jueves, 20 septiembre 2018, 22:46
Miércoles, 12 Agosto 2015 06:00

Cosas y casos en un hospital cubano

Escrito por  Giusette León García/CubaSí
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En medio de dificultades y escaseces, en los hospitales cubanos crecen y se multiplican otras historias que también vale la pena contar, no son estadísticas frías, sino testimonios vivos y oasis en medio de todo...


Mucho se dice que a los hospitales hoy en día es mejor ni entrar, y yo me pregunto: ¿cuándo fue bueno? Si mal no entiendo, a ese sitio siempre se llega por un problema de salud más o menos grave, en tanto no tiene solución en la atención primaria, dígase consultorios y policlínicos. Pero bueno, no falta razón a quienes enumeran las escaseces y deficiencias que afronta la salud pública cubana, algunas económicas, materiales, objetivas, y otras de carácter subjetivo, íntimamente ligadas a la voluntad y la vocación de los seres humanos.

Sin embargo, a la par de esas cosas y casos perfectibles, crecen y se multiplican otras historias que también vale la pena contar; no son estadísticas frías, sino testimonios vivos y oasis en medio de todo. Hace una semana mi tía ingresó a la sala de Cardiología del Hospital Faustino Pérez, de Matanzas, con un infarto. Después del gran susto, puedo contar las «anécdotas colaterales»...

Los privilegios de un maestro

En la sala de espera para los familiares de los pacientes graves no se puede menos que conversar para mitigar la ansiedad y la angustia, y terminas esperando el parte aun cuando tu pariente ya está fuera de peligro y de terapia intensiva. Allí encontré a una amiga del pre; su tío, durante años profesor de Matemáticas del IPVCE Carlos Marx, lucha por su vida contra una pancreatitis que lo mantiene en estado crítico.

Una noche le pregunté a la esposa por el parte de las 8: «no han bajado a darlo, pero te diré el extraoficial; estuvieron aquí dos alumnos de él que son cirujanos y están fuera de liga, entraron a verlo, conversaron con los médicos de intensiva y me dicen que hay varios indicadores importantes que están bien, y mañana regresan para apoyar al equipo que le va a hacer la traqueotomía».

Así, todos los días desfilan exalumnos, ahora doctores muy calificados en diversas especialidades, a preocuparse y ocuparse por el profe, a procurar que no le falte nada, que no se descuide un detalle; tanto, que la familia asegura: «la verdad es que en esa sala a todo el mundo le dan tremenda atención, pero gracias a sus alumnos, yo te digo que tiene el hospital para él»… 

«El que tiene padrinos se bautiza», dirán algunos que solo miran un lado de las cosas, sin embargo, yo prefiero pensar en los privilegios que no consiguen el dinero o el poder, sino el hecho de haber sido un buen maestro.

¿Todos somos iguales?

En la sala de Cardiología sí. La categoría de humano nos une y nos iguala por sobre todo lo demás. Pude comprenderlo mejor esta mañana, cuando una muchacha bien vestida y arreglada entró al cuarto pidiendo permiso para usar el teléfono.

Noté que la acompañante de la otra cama me hacía una seña, pero no entendí hasta que me fijé en la oficial del Ministerio del Interior que esperaba en la puerta. Para confirmar le pregunté cuando salieron: ¿esa es la presa? «Sí, creo que ya se va hoy de alta». Entonces comprendí también lo que hacía otra uniformada cuidando a la paciente durante toda la noche, tan atenta, que me pareció un familiar.

Del 35 al 2015… grandes diferencias


La enfermera entra risueña jeringuilla en mano. Claro que una inyección nunca es cosa de risa, pero si viene de esta joven mulata, expresiva y cariñosa, duele menos, dice «el Pepillo» octogenario que acompaña a mi tía en su cuarto de terapia intermedia. El brazo izquierdo del Pepillo se ha colmado de inyecciones en más de una semana de ingreso, así que la «seño» intentará encontrar una vena en el derecho, pero antes de poner manos a la obra, la sorprende una desviación notable en el hueso del codo y le pregunta: ¿qué te pasó ahí?

«Cuando tenía cinco o seis años me fracturé, tenía que operarme, pero valía 500 pesos, y por los años 30 mi madre no tenía ni 500 quilos, así que tuve que aguantar el dolor y dejarlo así mismo», explica el paciente.

En los 90, Pepillo necesitó una operación del estómago, y la tuvo en un hospital de la capital cubana. No le costó un centavo. Ni la atención que recibe ahora en 2015 por un edema agudo al pulmón provocado por afecciones cardiovasculares. Quizás por eso su hija, cuando siente los malos olores del baño, no sale a quejarse, sino a buscar utensilios para darle «una buena limpieza». ¿Será que escogió agradecer?

También yo. No solo la ayudé a limpiar el baño de la sala, sino que me animé a escribir esta crónica de dos capítulos que quiero recordar de estos días.


El resto no falta quien lo diga, nosotras mismas hacemos la catarsis cotidianamente y después de maldecir nos reímos de las desgracias. Sin embargo, no sería justo con la enfermera del Pepillo, que viaja desde Alacranes y le alcanza el buen carácter para las 24 horas de guardia; con los asistentes que bañaban a mi tía en intensiva y le aliviaban el dolor con buenos chistes; con los médicos que no les pierden ni pie ni pisada y están pendientes del menor de los síntomas; con el sistema que, en sus más y sus menos, no abandona a nadie. Pepillo, el cochero de Pedro Betancourt, y la reclusa del primer cubículo, son la prueba.

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Comentarios  

 
#27 LDB 20-01-2017 11:46
A las personas que respetan su profesión, tienen sentido de pertenencia y les gusta lo que hacen no les importa el status social de sus pacientes, deben hacerlo con amor, desinterés, el problema es que hoy en día se han perdido muchos valores y hay que volverlos a rescatar y todos están vulgarmente diciendo detrás de la pacotilla, el dinero es necesario pero no imprescindible.
 
 
#26 beatriz almaguer 11-03-2016 23:32
NO ME PARECE GENERALIZAR PUES EL MAL ESTADO DE UN HOSPITAL UNA MALA ATENCIÓN DE UNA RECEPCIONISTA DE UNA SECRETARIA NO TIENE NADA QUE VER CON EL PROFECIONALISMO MÉDICO Y NUESTROS MÉDICOS SON GIGANTES NO HAY SALARIO NI DINERO QUE PAGUE EL SACRIFICIO DE ELLOS QUE EXPONEN SUS VIDAS EN CADA PASIENTE EN CUALQUIER LUGAR Y SIEMPRE ESTAN AL FRENTE ANTE CUALQUIER SITUACION SALEN DE UNA GUARDIA Y EMPATAN CON SU CONSULTAS Y EN SUS CASAS SON MADRES PADRES DE FAMILA Y CARGAN TODO EN SUS HOMBROS Y ESO DE QUE MATEN ES UN TONO INADECUADO NINGUN MEDICO MATARÍA A UN PACIENTE Y SI HAY ORGULLO ES NUESTROS MEDICOS INTERNACIONALIS TAS Y QUE VIVA LA COLABORACIÓN MÉDICA PORQUE SON MEDICOS DIN FRONTERAS DONDE SE NESECITE LA AYUDA MEDICA ALLI ESTAN NUESTROS COMPATRIOTAS
 
 
#25 Prince 20-08-2015 15:09
Estube en terapia intensiva de la Cobadonga despues de haber tenido una trombosis venosa produto de mi cesaria, no tengo palabras para describir el buen trato y las atenciones que me dieron todos alli desde las auxiliares de limpieza hasta los enfermeros jovenes que prestan servicios y que son de otras provincias. Gracias a todos!
 
 
#24 Ariadna Cartaya 16-08-2015 12:24
Hola haciendo referencia al artículo publicado con el título "Los privilegios de un maestro".
Quisiera de todo corazón darle mi mas profundo agradecimiento a todo el personal que trabaja en la Sala de Terapia Intensiva del Hospital Faustino Perez de la provincia de Matanzas.
A pesar del lamentable desenlace del profesor despues de 24 dias en esta sala. Los familiares les estamos muy agradecidos por su PROFECIONALISMO Y SENCIBILIDAD HUMANA. Y porque sabemos que se hizo hasta lo imposible por salvarle la vida.
Estamos muy satisfechos en ver que en aquellos 24 dias fueron unos cuantos los pacientes dados de alta de la sala. Eso habla de su buen trabajo.
Ojala cada vez que cualquier persona tenga que visitar un hospital se encuentre con un personal como el que para suerte de los matanceros contamos en esa sala.
 
 
#23 clopez 15-08-2015 00:16
En lo particular tengo muy malas experiencia con los doctores, quizás no he tenido suerte o es que soy de la clase baja y no cuento con los recursos necesarios para una buena atención, pero en estos momentos tengo tengo a mi prima ingresada en el hospital nacional y de veras es deprimente las condiciones de las salas, los colchones embarrados de sangre y con una peste espantosa, las camas en muy mal estado, la iluminación pésima, un baño que ni contarlo y para mínimo 16 pacientes con sus acompañantes, muy sucio entre telarañas, basura y cucarachas, nada que ya es hora que nos pongamos para esto por que este siempre a sido uno de los logros de la revolución y se está dejando de atender.
 
 
#22 leiza 14-08-2015 14:17
Para que los medicos y demas personal relacionado pudiera salir de mision a cualquier lugar yo propongo por lo menos un periodos de 2 años de experiencia, buen trabajo y sacrificio en su patria con sus conciudadanos y sin quejas de ningun paciente, ya sean recien graduados como veteranos. Actualmente se ven horrores: cuerpos de guardia con todas las luces fundidas, sin un bebedero de agua, cada dia menos sillas y la recepcionista brilla por su ausencia, nadie organiza la cola, medicos "apurados" con los pacientes para atender a las acompañantes que llevan las noches de guardia y asi, esto se ha vuelto en una jungla de concreto.
 
 
#21 jade 14-08-2015 09:31
Por eso cuando un profesor vea a un estudiante de medicina cometiendo un fraude no lo debe dejar continuar, porque eso sera mañana, un fraude vestido de medico, maltratando y cobrando un salario que no se merece.
 
 
#20 Luis90 13-08-2015 14:17
Jorge, creo q estas exagerando, soñar no cuesta nada pero no hace falta engañar a nadie. Yo soy médico y también quisiera que todo lo que dices se hiciera realidad; pero creo q estamos muy lejos de lograrlo. No obstante, sigue soñando.....
 
 
#19 andy 13-08-2015 12:03
CUALQUIER COSA BUENA QUE PASE EN UN CENTRO DE SALUD CUBANO DEBE SER CONTADA Y PUESTA EN LA PORTADA DEL GRANMA PORQUE SON CASOS EXCEPCIONALES.
Y NO ESTOY HABLANDO PRECISAMENTE DE LA CARENCIA DE MATERIAL MEDICO SINO DEL MALTRATO Y LA NEGLIGENCIA DE LOS MEDICOS Y DEMAS PERSONAL QUE SOLO ESTAN PENSANDO EN LA MISION, AQUI ESTAN EN AIRE ACONDICONADO, LES SUBIERON EL SALARIO Y LO QUE HACEN ES TRABAJAR PEOR CADA DIA... SI SE PASAN EN LA ANESTESIA Y MATAN A ALGUIEN SE TAPAN ENTRE ELLOS Y NADIE VA PRESO NI LE QUITAN EL TITULO, EL MUERTO AL HOYO Y EL MEDICO DE MISION, POR ESO HAY QUE CUIDARSE MUCHO PARA TRATAR DE NO CAER EN SUS MANOS. ALLA EN VENEZUELA, AFRICA, ECUADOR, BRASIL Y DE DEMAS PAISES LE LAMEN LOS PIES A LOS PACIENTES Y AQUI MALTRATAN A SUS COMPATRIOTAS, ESO NO ES ALTRUISMO NI INTERNACIONALIS MO, ESO ES DEGRADACION DEL SER HUMANO.
 
 
#18 Cuquita 13-08-2015 11:29
Seran muy buenas las atenciones en las salas especializadas, pero en un Cuerpo de Guardia eso es otra historia, pa que la voy a comentar aqui si cualquier cubano en Cuba que llegue a un hospital sabe lo que quiero decir. Otra cosa, por que ya no preparan las inyecciones delante del paciente ingresado?, es bueno saber que medicamento le estan poniendo, ahora llegan con jeringa preparada, pinchan y alla va eso, cualquiera puede equivocarse, quien quita hayan puesto lo que no es y el paciente no mejora o se complica, deben chequear esas cosas y trabajar como lo hacian antes, con medicina a la vista de todos, se oyen cada cosas por ahi que dan panico
 

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