos o cualquiera sea el motivo. Siendo pesimista (¿realista?) no veo la luz al final del túnel.
 
 
#17 maricel 29-10-2015 21:25
exelente articulo,pero lo podemos llevar a un gran porciento de los centros del trabajo de nuestro pais,ojala y tenga solucion algun dia,lo nesecitamos.
 
 
#16 lulu_431 29-10-2015 17:16
Un articulo muy bueno pero cosas como estas nos suceden a diario como mismo expresa este material, quien no se ha sentido maltratado, eso se ha convertido en algo comun y corriente, a donde te vas a quejar a quien se lo vas a decir, y lo peor es que la respuesta nunca te va a satisfacer....
 
 
#15 Mariele 29-10-2015 17:00
Coincido con Guarina, muy buen atículo. En muchas ocasiones en las farmacias existen grandes colas en su mayoría personas que no se sienten bien y en la parte de adentro del mostrador hay una o dos dependientes despachando y 4 o 5 empleadas conversando o haciendo otras funciones en vez de ayudar a disminuir la cola. Lo de la localización de medicamentos es otro tema, ya ni te lo insinuan aunque la farmacia esté vacía.
 
 
#14 FelixUCuba 29-10-2015 15:58
De acuerdo con la opinion expresada en el articulo y con las opiniones, la razon por las que suceden todas estas cosas (y aun muchas mas) son por el salario fijo que tienen tod@s l@s dependientes. Hasta que no vean el resultado por vender, no haran nada.
Tambien, aportando a todo esto, pienso que ahora las tiendas se han convertido en almacenes de los almacenes, mercancias en estibas que no dejan ni acercarse al mostrador. No le duele a nadie, A NADIE, el vender o no vender.
Por otro lado, ponganle mas trabas al acceso al publico y se estara trabajando mucho mejor (PARA ELLOS), pues cada dia cierran mas puertas y ponen mas obstaculos al acceso a las tiendas y a las mercancias.
 
 
#13 liborio 29-10-2015 15:53
EL MALTRATO Y LA PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR EN NUESTRO PAIS YA CONSTITUYEN MALES ENDEMICOS. EL ESTADO DE INDEFENSION DE UN CIUDADANO CUALQUIERA ANTE ALGUNAS DE ESTAS MANIFESTACIONES ES NOTORIO. ES PENOSO QUE AUNQUE EXISTEN INSTITUCIONES JURIDICAS COMO EL CODIGO CIVIL, NADIE LO HACE CUMPLIR. EN EL CASO DE LA PROTECCION AL CONSUMIDOR YO DIRIA MAS QUE ESO LO QUE HAY ES ASALTO A MANO ARMADA TANTO POR LOS PRECIOS, LA CALIDAD Y EL TRATO. ADEMÁS UN APORTE AL COMERCIO (NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES) Y LAS GARANTIAS COMERCIALES SON PROBLEMA SUYO CON LOS TALLERES, CUANDO LO CORRECTO ES QUE LA TIENDA LE REPONGA SU DINERO O LE DE UN NUEVO ARTICULO Y SEAN ELLOS LOS QUE SE ENCARGUEN DE ENVIARLO A LOS TALLERES PARA POSTERIOR VENDERLOS A OTROS PRECIOS DADO EL DETERIORO OCURRIDO. NADA DE ESTO ES ASI Y NADIE RESPONDE, POR QUE SERA?
 
 
#12 Juank 29-10-2015 15:46
por favor respeto la opinión de cada comentario pero me parece que dos recetas de dipirona no es acaparar medicamentos, si hace daño el maltrato y el acaparamiento, tambien hace daño el comentario sin logica, aunque claro lo respeto dige, pero tambien hace mucho daño querer justificar el maltrato de las farmaceuticas que lo que venden es para la salud de los humanos y sea acaparar o no la señora llebaba sus recetas en todo caso la responsabilidad es del medico, la farmaceutica está justificada, ademas ella relata que el medico aparecio y le rehizo su receta, en todos los lugares del mundo y en todas las sociedades las personas han tenido este medicamento como de uso habitual de botiquin por lo que no debia cuestionarse 40 tabletas que no alcanzan ni para un mes, porque ademas solo te dan 20 tabletas por receta medica.
 

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