jueves, 15 noviembre 2018, 13:32
Miércoles, 04 Noviembre 2015 06:00

Yissi García, mujer baterista (+ FOTOS)

Escrito por  Elizabeth López Corzo/CubaSí
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   Yissi García no llega aún a los 30 años y ya podemos decir de ella que se trata de una instrumentista muy profesional, enamorada de su carrera y de la percusión desde el día más remoto de su existencia. Yissi García no llega aún a los 30 años y ya podemos decir de ella que se trata de una instrumentista muy profesional, enamorada de su carrera y de la percusión desde el día más remoto de su existencia.

La sola imagen de una mujer baterista ya impacta y atrae al público, sobre todo en Cuba, donde no abundan las percusionistas. Conversar con Yissi impresiona aún más.

Es joven, simpática y muy talentosa. Cuando la vemos sobre el escenario, detrás de su batería, tal parece que para Yissi García no existe nada más en el mundo que la música que toca en ese instante. Su pasión la sumerge en ese universo mágico.

 

La sola imagen de una mujer baterista ya impacta y atrae al público, sobre todo en Cuba, donde no abundan las percusionistas. Conversar con ella de cerca y ver que es tan joven, impresiona aún más, porque a veces es difícil imaginar cómo una muchacha de mirada pueril y risueña hace retumbar una sala de conciertos con sus baquetas sobre tambores y planchas de metal.

 

Yissi García no llega aún a los 30 años y ya podemos decir de ella que se trata de una instrumentista muy profesional, enamorada de su carrera y de la percusión desde el día más remoto de su existencia.

 

Creció en el barrio habanero de Cayo Hueso, atrapando cuanto sonido la rodeaba. “Para mí es una suerte haber salido de un barrio tan musical, de donde salieron grandes músicos cubanos. En Cayo Hueso siempre se escucha algo, una rumba, una descarga, aunque sea un sonido producido por un palo y una lata. De pequeña yo tocaba en el Parque Trillo o en el Callejón de Hamel. Mi mamá quería que yo fuera bailarina, pero luego se dio cuenta de que lo mío era la percusión”.

 

En la casa de Yissi la música era una constante. Su papá, Bernardo García, fue baterista fundador de Irakere, y ella ha demostrado ser una heredera legítima. Le inspira la buena música. Le gusta trabajar mucho para hacer algo que le guste al público. “Para mí el público y la música son lo más grande”.

 

Cuando habla de jazz, le brillan los ojos. Aunque integró la plantilla de Anacaona en la música popular cubana, se ha dedicado siempre al jazz. “Empecé tocando con un grupo en la escuela y escuchando mucho. Llegó un momento en que me parecía que el jazz era la música más grande del mundo”.

 

Desde 2012 tiene su propio grupo, Banda Ancha, y ya grabaron su primer disco juntos. Última noticia es el álbum, de producción independiente, que será licenciado en Cuba por la disquera Colibrí.

 

Además, Yissi lleva tres años girando con la banda de la saxofonista canadiense Jane Bunnett por Estados Unidos y Canadá. Próximamente continuará el periplo por Australia. Con esta instrumentista Yissi grabó otro volumen, que se alzó en los premios Juno que otorga la Academia Canadiense de Artes y Ciencias de la Grabación.

 

Durante un receso de la gira, Yissi, en su estancia en Cuba, conversó con CubaSí.


“Siempre tuve la inquietud de hacer mi banda y tocar mi propia música. Yo había visto un video de Herbie Hancock (un gran pianista y jazzista norteamericano) en el que él trabajaba con un DJ. Decidí que cuando hiciera mi banda, tendría algo así, que fusionara el jazz con la música electrónica y ritmos cubanos”.

 

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¿Qué encontrará el público en Última noticia?

 

Un jazz bastante relajado como lo llamo yo, que es para todo tipo de público, a pesar de que se reconoce como un género complejo que se mueve en un circuito pequeño. En este caso no es así. El jazz de nuestro álbum da ganas de bailar, entre otros motivos, por la fusión con los géneros cubanos (la rumba, toques afrocubanos), el piano tiene un timbre electrónico. Está el trabajo del DJ. También hay algo de funk, reggae, house, acústico…

 

El disco tiene 10 temas, seis son míos, con un arreglo que hice de un estándar de Miles Davis y Marcus Miller. Los otros son temas de Jorge Aragón (pianista y director musical de Banda Ancha) y Julio Rigal (trompetista).

 

La gente piensa que como es un disco de una baterista tiene muchos solos de batería.

 

¿Y no es así?

 

Para nada. Es jazz, pero muy relajado, nada intelectual u oscuro, es muy libre.

 

¿Cómo compones? Supongo que con la batería sería difícil…

 

Compongo desde el piano. Los músicos cubanos tenemos la suerte de aprender eso en la academia. A partir del piano le voy agregando los instrumentos. Casi siempre se me ocurre una secuencia con el bajo y luego voy agregando la batería, lo que puede hacer el dj, en fin. Lo que más me cuesta es la melodía principal del tema.

 

Tú eres una ganadora de los concursos Jojazz y tu álbum saldrá como parte de la colección Joven Espíritu del Jazz Cubano de la disquera Colibrí. ¿Te identificas con un movimiento o generación de jóvenes jazzistas cubanos?

 

Para mí el jazz cubano es algo muy rico musicalmente. En todas partes del mundo se diferencia el jazz cubano del que se toca en Estados Unidos, en Europa e incluso es diferente al resto del Latin Jazz. En Cuba se ha marcado un estilo. Supongo que ha sido por las fusiones en el empleo de ritmos tradicionales cubanos. Eso le da un sello, una sonoridad propia.

 

Los jóvenes jazzistas son más inquietos cada vez, experimentan más. La mezcla que hacen hoy con la música cubana es de lo mejor que está sucediendo. Tengo la posibilidad de tocar en ocasiones con Alexis Bosch y Roberto Carcassés. Por ejemplo, Alexis mezcla la música guajira con el mambo, el cha cha cha… y creo que en los jóvenes de hoy está sucediendo eso también.


¿Cuán difícil es para los jóvenes abrirse camino, montar su propio grupo?

 

Es bien complicado para todos los jóvenes que se lanzan en la carrera musical. El género puede influir. En el caso del jazz es muy difícil porque no es una música consumida por el amplio público. A veces nos cuesta trabajo llegar a la radio o a la TV para que nos conozcan.

 

Para dirigir una banda se pasa por dificultades, de hecho, si en tu alineación tienes buenos instrumentistas, ellos tocarán también con otras bandas y para planificar un concierto u organizar ensayos es terrible poder coincidir en horarios, fechas, en fin.

 

Pero la mayor felicidad es que tienes tu propia banda, en la que muestras lo que más te gusta hacer, tocas tu propia música. Esa es la recompensa a todo.


¿Cómo se ve la mujer percusionista en el mundo de la música?

 

A mí me costó muchísimo trabajo insertarme en esto. A través de amigos me enteraba de gente que necesitaba un baterista para su grupo y cuando me recomendaban los otros decían “no, preferimos un hombre”. Tuve bastantes rechazos.

 

Pero eso quizás me dio fuerzas a estudiar más y así demostrar que una mujer percusionista puede hacer el mismo trabajo que un hombre. Siempre alegan eso en contra, que la mujer no tiene la misma fuerza para la batería que los varones. Realmente eso es un mito. Conozco bateristas americanas que tienen un sonido buenísimo. Pero realmente ese machismo funciona en todas partes del mundo.

 

Un músico ve a una mujer antes de oírla tocar y no imagina que ella pueda ser tan buena. Una vez en Canadá llegué a un bar y un amigo intervino para que yo tocara con el grupo del escenario. Cuando subí todos los músicos se fueron. Luego mi amigo habló con ellos y finalmente tocamos juntos y cuando por fin me escucharon querían seguir conmigo. Pero creo que esto sucede en cualquier lugar, la gente hasta que no ve a una mujer haciendo bien su trabajo no creen en su talento.

 

Cuando el público escucha en la radio o en una grabadora -sin ver a la artista-, ¿puede definir si se trata de una mujer u hombre? ¿El género en estos casos es relevante?

 

Creo que es irrelevante. La música no depende del género. No creo que se diferencie cuando toca una mujer o un hombre. Eso no influye.

 

Y una vez que te insertas en ese mundo, ¿los músicos te tratan de igual a igual?

 

Creo que siempre tienen alguna reserva, pero sí, la cosa cambia. Gracias al JoJazz mi trabajo se visualizó y comencé a tocar con Bobby Carcassés y Alexis Bosch, por ejemplo.

 

¿Qué haces tú para mantenerte en forma y tocar la batería?

 

Exige un ejercicio físico, es cierto, realmente ahora es que yo estoy haciendo un poco de ejercicios, corro y me gusta mucho montar patines. Lo demás es hacer ejercicios para manos y pies. Hay que escuchar mucha música y ver videos. Más que fuerza, para la batería, hace falta una buena técnica. Se puede tocar muy duro, pero sin técnica el sonido no es bueno ni limpio.

 

No creo que muchos grupos de jazz en Cuba tengan a un DJ como integrante activo

 

En mi banda DJ Jigüe es un músico más que tiene su momento de hacer solos, de interactuar con el pianista o de ejecutar un mano a mano conmigo. No es un adorno que pone una base y todos tocamos encima, no. De hecho casi todas las secuencias musicales de la banda las hago yo.

 

¿Y qué te dicen de esto los fanáticos de jazz clásico?

 

He recibido muchas críticas positivas, a la gente le ha gustado este experimento del jazz con la música cubana y el DJ.

 

Por otra parte otros me piden más solos de batería y en realidad yo quiero lograr un trabajo más relajado. Sí tengo solos de batería en mis conciertos, pero no creo que porque yo sea la líder del grupo tengo que ejecutarlos en cada canción. Eso sería aburrido para el auditorio, predecible.

 

Me gusta que todos los músicos se destaquen. Cuando tocamos en Fábrica de Arte la gente baila mucho con nosotros. No me gusta sacrificar ese momento de alegría del público por lucirme yo. Para mí lo más importante es mantener el ritmo de la función y si la gente está divirtiéndose con eso me basta, aunque no tenga oportunidad de hacer un solo en toda la noche.

Visto 4386 veces Modificado por última vez en Viernes, 06 Noviembre 2015 06:21

Comentarios  

 
#1 yenny 04-11-2015 15:31
Bravoo!!!!
 

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