martes, 11 diciembre 2018, 13:52
Jueves, 13 Agosto 2015 08:53

ESTILOS DE VIDA: Cubanos… ¡A la mesa!

Escrito por  Lester Vila Pererira/ especial para CubaSí
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De hábitos elementales a la hora de comer, consejos de etiqueta, y otras reflexiones tangenciales hablamos hoy…

 

MUCHOS DESAPROVECHAN LA HORA de sentarse a la mesa como el perfecto momento de socialización que es, ideal para compartir con nuestra familia, amigos y compañeros. Ese tiempo en que todos confluyen alrededor de una mesa servida es la ocasión en que nuestras habilidades sociales, nuestra educación e instrucción son puestas a prueba en un rito altamente cultural, simbólico...


UNA PERSONA BIEN EDUCADA SABE que en la mesa todos deben empezar y terminar de comer juntos; que no se deben tomar alimentos con los dedos a no ser en casos muy necesarios; que nunca se deben hablar de temas desagradables, o que generen discusión como la política, religión, los deportes, etc.; que los cubiertos llevan los alimentos a la boca y no debe ser la boca la que salga a “cazar” el cubierto; que los codos no se ponen nunca sobre la mesa, solo se apoya el antebrazo en el borde de la mesa y se come de manera erguida; que no se habla nunca con alimentos en la boca; que debemos limpiarnos con delicadeza los labios cada vez que vayamos a beber algún líquido, y hacer lo mismo luego de ingerirlo...  Estas son nociones elementales. Pero ahora vamos a dar otras normas protocolares para poder sentarnos a la mesa, en circunstancias más o menos protocolares, y no hacer un papelazo.


SI LA COMIDA LLEVA SERVILLETA, debemos abrirla — completamente si es pequeña, solo un poco si es muy grande— y colocarla en nuestros muslos tan pronto nos sentemos a la mesa, sin esperar a que nos sirvan la comida. Cuando todo haya concluido, y abandonemos la mesa, la servilleta se coloca, un poco al descuido, a la derecha del plato, tratando de que lo que quede visible sea su lado más limpio, sin pretender doblarla nuevamente.


EL PAN ES UN ALIMENTO que puede ser comido usando las manos —si sabemos usar los cubiertos podremos valernos perfectamente con el resto de los alimentos—. Siempre se coloca en un plato pequeño a la izquierda del plato, pues se corta con la mano derecha y es la mano izquierda la que lo sujeta. Esta faena se realiza siempre sobre el platico en el que el pan es servido, nunca sobre el plato principal. Llevarse el pan completo a la boca, así como preparar un bocadito de pan con mantequilla a la mesa es de mal gusto. El pan se corta en trocitos con la mano, y cada pedazo será untado de mantequilla con la espátula destinada a esta labor justo antes de ser comido.


UNO DE LOS ASPECTOS MÁS IMPORTANTES a tener en cuenta es el uso de los cubiertos. Nunca se pondrán en la mesa más cubiertos que los que se utilizarán. Estos comienzan a utilizarse de afuera hacia adentro.


A LA DERECHA DEL PLATO SE SITÚAN LOS CUCHILLOS, con el filo hacia la izquierda, es decir, hacia el plato. Junto al plato es colocado el cuchillo de la carne (acabado en punto y generalmente bien afilado). Junto a este, se coloca el cuchillo para los pescados (con forma de paleta y sin filo). Y también una cuchara si hay sopa. Si en la comida hay una entrada de camarones, entonces se colocará el único tenedor —especial para los camarones— permitido a la izquierda. También estarán colocados el cuchillo para el queso (suele tener agujeros en la hoja y la punta curva para recoger el queso cortado), el cuchillo para cortar el pan (con filo aserrado), y el cuchillo para untar (a manera de espátula).


LOS CUCHILLOS SE UTILIZAN solo para cortar los alimentos más duros. Las verduras, tortillas, huevos, no necesitan ser cortados con cuchillos.


LOS CUCHILLOS PUEDEN SER UTILIZADOS de dos maneras. La europea consiste en cortar el trozo de alimento que vaya a comerse a continuación sin soltar nunca los cubiertos: una mano corta y la otra lleva los alimentos a la boca. El estilo americano permite cortar hasta tres bocados, dejar el cuchillo cruzado justo frente al plato mientras nos llevamos el tenedor a la boca con cada ración de alimento cortada. Nunca debe cortarse toda la comida primero para comerla luego. Esto solo se permite cuando asistimos a un niño.


A LA IZQUIERDA DEL PLATO, junto a la servilleta, van los tenedores. Sus puntas, hacia arriba, hacia el centro de la mesa. Siguen el mismo orden de los cuchillos a la derecha.  Si es necesario poner los tenedores de la carne y del pescado a la vez, el del pescado va hacia afuera, pues este plato se sirve primero.


LOS CUBIERTOS PARA EL POSTRE son colocados junto a la parte superior del plato. Pueden ser tenedores para postres sólidos —que pueden venir acompañados por un cucharita utilizada para depositar el almíbar sobre el postre si este lo lleva—, o cucharas para los helados u otras cremas. Cuando son montados sobre la mesa, el tenedor va mirando hacia la derecha y la cuchara hacia la izquierda.


LAS COPAS SE COLOCAN de izquierda a derecha tomando el centro del plato como punto de partida. Primero se coloca a copa del agua, le sigue la del vino tinto, y por último la copa de vino blanco. Detrás de la copa del agua, o a la derecha de la de vino blanco, se coloca la copa del champagne. Puede ser que las copas de vino se coloquen en el momento en que vaya a ser servida la bebida, de manera que la copa de agua será la única que se mantenga todo el tiempo sobre la mesa.


LAS BEBIDAS SON SERVIDAS POR LA DERECHA, sin apoyar la botella en la copa y sin levantar la copa de la mesa. A la hora del brindis las copas no deben chocarse, pues así se evitan posibles roturas. Cuando tomemos la copa nunca levantaremos el dedo meñique: eso denota cualquier cosa menos elegancia.


LAS COMIDAS QUE VIENEN SERVIDAS EN PLATOS desde la cocina se sirven por la derecha. Las comidas presentadas en fuentes sobre la mesa se sirven por la izquierda.  Las copas se llenan solo dos tercios de su capacidad.


UNA VEZ TOMADOS LOS CUBIERTOS estos no deben ponerse nuevamente sobre el mantel. Cuando hacemos una pausa, los cubiertos deben ser colocados en ángulo de 45° —tomando el centro del plato como el vértice en que los cubiertos se unen—, el tenedor con sus puntas hacia abajo y el cuchillo con su filo hacia dentro del plato.


SI EN MEDIO DE LA COMIDA DEBEMOS DETENERNOS un momento para realizar alguna acción inesperada e impostergable, los cubiertos deben ser colocados en paralelo, sobre la orilla superior derecha del plato. Y en estos casos, antes de levantarnos, debemos pedir disculpas a los presentes con sencillez. Será una gran grosería si en algún momento de la velada abandonamos la mesa para salir a fumar. Los teléfonos celulares deben apagarse antes de pasar a comer, a no ser que se esté esperando una llamada muy importante. En ese caso se le advierte a nuestros compañeros de esa necesidad.


HAY QUIENES COMETEN EL ERROR de que, al terminar de comer, colocan los cubiertos a ambos lados del plato, con las puntas sobre este y las bases apoyadas sobre la mesa, como si los cubiertos fueran los remos de un bote. Lo aconsejable es que al terminar de comer los cubiertos se coloquen en paralelo, sobre el plato, con el filo del cuchillo hacia adentro y el tenedor con sus puntas hacia arriba. Esto nunca se hará sobre los alimentos sobrantes.  Esta colocación indica al camarero que ya puede retirar el plato.


CUANDO EL ANFITRIÓN, ES DECIR, QUIEN INVITA, o la persona de mayor rango a la mesa, ha terminado y deja su servilleta sobre la mesa quiere decir que ya nos podemos levantar. Nunca lo debemos hacer antes.


ESTOS SON SOLO ALGUNOS PUNTOS INSOSLAYABLES en la etiqueta a la mesa. Conocerlos y practicarlos con limpieza contribuirá en nuestro bienestar, nos hará más seguros, y ofreceremos una imagen elegante y desenvuelta de nosotros mismos. Por supuesto, esto se logrará felizmente solo si se cultiva habitualmente, es decir si en nuestro hogar, dentro de nuestras posibilidades, ponemos en práctica algunos de estos consejos aunque, muchas veces, las condiciones económicas den al traste con estas pretensiones.


Y ESTO NOS LLEVA A UNA REFLEXIÓN FINAL. Quizás, leyendo este artículo, muchos aleguen “Los cubanos no tenemos nada que ver con estas normas. Somos espontáneos, naturales. Esas formalidades son cosas de europeos, etc.” Discrepamos con los que así piensen. La espontaneidad o la falta de artificio, mucho menos el concepto “cubano”, tienen muy poco que ver con la mala educación. Comer con el plato en la mano, sentarse a la mesa sin camisa, hablar con la boca llena o, peor, escupir, lamer, eructar y otras conductas parecidas, nunca serán señales de nacionalidad sino muestras de una educación dudosa.  


QUE CONSTE QUE NO DESCONOCEMOS nuestro señalado sentido ligero de la vida, desprovisto casi siempre de afectaciones a la hora de encarar el día a día. Pero acuñar a la mala educación como nuestra norma y, por tanto, una esencia cultural a salvaguardar, es el gran error de un maleducado. Si eso fuera así, entonces las miles de personas de todas las extracciones y niveles de escolaridad que en este país han dado —y dan— muestras de las más nobles maneras de comportamiento social… esos ¿no son buenos, verdaderos cubanos?

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Comentarios  

 
#12 Mamacusa 19-02-2016 11:42
Lo felicito por este articulo, pq lo cortez no quita lo valiente, ni dos mals hacen un bien. Se puede solo tener un pedaso de pan en la mesa y no perder la educacion, los buenos modales Se puede tener una suegra millonaria con 4 titulos universitarios y que coma con la mano y hable co la boca habierta, pq LA EDUCACION LA DA MAMA Y PAPA DESDE QUE NOS ENGEDRA E SU VIENTRE. El no tener comida es algo que se puede superar algun dia que otro pero el no tener educacion eso si es dificil de superar, asi que ensenen a sus hijos que en las buenas y en las malas aprendan la etiqueta en todo no solo e la comida y veran que la vida le sera mucho mas bonita a ustedes y a los que le rodean.
 
 
#11 Roberto.Q 17-08-2015 13:37
Bueno Lester Vila Pererira,saber los buenos modales en la mesa,perfecto,e ducativo,de buen gusto,pocos sabemos como comportarnos en la mesa, pero si, a muchos mas que el comportamiento les preocupa buscar que poner en el plato de la mesa,entonces la enseñanza es mas dificil,no pretendemos comer todos los dias proteinas porque así dañamos nuestros riñones, pero como pensar en lo bello, si no tengo lo primario como debe ser cada dia.
Comer es una clase, un tema que aun no hemos vencido.
Gracias Lester, pero el pan de cada dia que esté paladable, aunque sea en mi casa, porque con los salarios actuales dar ejemplo de buenos modales en un Restorante, pocos privilegiados pueden hacerlo, menos si tienen 2-dos-hijos.
 
 
#10 gladys regina 15-08-2015 14:19
Tuve un novio que decia a nuestros amigos que en mi casa se comia con 34 cubiertos;luego conoci a su familia,gente muy educada,su mama Pedagoga,que,si n embargo,hablaba con la boca llena y comia con la boca abierta asi que imaginemos los desagradables ruidos porcinos que tuve que soportar.
Comprendi por que su hijo tenia tan malos modales en la mesa,como revolcar los alimentos,coger los con la mano y limpiarse los dientes con la lengua,cosa que sigue haciendo a pesar de todos sus titulos y grados cientificos.
En mi casa comiamos solamente con tres cubiertos y una servilleta,mi padre era camionero y mi mama maestra,los cuales desde su cuna traian las buenas costumbres de todas las actividades de la vida,no solo de la mesa.Eso se aprende en la casa y se refuerza leyendo un buen articulo como este,o viendolo en la tele,como en "De tarde en casa".Siempre hay algo mas que aprender,pero lo fundamental es practicarlo con nuestros hijos,aun desde que comen pure batido,ellos no usan cubiertos,pero van viendo como sus padres los usan con naturalidad y no pasando trabajo en algun restaurant,invi tacion a comer,etc.
No pienso que la gente quiera comer mal,tambien debemos recordar que las becas,las escuela al campo,el servicio militar y todos los etc han sido complice para que esas malas costumbres se arraigaran en nosotros ya que en esas etapas de la vida de las ultimas generaciones de cubanos,el tiempo limitado para ir al comedor,no permitia muchas veces sino engullir los alimentos,Hay cada anecdota!!y luego los hijos,y los hijos de los hijos han seguido arrastrando ese flagelo que es la perdida de valores,que no se limita solo a la mesa sino a la educacion formal en general.....Est amos cosechando!
 
 
#9 robe 15-08-2015 09:01
Buen articulo pero creo que deberia aterrizar mas a la realidad cubana,,todas las familias cubanas podemos servir una mesa ?creo que debio empezar por cuanto tiene que pujar un cubano o la familia cubana para servir una mesa como es,,creo que la mayoria para no absolutizar la sirve una vez al año (31-12)..y sacrificandoo bastante,,para comerse un plato de arroz y frijoles y huevo lo mismo da en la mesa que el portal que el patio ,,,esa costumbre se ha perdido pero lo primero que se perdio fue que comer que servir ,,que abusadores son estos periodistas,,,, que bajen los precios pq estamos comiendo dinero en vez de comida..eso es lo que hay que rescatar ekidad
 
 
#8 Ferrer 15-08-2015 07:58
Muy bueno esto de recordar las costumbres y modales de la educación formal en la mesa y me llama la atención y espero que a otros igual donde están los manuales de eduación formal que existieron cuando yo era un muchacho, creo que se deberían rescatar y publicarlos nuevamente aunque sea en formato digital.
 
 
#7 Isabel Contreras 14-08-2015 10:35
Muy bueno el artículo, gracias por mostrarnos Buenas Maneras.
 
 
#6 Liset 13-08-2015 12:56
Lester, gracias por este artículo tan instructivo. A veces nos saltamos las elementales normas de comportamiento en una mesa con la excusa a la que hace referencia el artículo "somos cubanos, somos naturales" Pero lo cierto es que cuando alguien se comporta correctamente, siempre las miradas discretas unas veces, indiscretas otras, llegarán hasta esa persona y decimos, !wow! de donde salió? Porque lo cierto, es que ya hoy es una rareza que alguien se comporte en una mesa correctamente. Gracias por agregar un granito de arena para que nos comportemos adecuadamente
 
 
#5 Jorge Miguel 13-08-2015 12:28
Excelente articulo, muy instructivo, con normas que son universales y que, por muy cubanos que seamos, debemos conocer y aplicar en algunos momentos. Quiero aprovechar lo planteado en el primer parrafo para exponer, desde mi punto de vista, que ese momento de sentarse en la mesa la familia completa, me parece que se ha perdido un poco en las familias cubanas. Recuerdo en mi adolescencia (tengo 41 años) que ese momento era inviolable para todos los que vivian en la casa (unos cuantos) y ese era, como bien dice el articulo el perfecto momento para compartir con nuestra familia. Lo mismo sucedía en otros hogares que conocía.
Me parece que en la actualidad no es así, se come donde sea y como sea: parado, sentado frente al televisor o la computadora, los niños en el portal para que se coman toda la papa, se hace un refresco y se prepara un pan, no se come... y así innumerables situaciones que nada tienen que ver una tradición tan bella, que se debe rescatar. Aclaro que eso lo digo por experiencia propia.
Saludos y que empiece el debate
 
 
#4 alexis67 13-08-2015 11:52
Excelente articulo sobre un tema tan necesario como los modales a la mesa!!! tema lamentablemente perdido por los cubanos (junto con la posibilidad de acceder a restaurantes de categoria hace muuucho tiempo)
 
 
#3 Alex Green 13-08-2015 11:29
Gracias Lester por tan buen articulo, en muchisimas ocasiones desde que vivo en La Habana me hacen sentir como un extraterrestre al comportarme de manera educada, ''burguesito'' es el calificativo que se nos da, con todo sentido ofensivo. Hacen parecer que cubano es sinonimo de mal educados, extravagantes, exagerados, confianzudos y bulliciosos, es hora de tomar conciencia que el buen saber y la buena educacion de manera general debe de ocupar un precioso e indispensable lugar en nuestras vidas.
 

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