viernes, 16 noviembre 2018, 15:25
Jueves, 01 Octubre 2015 23:12

MIRAR(NOS): El retorno de las cosas

Escrito por  Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
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Piensan bien quienes consideren que el pasado regresa, aunque algunos pesimistas crean fervientemente que llega transfigurado a la manera de los errores repetidos...

 Hoy es un regalo, por eso se le llama el presente.

Anónimo


Piensan bien quienes consideren que el pasado regresa, aunque algunos pesimistas crean fervientemente que llega transfigurado a la manera de los errores repetidos hasta el fin de los días. Entre lo real y lo esotérico, la mayor verdad es que toda acción anterior conforma lo que se llama experiencia.

 

Si de nada sirviera lo vivido, en mi opinión, seríamos como amebas: con su comportamiento cíclico y monótono.

 

Hace unos días, alguien que lee esta columna me sugería que hablara de esas personas «ausentes» de nuestras vidas, valga aclarar ausentes por nuestra voluntad. Lo complaceré solo en parte. Los (las) «ex» también son parte de las historias sentimentales y determinan buenas o malas maneras ancladas en la relación que sostenemos en el presente.

 

Porque nadie escapa de un recuerdo por mucho que quiera y más que se esfuerce, sin previo aviso y no como el anuncio de una puesta en escena. No se da libremente delete en las imágenes que se quedan en el subconsciente.

 

Malo entonces cuando sin mucha premeditación, acaso como una marca que lacera, el pasado de otros empieza a complicarnos la existencia. En buen cubano, cuando las acciones de la gente de al lado influyen no del mejor modo en el resultado feliz de nuestras complicadas ecuaciones.

 

Por supuesto, siempre de algún modo elegimos con quién quedarnos. Imagine esta escena, por ejemplo: Usted inicia una relación sentimental, y luego allí, en su día a día, prácticamente el destino (culpemos al destino) le obliga a relacionarse con la (el) ex de su otra mitad.

 

Cortar por lo sano, cualquiera de las dos uniones, es inmaduro y falto de juicio. A nuestro favor, el siglo XXI nos ha regalado al postmodernismo, un terrible y bien amado saco donde todo cabe y nada sobra. De modo que lo más saludable lo dictan las reglas de convivencia: dejar todo en el epílogo y continuar siempre de modo ascendente.

 

En este punto recomiendo no buscar un sentido filosófico. Viene a mi mente el mejor postulado que aprendí en mis tiempos universitarios. El eterno retorno que destierra lo relacionado con el azar y en ese sentido, no da crédito a la casualidad.

 

Antes bien, la causalidad es la culpable de cada una de las circunstancias actuales que circundan nuestros espacios vitales.
 
Si bien resulta harto conocido que existe un principio y un fin, cuando Nietzche publicó que todo regresa al principio, imagine por un segundo las caras de asombro. ¿Cuál sería su reacción? (La suya que me lee, no la de Nietzche). Le estoy diciendo en otras palabras que no es que existan combinaciones nuevas, sino que los mismos acontecimientos se repiten en la línea temporal de nuestras vidas sin posibilidades de variación.

 

Entonces, el eterno retorno incluye fracasos y éxitos, absolutamente todo lo vivido, y deja en entredicho cuán intensamente vivimos o, de modo más conformista, sobrevivimos en este criadero de cocodrilos que algunos llaman mundo.

 

Muy a pesar de este enrevesado trabalenguas que, confieso, he tenido que releer dos veces para que sea más o menos comprensible…, compruebo en mi propia experiencia que el pasado regresa, para atormentarnos, casi siempre.

 

Involucrados en los adelantos tecnológicos, en las nuevas banderas de la sexualidad y hasta sentimentales cuando sabemos que el cine nos manipula, muy a pesar de los pesares seguimos permutando credos y convicciones, como si en eso se fuera la vida, como si se tratara de dejar de ser uno mismo cual premisa insoslayable.

 

De eso no se trata, vivir tiene que ver con ser consecuente, con madurar y sonreír en medio de los errores, aunque por instantes sea inevitable el llanto. Se vincula también a las elecciones, el botón que pulsas para que las cosas vayan mejor, y si resulta que te equivocas pues nada, a tu lado terminarán aceptándote porque también para ellos, a no ser que vengan de otra galaxia, el pasado también es una parte.

Visto 3581 veces Modificado por última vez en Viernes, 02 Octubre 2015 15:13

Comentarios  

 
#7 Guajira Guantanamera 05-10-2015 14:23
"Nunca debemos llorar sobre la leche derramada", ya no puedes hacer nada, ya la perdiste. Así es el tiempo que ya transcurrió, así es el pasado, y las acciones y situaciones que tuviste ya fueron, ahhh, eso si, dejaron sus huellas, sus consecuencias para bien o para mal, de uno depende detenerse a llorar por una mala decisión o aprender de ella. Sorprendentemen te muchos chocamos una y otra vez con la misma piedra (secundo a Arquero en esta verdad irrevocable) pero que vamos a hacer, así es la naturaleza humana. Yo en lo particular cuento en mi pasado con situaciones de las que no me siento orgullosa y las recuerdo solo por el empeño que tienen de aparecer cuando menos quiero, y les juro que no es mi intención inmortalizarlas , aunque a algunas no las veo ya tan catastróficas Pienso que todos esos sucesos pasados me han hecho madurar, he ganado en experiencia y definen lo que soy ahora.
 
 
#6 r@f@ 04-10-2015 11:52
a veces retomar el pasado puede causar decepcion porque en ese trayecto, del pasado al presente, el tiempo hace de las suyas y por tanto, generalmente, no es lo que dejaste atrás por eso no soy partidario de volver a atrás a no ser que sea un pasado reciente. sin embargo el presente, antesesor del futuro, te brinda nuevas oportunidades, señores(as) soy testigo de eso, por mucho tiempo arrastre un pasado del que no tenía esperanzas, el cual no quería dejar a aytrás y sin embargo la vida me demostros que el pasado en ocaciones solo sirve para lastre o para sacar experiencia de cosas que no se deben de hacer en el futuro y para recordar buenos momentos, ¡la vida da un momtón de posibilidades desde el punto en que estas parado hacia adelante! ¡aprovechalo!
 
 
#5 wendi 02-10-2015 11:08
me gusto mucho este articulo siempre los busco pero nunca comento hoy me siento bien identificada,el pasado de una forma u otra siempre vuelve a nostros pr eso hay k tratr de arrglar las cosas k no hacmos bien en ese justo instante porke por arte de magia aprece como un fantasma pra enfrentarnos y muchas veces nos causa problemas mayores ke podiamos haber evitado, en cuestiones de pareja es muy dificil cndo tienes k involucrarte con una ex de tu pareja ke en algun momento te kizo hacer la vida un yogurt y tienes ahora kizas por educacion tratarla porke el ´´destino´´ la puso en el mismo trabajo y para empeorar las cosas tienes ke aprentar ke en akellos momentos nunca t importo lo ke pasó...bueno nda el pasado es pasado y siempre ke se kede allí no hay problemas pienso ke siempre hay ke mirar hacia adelante borrón y cuenta nueva y si te veo ni me acuerdo ke pasó.
 
 
#4 Arquero 02-10-2015 10:09
El pasado....puede ser un traidor, con el tiempo y el decursar de la vida hay experiencias o personas que van cambiando en nuestras mentes y algunos villanos(a) terminan pareciendonos ángeles o viceversa, todo depende de ese futuro y lo que vamos construyendo. Eso de que el hombre es el único que choca dos veces con la misma piedra es real.Para mí el futuro nunca es incierto, es una nueva oportunidad que se repite, el pasado no ese se quedó ahí.No es politiqueria pero el viejo y siempre juvenil lema de Mella -Todo tiempo futuro tiene que ser mejor- es una buena herramienta.Yo siempre recurro (en las malas) a una reflexión de una de mis Tias queridas - Si un dia perdemos a nuestra madre y la dejamos en la tierra de la que nacemos, todo lo demas se puede dejar átras- siempre uso esa paradoja con aquellos amigos(a) que me dicen que no pueden dejar de fumar, de tomar, o superar una perdida amorosa..Si Mami, Mamá, la vieja, la Pura, el único amor incondicional de nuestras vidas lo perdemos y hay que seguir.....
 
 
#3 El Cirujano 02-10-2015 10:02
Excelente artículo Liz, en mi opinión nadie escapa de su pasado malo o bueno hay que saber vivir con él y esforzarse para en un futuro tomar mejores decisiones. Nuestro pasado es quien nos hace lo que somos y nos ayuda a no tropezar dos veces con la misma piedra (exceptuando el caso de quien quiera ser masoquista). Mis saludos para todas las personas que siguen esta columna.
 
 
#2 Drian Gtmo 02-10-2015 08:08
Buen dia Liz, quiero primero que nada felicitarte por el artículo el que creo que trasmite el mensaje antecedido que deceabas plasmar, creo que ese destino en si mismo es un sustrato de lo que somos, y lo conveniente seria usarlo como escudo mientras nos aventuramos a un '"futuro" incierto, recuerdo muy lucidamente algo que aprendi hace algun tiempo, y textualmente dice asi: "Cada problema que se evade se convertira, más tarde en un fantasma que perturbara nuestro reposo" y cito esto ha merced de que muchas veces en nuestras relaciones interpersonales , llameseles de pareja o no, dejamos muchos cabos sueltos, y pude ser que esos "cabos" sean los que retornen ha nosotros con el objetivo de enfrentarnos. Por eso se debe "aprender. mientras se vive"...
 
 
#1 lisandraB 02-10-2015 07:52
Y si el pasado q nos regresa al presente, es el que quieres volver a vivir, o sea cambiarlo por el presente que tienes hoy, y al final tu decisión es quedarte con el presente, no siendo feliz, por simplemente creer que estás haciendo lo correcto y no correr el riesgo de volver a ser feliz o tener miedo de que no resulte y perder todo, el presente y el pasado....Son decisiones difíciles, aveces quisiera que la vida fuera un movimiento rectilineo uniforme, donde el pasado no te volviera, para no correr el riesgo de tituviar y cuestionarte que hacer.....
 

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