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Miércoles, 12 Agosto 2015 05:24

Miami: En calzoncillos

Escrito por  Nicanor León Cotayo
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Días atrás el Nuevo Herald dio a conocer un editorial que desenmascara la glamurosa imagen de esa ciudad.

Subraya que los defalcos a los fondos públicos son noticia habitual en aquellos predios.

Agrega que se ejecutan, a través de filtraciones monetarias secretas de las firmas seleccionadas.

El Editorial del Herald, titulado: “Un estacazo al fraude y a la avaricia personal” informa que este procedimiento provoca ira entre la ciudadanía, debido a que ese dinero hubiera ido a los más pobres.

Solo en una de las compañías involucradas los  dueños desviaron a sus bolsillos 36 millones en créditos tributarios y otras cantidades adicionales en sobornos.

El escrito puntualiza que lo dicho corrobora el manejo de dinero sucio e ilícito, velado tras la fachada de aparentes buenas acciones para la comunidad.

Por ahora, de acuerdo al reportero Jay Weaver hay siete empresarios que, guiados por su avaricia personal están implicados en manejos de ese tipo.

Una revelación del periodista Weaver indica que los fondos sustraídos estaban destinados a suavizar las necesidades de vivienda para gente muy pobre y ancianos.

El Editorial del Herald también dice que más allá del vergonzoso ultraje a los contribuyentes, el caso denunciado plantea un problema de mayor envergadura: “una epidemia de corrupción que debe ser sofocada con mano dura”.

La opinión del Consejo Editorial añade que pulula por doquier la estafa al Medicare entre clínicas y médicos inescrupulosos, que presentan facturas  por tratamientos artificiales a pacientes.

Además, las corporaciones de seguros falsifican accidentes para multiplicar el costo de las pólizas.

Junto a ello, abundan los robos de identidad en aras de obtener reembolsos fiscales con solicitudes falsas, así como malversaciones organizadas hasta por agentes de las fuerzas municipales de seguridad pública.

La referida página de Opinión del Nuevo Herald termina con una sentencia que aún estremece a esa urbe:

“La ética general está de luto en Miami.”

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